Alvaro Oleart

10 reflexiones tras el fin de semana

David Moyes sigue sin encontrar las piezas que faltan en su puzzle, pero respira gracias al ex-Gunner Van Persie y a Wayne «Lobezno» Rooney. Sus vecinos de Manchester pierden por el ya tradicional 1-0 contra el Sunderland. El City de Pellegrini sigue sin mejorar al de Mancini, lo cual no era muy difícil. Liverpool ha dejado de ser Gotham, y ahora está habitada por los 4 Fantásticos. Por último, la tortura de la Europa League. 

 
El tweet de la semana
 

Estoy intentando imaginar que Mancini se hubiera gastado 100M£ en verano y tras 11 jornadas el City ocupara el 8º lugar. Pero no lo logro.

— La media inglesa (@LaMediaInglesa) November 10, 2013

 
1.- David, ¿has mirado debajo del sofá? ¡En este LEGO faltan piezas!
 
El Manchester United de David Moyes ganó al Arsenal, el hasta ahora sólido líder de la Premier League, pero seamos serios. Los Red Devils de 2013 son un puzzle al que le faltan piezas. No están debajo del sofá. Ni detrás del armario. Moyes ya ha mirado por todos sitios, pero no encuentra la más importante: un medio centro decente capaz de acompañar a Michael Carrick. Phil Jones fue una fantástica solución para la primera parte frente al Arsenal, pero cuando tuvo que sustituir en el centro de la defensa a Nemanja Vidic, que se retiró por lesión, todo se complicó. Mucho. Tom Cleverley le pone entusiasmo, pero no sirve. Aún haciendo un partido mediocre, Mesut Özil y Aaron Ramsey llegaron con mucha más comodidad al área rival en la segunda parte. Moyes también ha probado con Marouane Fellaini, Anderson y Ryan Giggs en el doble pivote. No sirven. El United ha sumado tres puntos que le sitúan en la pelea por el título, pero solo tendrá posibilidades de ganar la Premier League si en enero fichan a un medio centro con cara y ojos. Yohan Cabaye tiene ambas cosas.
 
2.- Se puede morder sin utilizar la boca. Sólo hay que ver a Rooney
 
No es el más guapo. No es el más glamouroso. No es el más mediático. Pero es el mejor. No sólo el mejor del United, sino probablemente de la Premier League. Si buscáramos una analogía con superhéroes, probablemente sería Lobezno de X-MEN. Le pone una garra a todo lo que hace sólo comparable con la de Luis Suárez. Pero, a diferencia del uruguayo, Rooney es además un jugador de equipo. Y un todoterreno. No sólo no muerde a sus rivales y evita expulsiones estúpidas (hablamos de su participación con el United, no con Inglaterra), sino que está dispuesto a hacer lo que el técnico le pida. Si el equipo le necesitara en la portería, Rooney se pondría los guantes de portero sin rechistar. Frente al Arsenal, una vez más, Rooney hizo de todo. Dio equilibrio al equipo, repartió juego, dio la asistencia del único gol del partido y peleó cada balón. Sólo le faltó marcar. Sea como fuere, si hubiera que elegir un jugador al que quisiera tener siempre en mi equipo, ése es Rooney. Hasta de lateral derecho. Siempre pelea. Y el que siempre pelea tiene más oportunidades de ganar. 
 
3.- El Castillo de Naipes puede no tardar mucho en caer. Faites attention, Arsène!
 
El once inicial del Arsenal es probablemente el mejor de la liga. Puede incluso competir por la Champions League, como demostró frente al Borussia de Dortmund. Pero hay un grave problema que impedirá a los Gunners levantar títulos esta temporada: el banquillo. En la Copa de la Liga, los suplentes del Arsenal no tuvieron opción alguna ante sus homólogos del Chelsea. Frente al United, cuando las cosas iban mal, la solución fueron Jack Wilshere (medio tocado), una versión femenina de Nicklas Bendtner (e igual de mala) y Serge Gnabry. Lógicamente, el marcador no se movió. Por comparar, el United tenía en su banquillo a Giggs, Fellaini, Cleverley, Nani, Chicharito y Januzaj. Szczesny, Sagna, Koscielny, Mertesacker, Vermaelen, Arteta, Ramsey, Özil, Cazorla, Wilshere y Giroud son jugadores de primer nivel (incluso yo me sorprendo de haber incluido a Giroud en esta lista, pero se lo ha ganado a pulso con sus 5 goles y 4 asistencias en liga esta temporada). Pero fuera de ellos, el Arsenal está perdido. Bendtner (y su versión femenina) no sería titular ni en el Crystal Palace. Al igual que Moyes, Wenger necesita fichajes en enero si no quiere que su Castillo de Naipes se caiga más temprano que tarde. «Eight points clear, Robin, eight points clear», cantaron los aficionados del Arsenal a Van Persie al principio del partido. Quien ríe último, ríe mejor. 
 
