Ilie Oleart

10 reflexiones tras el fin de semana

Semanas esclarecedora en cuanto al descenso: la victoria de Sunderland sobre el Chelsea deja a Norwich y Newcastle pendientes de un milagro. Mientras, el Southampton está al borde de una clasificación histórica y Louis van Gaal podría dejar a Pep Guardiola sin Champions League.

 

La temporada del Leicester empezó con una orgía en Tailandia y acaba con Andrea Bocelli cantando Nessun Dorma. Ahí tienes tu titular.

— La media inglesa (@LaMediaInglesa) 7 de mayo de 2016

 
1. Los atenuantes de Van Gaal
Louis van Gaal ha sido blanco de una avalancha de críticas desde que llegó a Old Trafford hace casi dos años. Sin embargo, hay que reconocer que la suerte no le ha acompañado en las últimas semanas. Para el partido ante el Norwich, el holandés decidió dar descanso a Daley Blind y Marcus Rashford (“han acumulado demasiados partidos las últimas semanas”). En el calentamiento, el sustituto de Rashford en punta, Anthony Martial, se tuvo que retirar lesionado, lo cual obligó a recolocar a Wayne Rooney. Al cuarto de hora, fue Matteo Darmian quien no pudo seguir sobre el césped y fue sustituido por Cameron Borthwick-Jackson. A pesar de todos esos inconvenientes, el Manchester United depende de sí mismo para arrebatarle la cuarta plaza al Manchester City. Aunque para eso deberá ganar en Boleyn Ground este martes y al Bournemouth en casa el domingo. La única decisión de Van Gaal para la que sigue sin existir explicación alguna es que Memphis Depay siga vistiendo la camiseta del Manchester United. Otro partido como titular, otro partido nefasto del extremo holandés.
 
2. El milagro de Big Sam
Tras remontar por dos veces ante el Chelsea, el Sunderland acabó logrando un triunfo que certifica virtualmente su continuidad en primera división a costa de su rival local, el Newcastle. Sam Allardyce nunca ha priorizado el entretenimiento del espectador sino la victoria como objetivo único y final de un equipo de fútbol. Y en Sunderland lo ha vuelto a demostrar. Analizó las carencias del equipo con ojo clínico y las corrigió con la llegada del central Lamine Koné, el mediocentro reconvertido Jan Kirchhoff y el extremo Wahbi Khazri. Los tres se han convertido en los pilares del equipo las últimas semanas, junto con un Jermain Defoe que ya es el sexto máximo goleador de la liga inglesa, por delante de jugadores como Olivier Giroud, Alexis Sánchez o Diego Costa. Big Sam podrá seguir diciendo con orgullo que no ha descendido jamás en la Premier League.
 
3. El triste adiós de John Terry
El capitán del Chelsea fue expulsado en el tiempo de descuento en Sunderland y en principio será sancionado con dos partidos, lo cual significa que se perderá el último partido del equipo como local esta temporada, el domingo ante el campeón Leicester. Un triste adiós para la última gran leyenda del club de Stamford Bridge, habida cuenta de que no entra en los planes de Antonio Conte para la próxima temporada y el club no renovará su contrato, que finaliza este verano. El Chelsea no ha sabido despedir como merecen a sus últimos grandes jugadores. Frank Lampard se marchó a la MLS vía el Manchester City, Didier Drogba volvió en una discreta segunda etapa y John Terry no podrá siquiera despedirse de su afición sobre el césped. Antes de marcharse de Boleyn Ground, el West Ham organizó este año un partido homenaje para Mark Noble. Quizás alguien del Chelsea debería haber tomado nota.
 
4. El accidente más inesperado
El West Ham recibía el sábado al Swansea con la obligación de ganar para mantener vivas sus esperanzas de clasificar para la Champions League. Los galeses ya no se jugaban nada tras sellar su permanencia después de una temporada convulsa entre cambios de entrenador y de dueño. Sin embargo, los Hammers disputaron su peor partido de la temporada y cayeron goleados en el penúltimo partido de la historia en Boleyn Ground. Este martes se cerrarán para siempre las puertas del que ha sido el estadio de los Hammers durante más de un siglo. Aunque el club ha anunciado que ha vendido ya los 52.000 abonos de temporada puestos a la venta en el estadio olímpico, sus aficionados posiblemente esperaban una mejor despedida de Boleyn Ground.
 
5. Un decadente comparsa
El Everton fue el comparsa de la celebración del título del Leicester el sábado. Los Toffees exhibieron una vez más todas sus carencias, sobre todo defensivas, y salieron goleados del King Power. Este miércoles volverán a ser comparsas de otra celebración, la de la permanencia del Sunderland. Con una victoria ante el Everton, los Black Cats estarán matemáticamente salvados. Considerando el juego del rival las dos últimas temporadas, pueden darlo por hecho. Una vez más, arreciaron las pancartas contra Roberto Martínez. Viendo el juego insulso del equipo, es más que comprensible.
 
