Carles Maronda

El Arsenal está obligado a ganar

Este sábado en el Emirates Stadium, Arsenal y Bolton intentarán dar un paso adelante y romper la racha de malos resultados que arrastran. Ambos vienen de sendas derrotas frente a Blackburn y Norwich, y la presión sobre Wenger y Coyle empieza a ser insoportable.

 
 
Un partido que hace poco hubiese significado un atractivo espectáculo entre dos equipos cuyos entrenadores siempre han apreciado el toque y la combinación, se nos presenta por ambas partes en forma de una cruel disputa por romper la racha de malos resultados que están acumulando los equipos de Wenger y Coyle. Dos técnicos que se enfrentaron en verano a propósito del intento de fichaje de Gary Cahill por parte del Arsenal, que fue rechazado con cajas destempladas por Owen Coyle y los directivos del Bolton.
 
El Arsenal sigue intentado adaptar los últimos fichajes realizados antes de que se cerrara el mercado veraniego. Mertesacker y Arteta parecen ser los que tienen un puesto más estable en el once inicial y Yossi Benayoun es el jugador número doce de Wenger. Los «gunners» tuvieron un respiro este miércoles en la Carling Cup gracias a la victoria por 3-1, pero la verdad es que sufrieron más de la cuenta ante un Shrewsbury con una entidad y nivel infinitamente inferior al del Arsenal. Lo mejor del partido para los «gunners» fue la irrupción del joven Alex Chamberlain, uno de los fichajes del Arsenal este verano, que estará en el banquillo.
 
El partido ante el Bolton se presenta como una nueva oportunidad de revertir la situación y que los «gunners» escalen poco a poco hasta la posición en la clasificación a la que parecían destinados antes de comenzar la competición.
 
Lo curioso de este encuentro es que si hay un equipo que se encuentra en peor situación que el Arsenal en esta Premier, ese es el Bolton. Los hombres de Coyle no salen del pozo, tras cuatro jornadas de liga sin conocer la victoria. La semana pasada perdieron en el Reebok Stadium frente a un recién ascendido como el Norwich. Además, Klasnic fue expulsado, pero podrá jugar este sábado tras cumplir la sanción en la Carling Cup.
 
La presión sobre Coyle es cada vez es mayor. El equipo no juega a nada y no propone intensidad ni excesivas ganas en los partidos, lo que hace que en ocasiones veamos al Bolton deambulando por el campo sin ningún objetivo. En otras épocas, visitar el Emirates no hubiese sido lo mejor para un equipo que acumula una racha tan mala como la del Bolton. Sin embargo, a día de hoy, frente a este maltrecho Arsenal, puede ser el punto de inflexión para los de Coyle.
 
 
 

Sobre el autor

Carles Maronda