4.- El fútbol es injusto… en favor de Mourinho
 
El calendario. Los árbitros. Una conspiración de la UEFA. La injusticia del fútbol. Éstas y otras absurdas excusas han sido utilizadas por José Mourinho para justificar un mal resultado. Sin embargo, cuando el portugués se beneficia de un inexistente penalti en el tiempo de descuento, todo lo que hace es decir que «desde la pantalla, no hay dudas [de que el penalti a Ramires existe]». Cierto. No hay dudas de que no existe. Sí, el Chelsea con Mourinho está cuarto en la Premier a cuatro puntos del Arsenal y lidera su grupo en la Champions League. Y sí, lleva 66 partidos de Premier League en Stamford Bridge sin perder. Partidos. Pero sí la dignidad. Y varias veces. 
 
5.- Con o sin penalti, este Chelsea tiene mala pinta
 
Aunque ya lo sabíamos desde hace años, Mourinho no es un caballero. De haberlo sido, habría felicitado a su exasistente Steve Clarke por el excelente partido que hizo el West Brom, que mereció haber ganado. Justificar que Ramires sí sufrió un penalti es poco inteligente y poco eficaz. No sólo nos enseña lo que ya sabíamos (que es incapaz de hacer comentarios desde un punto de vista imparcial), sino que deja patente que intenta evitar el tema verdaderamente importante: ¡lo mal que está jugando el Chelsea! La defensa (incluido Petr Cech) no está rindiendo; Ramires no es un medio centro y Frank Lampard tiene cada vez menos gasolina; Oscar ha perdido la chispa con la que empezó la temporada, mientras que Hazard viene y va, demostrando una irregularidad constante. Sea como fuere, los factores que han provocado (y que provocarán) que el Chelsea no logre los resultados deseados esta temporada son cuatro. Y todos culpa de Mourinho. A saber:
 
– Al mejor jugador del Chelsea, Juan Mata, no se le ha dado la regularidad que su calidad merece.
– David Luiz hace cosas muy extrañas, y no sólo con su pelo, sino también con el balón. Pero a día de hoy es mejor jugador (por un abismo) que John Terry y Gary Cahill.
– Romelu Lukaku, cedido por el Chelsea al Everton, está más en forma que Demba Ba, Samuel Eto’o o Fernando Torres.
– Al igual que en el Manchester United, falta un medio centro organizador. Lampard no lo es. Ramires tampoco. En vez de fichar a André Schürrle o Willian, jugadores cuya posición ya está cubierta, debería haber invertido el dinero en esa posición.
 
6.- Batman y Robin ya no están solos. Pero siguen sin llegar a 11.
 
Batman y Robin (alias Luis Suárez y Daniel Sturridge) podrían lograr algo impensable: ganar la Premier League. Sería la primera vez en la historia que dos jugadores ganan solos la liga inglesa. Miento. Ya no están solos. Steven Gerrard y Philippe Coutinho se han unido a ellos para formar «los 4 fantásticos». Suárez sería obviamente La Cosa. Sturridge sería La Antorcha Humana. Gerrard sería el elástico corazón del equipo. Por último y sin ánimo alguno de ofender, Coutinho sería la mujer invisible. Desgraciadamente para el Liverpool, al fútbol se juega con oncee jugadores, no con cuatro:
 
– Mala noticia: faltan 7 jugadores.
– Buena noticia: cuando estos cuatro (o como mínimo dos de ellos) están en racha, son capaces de contagiar al resto del equipo. Hasta Jordan Henderson parece un jugador de fútbol, lo cual era difícil de prever. Hasta Roy Hodgson lo quiere en la selección.
– Segunda buena noticia: el Liverpool no compite en una Europa League.
 
La reflexión es la misma desde hace semanas: si los 4 fantásticos se mantienen al nivel con el que han empezado la temporada, todo es posible. Incluso ganar la Premier League. Si comienzan las lesiones o el rendimiento de los jugadores estrella baja, el Liverpool muy probablemente se quedará fuera de los puestos de Champions League. 
 
7.- ¿Reconquistarán Europa los ingleses sin ingleses?
 
Seis puntos separan al líder del octavo en la Premier League. 20 puntos en la Liga BBVA. 16 puntos en la Serie A. También 16 en la Bundesliga. 13 puntos en la Ligue 1. 
 