6. Santos de altos vuelos
Algunos achacarán, quizás con razón, la derrota del Tottenham el domingo en casa ante el Southampton a la depresión producida por el empate ante el Chelsea del lunes y la consecuente pérdida de cualquier opción al título de liga. Pero eso sería obviar una cosa: desde el 1 de marzo, solo el Leicester (24 puntos) ha sumado más puntos que el equipo de Ronald Koeman (20) en Premier League. Será complicado que los Saints alcancen la quinta plaza (deben esperar que el Manchester United pierda sus dos últimos partidos) pero están en una situación privilegiada para conseguir la sexta por delante de West Ham y Liverpool. Sería su mejor posición en liga desde la temporada 1984-85, en que finalizó en quinto lugar apoyado en los goles del mítico Steve Moran.
 
7. Anuncios peligrosos
Desde que anunció la contratación de Pep Guardiola a principios de febrero, el Manchester City es solo el octavo equipo que más puntos ha sumado en Premier League (21). Los dirigentes del club no tuvieron más remedio que confirmar el fichaje del catalán, que hacía meses planeaba sobre la cabeza de Manuel Pellegrini. El chileno ha soportado con dignidad estos meses pero después del empate ante el Arsenal acabó reconociendo que “si el Manchester City juega la próxima temporada la Champions League es un problema para Pep Guardiola”. Este es el riesgo de anunciar la contratación de un entrenador cuando quedan más de tres meses de competición. Dos victorias del Manchester United esta semana y Guardiola estará en agosto siguiendo el sorteo de la Europa League por televisión para conocer que exrepúblicas soviéticas podrá conocer este otoño.
 
8. ¿Y ahora qué?
El sábado, el Leicester celebró con sus aficionados la consecución de la liga más improbable de la historia. Y lo hizo a lo grande, como todo esta temporada. El tenor italiano Andrea Bocelli acudió al estadio para interpretar un par de arias antes del inicio del partido junto a un emocionado Claudio Ranieri. Ahora, sin embargo, llegó el momento de comenzar a planificar la próxima temporada. El principal reto será competir en Premier League y Champions League sin romper la armonía de la plantilla con fichajes de campanillas. Dinero no faltará: gracias a su triunfo en liga y a los potenciales ingresos por competición europea, más la irrupción de nuevos patrocinadores que se pelean por asociar su marca al club, se espera que el club ingrese más de 200 millones de libras. Tras el partido, los asistentes de Ranieri, Craig Shakespearre y Steve Walsh, insistieron en que los nuevos fichajes debían amoldarse a la plantilla actual y preservar el espíritu de hermandad que les ha llevado hasta aquí. No será fácil. No todos los días aparece un N’Golo Kanté o un Riyad Mahrez.
 
9. De Madrid a Championship
Rafa Benítez comenzó la temporada dirigiendo a Cristiano Ronaldo y Gareth Bale en Champions League y la acabará yéndose a segunda división en compañía de Paul Dummett y Gabriel Obertan. Por supuesto, él es el menos culpable de esta debacle de proporciones mayúsculas. El Newcastle no solo es un histórico inglés sino uno de los clubes con mayor presupuesto de la categorías gracias sobre todo a la capacidad de St James’ Park, que se llena cada fin de semana con más de 50.000 aficionados. La gestión del dueño Mike Ashley ha sido nefasta desde que se marchó Alan Pardew. «Pards» quizás tenga un ego del tamaño de Tyne-Wear pero conoce su trabajo. John Carver siempre pareció un transeúnte que pasaba por allí y acabó de entrenador. Steve McClaren parecía una pésima decisión y demostró serlo. Ahora veremos si Benítez decide seguir en segunda división o no. Si lo hace, debería asegurarse de que Ashley no se entrometerá en sus asuntos, como hizo vendiendo a Yohan Cabaye en enero sin permiso de Pardew en 2014. Algo que se antoja complicado.
 
10. Giroud marcó un gol
De cabeza, claro. El francés es el delantero que más goles ha marcado con la cabeza esta temporada (6), por delante de especialistas como Andy Carroll. De hecho, casi la mitad de sus 13 goles han llegado por vía aérea. Giroud es tan tosco con el pie como hábil con la cabeza. Quizás su problema crónica de falta de gol no es suyo sino de Arsène Wenger y sus compañeros. ¿Por qué insistir en pasarle el balón al pie cuando resulta mucho más efectivo enviárselos a la cabeza?
 

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Ilie Oleart