Alexis Sibau

Chapa de campeón (1-0)

El Swansea logró sumar de tres ante el Newcastle, que sigue en ascenso en cuanto a nivel juego pero que no consiguió sumar. El gol de los flamantes campeones de la Copa de la Liga fue obra de Luke Moore ya casi sobre el pitido final.

 

Premier League

Swansea 1
Newcastle 0
Ficha técnica
1 – Swansea: Michel Vorm, Ashley Williams, Garry Monk, Ben Davies, Angel Rangel, Jonathan De Guzmán, Pablo Hernández (Dwight Tiendalli, 88), Leon Britton (Luke Moore, 76), Nathan Dyer (Ki Sung-Yueng, 61), Wayne Routledge, Michu.
0 – Newcastle: Robert Elliot, Mapou Yanga-Mbiwa, Steven Taylor, Mathieu Debuchy, Davide Santon, Cheik Tioté (Shola Ameobi, 90), Yohan Cabaye, Yoan Gouffran, Jonás Gutiérrez (Sylvain Marveaux, 90), Moussa Sissoko, Papiss Demba Cissé.
Goles: 1-0, m.85: Moore.
El Swansea aterrizó en el Liberty todavía con confeti entre los cabellos y el amargo sabor del champagne invadiendo la garganta. Los dos últimos campeones de la Copa de la Liga (Birmingham y Liverpool) perdieron sus partidos de liga tras conquistar el trofeo. El Swansea estuvo cerca de hacerlo aunque un gol en la recta final de Luke Moore le dio tres puntos que sellan casi matemáticamente su continuidad en la Premier League.
 
El Newcastle ofreció una excelente imagen, en coherencia con la línea ascendente que está mostrando el equipo desde hace un mes. Las «urracas» no permitieron en el arranque que los locales cruzaran la mitad de campo. Los locales tardaron diez minutos en equilibrar el encuentro.
 
El central Steven Taylor salvó dos goles cantados y las «urracas» fueron replegándose debido al gran empuje de los rivales. Los dirigidos por Alan Pardew presionaban pero los «cisnes» contrarrestaron ese acoso con su característico juego a un toque. El partido se convirtió en un intercambio de golpes en el cual los del Swansea sonaban mas peligrosos.
 
El primer tiempo terminó sin un total dominador aunque los locales generaron más peligro cuando se acercaron a la portería rival. Una vez más, Newcastle dependía de Moussa Sissoko o los desbordes de los laterales. En esta ocasión, Mathieu Debuchy fue más incisivo que su homólogo por izquierda, Davide Santon.
 
El Newcastle se impuso en el segundo tiempo. Las «urracas» se impusieron en todos los sectores del campo. Los locales buscaban un golpe certero de mano de Michu, pero el español no apareció en el encuentro. El Newcastle abusó en ocasiones del tiro de larga distancia y cerca estuvo de adelantarse de este modo, pero la falta de puntería o los palos se encargaron de conjurar el peligro para los locales. También el portero holandés Michel Vorm tuvo una actuación digna de elogio.
 
En el lado contrario, Rob Elliot, sustituto del lesionado Tim Krul, también demostró tener grandes cualidades de portero cuando fue exigido, aunque por otro lado dejó en claro que el juego al ras de suelo no es su fuerte. Sus compañeros no se dieron por aludidos y le dejaron muchas pelotas cortas que debió enviar a las gradas de un patadón.
 
Moussa Sissoko llevó las riendas del encuentro. Cada vez que el balón pasaba por sus botas, la jugada se transformaba en un ataque importante para Newcastle. Yohan Cabaye casi sacó el travesaño de lugar con un disparo lejano y el Newcastle se adueñó del encuentro gracias a su superioridad en el centro del campo.
 
Sin embargo, luego de un despeje inoportuno de Davide Santon que rebotó en la espalda de Mapou Yanga-Mbiwa, el balón quedó en bandeja a Luke Moore, que con sangre fría definió ante el cierre de Debuchy. La reacción de los jugadores del Newcastle, tendidos sobre el césped o con la cabeza entre las manos, reflejó la sensación imperante de que se les habían escapado tres puntos seguros.
 
El Swansea se asienta en la zona noble de la tabla mientras Newcastle sigue mostrando un nivel alto, digno de un equipo que pelea las posiciones de arriba, aunque las «urracas» siguen ancladas en la lucha por evitar el descenso. Ahora deberán pensar en el Anzhi ruso para intentar llegar lo más lejos posible en su sueño europeo.
 

Sobre el autor

Alexis Sibau