Ilie Oleart

Cuatro delanteros y un funeral…en memoria del gol

 
Esta semana han sido noticia cuatro delanteros de la Premier que no están brillando últimamente.
 
Torres es un tipo popular
 
La imagen que nos han vendido de Torres desde que llegó a Stamford Bridge debe modificarse de arriba abajo. Según los medios y algunos rumores, era la estrella que había roto la unidad del vestuario del Chelsea y casi había liquidado las opciones de título de su equipo él solito, que solo han renacido después de que volviera al banquillo. Un hombre que había perdido su olfato de gol, un excelente movimiento por parte del Liverpool, que le había endosado a los «blues» un jugador acabado con solo 27 años.
 
Pero después de 732 minutos, la sequía del español terminó con su gol ante el West Ham. Y entonces se desató la locura en Stamford Bridge. Todos sus compañeros se abalanzaron sobre él, la grada celebró el tanto durante cinco minutos sumidos en el éxtasis colectivo y el único que pareció mantener la calma fue él, tal vez el único que confiaba en su propia capacidad para reencontrar la senda del gol.
 
Pero el gol no es lo mejor de «el niño» desde que llegó. Antes de su aparición en enero, Drogba era un tigre adormilado, sumido en una interminable siesta de la que no parecía dispuesto a despertar. La aparición de Torres ha insuflado aire a Drogba, que desde que llegó el español vuelve a ser el que era. Si el Chelsea gana la Premier, será gracias a Torres…que despertó el gen competitivo de Drogba.
 
Di Santo sí es capaz de marcar
 
Franco Di Santo es la antítesis del delantero letal. El argentino, en tres años y pico en Inglaterra, ha marcado dos goles en 64 partidos entre liga y copa. Hasta Sergio Ramos (lo siento, pero tirar la copa desde el autobús se merecía algún tipo de burla) sería capaz de deducir que eso significa un gol cada 32 partidos, en fin, una media que ni Torres alcanza. Y lo divertido es que su eficacia de cara a puerta (60% en 20 disparos esta temporada, 12 entre los tres palos) es la sexta mejor de la liga.
 
Cierto, el chaval tiene algunas excusas. En 34 de los partidos entró como recambio, solo ha acabado ocho de los 30 partidos que comenzó como titular, y sigue teniendo la excusa de la juventud (cumplió 22 años este mes) pero me da la impresión de que ya ha disfruta de suficientes oportunidades para demostrar su talento de cara a portería. Sus defensores dirán que trabaja duro, que es rápido (en especial para alguien de su altura), que es un jugador de equipo…sí, pero lleva dos goles.
 
Y lo peor es que nunca ha batido a un portero. El único gol que marcó en su temporada cedido en el Blackburn lo logró ante el Burnley en octubre de 2009. Cabeceó a tres metros de portería después de que Brian Jensen cayera, y este sábado apareció en el último minuto en el segundo palo para marcar el segundo gol de su equipo (lástima que para entonces ya habían recibido cuatro) después de que el centro de Victor Moses hubiera sorprendido al portero del Sunderland, Simon Mignolet.
 
Total, 64 partidos, dos goles y un total de seis metros sin batir jamás a un portero. Felicitamos de todo corazón a Di Santo y aprovechamos para preguntarnos si alguna vez un delantero de la Premier ha tenido un bagaje peor.
 
Edin Dzeko, 27 millones de libras bien invertidas
 
El jugador bosnio (un país con poca tradición futbolística, reconozcámoslo) llegó del Wolfsburgo en enero por 27 millones de libras. Desde entonces no había marcado un gol. Ni siquiera había logrado ser titular a pesar de las repetidas ausencias de Tévez. Hasta Balotelli pasó delante de él (al fin y al cabo, no hace falta ser Einstein para ser delantero del City).
 
Pero el martes el City jugó ante el Blackburn. El partido parecía condenado al empate y entonces apareció Dzeko. No marcó un gran gol pero valió tres puntos que sirven para abrir una brecha de cuatro con el Tottenham y acariciar la Champions. Seguro que si el City se acaba clasificando para la máxima competición continental, el jeque dará por bien empleados los millones invertidos.
 
Roque Santa Cruz sí sabe lo que es una sequía goleadora
 
Roque Santa Cruz se ha debido partir de risa estos días leyendo noticias sobre la sequía goleadora de Torres. El español no había marcado en más de 700 minutos. Eso es casi un suspiro comparado con el tiempo que lleva el paraguayo sin marcar.
 
El delantero de 29 años, que regresó al Blackburn en enero procedente del Manchester City, lleva sin marcar desde marzo de 2010. Una serie de lesiones ha impedido que recuperara el nivel que exhibió en el pasado en su etapa en el Bayern Munich o en el propio Blackburn. Tanto su entrenador, Steve Kean, como él mismo no pierden la fe. Incluso se dice desde el club que si los Rovers siguen en la Premier intentarán que el préstamo se convierta en traspaso definitivo. Si consiguen retenerlo, tal vez podrían contratar también a Franco Di Santo y conformar una pareja atacante mortal.
 

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Ilie Oleart