Sólo en una Premier League hubo menos distancia del primero al octavo tras 11 partidos (2001-02). Y lo que es más notable: nunca en la Premier League ha habido una distancia de más de 15 puntos entre el 1º y el 8º (es decir, una distancia más pequeña que la que existe en estos momentos en España, Italia e Inglaterra). Esto no sólo tiene una importancia nacional, sino europea. Los cuatro equipos ingleses están prácticamente clasificados para los octavos de final de la Champions League. Como ya predijo ayer John Carlin en el diario español El País, Inglaterra puede reconquistar Europa. Si lo hace, habrá sido precisamente gracias a esa competitividad que obliga a todos los equipos a concentrarse cada fin de semana. En Inglaterra no hay partidos fáciles. Dicho esto, esa reconquista europea no sería realizada con ingleses. Sería gracias a los Agüero, Van Persie, Özil, Hazard… Tal vez los (clubes) ingleses reconquisten Europa… pero lo harán sin (jugadores) ingleses.
 
8.- La perfección está cerca, ¡sólo falta aprender inglés!
 
El Southampton debería ser la base de la selección inglesa… bla, bla, bla… qué buenos son Adam Lallana, Jay Rodríguez, Nathan Clyne, Dejan Lovren, Luke Shaw, Morgan Schneiderlin, James Ward-Prowse, Steven Davis, Rickie Lambert… bla, bla, bla… el Southampton es la revelación de la temporada… bla, bla, bla. La verdadera noticia es que Mauricio Pochettino sigue necesitando un traductor para las entrevistas post-partido. El técnico argentino, que acaba de ser galardonado como técnico del mes en la Premier League, es un entrenador fantástico, como se ha visto en el Espanyol y en el Southampton. Pero no es buena idea imitar a Fabio Capello y dirigir en Inglaterra sin hablar inglés. Capello (aunque también han influido otros motivos) ha acabado mal. Fatal. Pochettino todavía tiene una larga carrera por delantey si quiere llevarla a buen término, lo mejor sería permanecer en la Premier League. Dale, Mauricio, ¡estudia inglés!
 
9.- El tradicional 1-0 define al City de Pellegrini. Y no dice cosas buenas.
 
Vito Mannone. Wes Brown. John O’Shea. Estos tres hombres lideraron la defensa numantina del Sunderland frente al Manchester City, que atacó con Álvaro Negredo, Sergio Agüero, Samir Nasri, Jesús Navas y Edin Dzeko. El resultado: 1-0 a favor del Sunderland. Se trata de la ¡4ª! temporada consecutiva en la que los Citizens se marchan de Sunderland con el mismo resultado. Podríamos aventurarnos a predecir un resurgir del Sunderland, pero el resultado dice más cosas malas del Manchester City que buenas del Sunderland. Los de Gus Poyet todavía tienen un largo y tortuoso camino por recorrer. 
 
En cuanto a los Citizens, de entrada, no tienen portero. No imagino lo que se pueden estar arrepintiendo de no haber fichado a Tim Krul, Simon Mignolet o Asmir Begovic, porteros más fiables durante este 2013 que Joe Hart y Costel Pantilimon. En defensa, Micah Richards, Martín Demichelis, Joleon Lescott y Aleksandr Kolarov no son lo que eran, como demostraron en el gol que concedieron ante el Sunderland (sobre todo Demichelis, obviamente). Apenas han tenido minutos esta temporada y todos lo están pagando. Javi García es un buen medio centro para el Benfica, pero no para el City. Y mientras, Gareth Barry da clases magistrales en el Everton, que está por encima de los de Pellegrini en la tabla. Hace tiempo que sabemos que Samir Nasri es un bluf. Este City no ha mejorado al City de Mancini, lo cual no era difícil, aunque es cierto que ya han logrado la clasificación para los octavos de final de la Champions League. Dicho esto, demos tiempo al ingeniero. Las notas, a final de curso. 
 
10.- La tortura de la Europa League
 
El jueves, Tottenham y Swansea jugaron en la Europa League. El Tottenham recibió al flojo Sheriff moldavo (2-1), mientras que el Swansea tuvo que viajar hasta Rusia para empatar con el Kuban Krasnodar. Como era previsible, ninguno de los dos ganó en casa en su partido del domingo (0-1 cayó el Tottenham mientras el Swansea empató ante el Stoke). La pregunta es, ¿a alguien le interesa la Europa League? ¿Hay alguien que siga la competición? Yo, desde luego, no. Se trata de un torneo que no aporta ni dinero ni prestigio. Es un verdadero castigo, que además impide a muchos equipos rendir en sus competiciones nacionales, pues viajar a Rusia, Turquía, Ucrania o Grecia es un auténtico engorro. Lo mejor que les puede ocurrir a estos equipos es caer eliminados de la Europa League lo antes posible (lo mismo se puede decir del Wigan). De no ser así, el Tottenham puede quedarse fuera de los cuatro primeros. El Swansea ya ha perdido el tren de Europa en la Premier League.
 

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