Ilie Oleart

Cuando ganar es perder

 
Hace unos dos meses se celebró la final de la Carling Cup, una competición devaluada pero que representa una excelente oportunidad para que los equipos modestos logren un otorga un título y además otorga al campeón un billete para la Europa League.
 
En la última final se enfrentaron el Arsenal, que buscaba concluir una etapa de seis años sin títulos y el Birmingham City, un equipo modesto que por entonces navegaba tranquilo por la media tabla baja de la Premier.
 
El City se adelantó en el marcador con gol del gigante Zigic y el Arsenal empataría después por mediación de van Persie. Cuando el partido parecía condenado a la prórroga, una falta de entendimiento entre el central Kolciesny y el portero Szesny permitió a Martins marcar el definitivo 2-1. El Birmingham se proclamó campeón y obtuvo el pasaje para pasearse por la periferia europea durante unos meses.
 
Los “blues” emprendieron un carrusel de celebraciones que provocó el letargo del equipo. Un estado de somnolencia que duró hasta ayer, en que perdieron en White Hart Lane y se despidieron de la Premier después de solo dos victorias en los trece partidos que han disputado desde la final.
 
Estas transformaciones no son cosa rara en el fútbol. Pero, ¿cómo es posible que el equipo que venció al Arsenal en Wembley acabara descendiendo? Los jugadores son los mismos, el entrenador también…nada ha cambiado desde entonces. Bueno, nada no. Tras el partido de Wembley, se propagó la sensación de que todo estaba ya hecho. Se había logrado el título, era momento de pensar en la próxima temporada y en reforzar al equipo para pasearse por Europa con garantías de hacer un buen papel. ¿El problema? Que todavía quedaban 13 partidos por jugar y muchos equipos apretando por detrás.
 
El Birmingham fue como un marido al que su mujer le es infiel: fue el último en enterarse de lo que estaba pasando. Hasta la semana pasada, no parecieron ser conscientes de que el peligro de descender era real y estaba acechando a sus puertas. Cuando quisieron darse cuenta, estaban en White Hart Lane jugando contra el Tottenham un partido a cara y cruz por la salvación. Y salió cruz.
 
Una pequeña observación para acabar. Los representantes ingleses en Europa el año que viene serán, cuando menos, sorprendentes. Manchester United, Chelsea, Manchester City y Arsenal jugarán la Champions. Pero la Europa League la disputarán Tottenham, como quinto clasificado, Stoke City, como subcampeón de la FA Cup, Birmingham City, como campeón de la Carling y desde Segunda División. Pero este año habrá un cuarto equipo, gracias a la clasificación de juego limpio de la UEFA. En principio debía ser el Fulham, pero en la jornada de ayer recibió una roja (la primera de la temporada) y unas cuantas amarillas, lo cual podría provocar que perdiera ese lugar en beneficio…del Blackpool, el otro equipo que descendió ayer. Todo lo que tenía que hacer el Fulham para certificar su participación europea era no recibir tarjetas. Ni eso fueron capaces de hacer. En todo caso, existe la posibilidad de que el año que viene veamos a dos equipos de Segunda División representar a Inglaterra en la Europa League. Eso sí, después de la experiencia del Birmingham, tal vez sería buena idea que no se les ocurriera ganar si no quieren acabar en Tercera División.
 

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Ilie Oleart