Alvaro Oleart

El Chelsea derrota al Sunderland sin Torres (1-2)

Le ha costado tres partidos, pero el Chelsea de Villas-Boas ha comenzado a funcionar. Sólidos en defensa, tuvieron más paciencia de lo habitual en ataque, teniendo en Sturridge y Mata sus principales baluartes. Terry y Sturridge dieron ventaja a los «blues», mientras Ji puso el 1-2 en el marcador en el descuento.

 

Premier League

Sunderland 1
Chelsea 2
Ficha técnica
1 – Sunderland: Mignolet, Bardsley (Elmohamadi, 63), Brown, Bramble, Richardson, Cattermole (Wickham, 66), Larsson, Gardner, Colback, Sessegnon (Ji, 82), Bendtner.
2 – Chelsea: Cech, Bosingwa, Terry, Ivanovic, Cole, Ramires, Lampard, Meireles, Mata (Torres, 74), Sturridge (Malouda, 62), Anelka (Romeu, 79).
Goles: 0-1, m.18: John Terry. 0-2, m.51: Daniel Sturridge. 1-2, m.90: Ji.
Tres partidos de la Premier League después, por fin llegó la esperada revolución Villas-Boas, que comenzó a advertirse a partir del once inicial. El centro del campo de los «blues» estuvo compuesto por Lampard, Ramires y, sorprendentemente, el recién llegado Raúl Meireles, mientras que la novedosa delantera que alineó Villas-Boas estuvo ocupada por Mata, Sturridge y Anelka, dejando a Fernando Torres en el banquillo.
 
Por su parte, la alineación de Steve Bruce también fue novedosa, ya que en detrimento de Gyan, que se ha marchado cedido a los Emiratos Árabes, jugó Nicklas Bendtner, que llegó al Sunderland el último día de mercado y venía de marcar dos goles con Dinamarca.
 
El Chelsea salió buscando dominar el partido con el balón y lo consiguió. Combinó con paciencia durante toda la primera parte, algo que resulta más fácil gracias a la presencia de Juan Mata y Raúl Meireles, dos hombres que por primera vez han sido titulares en el Chelsea. Los londinenses obligaron a los «black cats» a dar un paso atrás gracias a su buen posicionamiento táctico y al magnífico criterio de los «blues» con el balón en los pies.
 
Lógicamente, el gol no tardó en llegar. Una falta forzada por Anelka en el borde del área fue lanzada exquisitamente por Juan Mata, que estrelló el balón en el poste. Tras rebotar en el palo y un rechace, el balón cayó en los pies de Sturridge, que puso un centro perfecto a John Terry, que controló el balón con el pecho y puso, tras dos disparos, el 0-1 en el marcador.
 
La segunda parte no pudo empezar mejor para los de Villas-Boas. Tan solo habían transcurrido cinco minutos cuando un perfecto envío de Meireles dejó a Sturridge en un mano a mano con Mignolet. El joven inglés, de 22 años, definió con una auténtica «delicatessen», batiendo a Mignolet con un taconazo y sin que Wes Brown lograra llegar a detener el balón antes de que cruzara la línea de gol.
 
Tras el 0-2 y a falta de media hora, Bruce introdujo en el terreno de juego a un delantero, la joven promesa Connor Wickham, y a un jugador de banda derecha, el egipcio Elmohamady, en detrimento del lateral derecho, Bardsley, y de un centrocampista, Cattermole, en un intento de remontar el encuentro a la desesperada. Mientras, Villas-Boas homenajeó a Sturridge sustituyéndole por Malouda. Pese a los cambios, el partido perdió en intensidad en el tramo final.
 
Los minutos fueron pasando y el Chelsea, sin grandes alardes, no sufría en defensa. Por ello, a falta de 15 minutos, Villas-Boas dio entrada a dos españoles que deberán ser importantes esta temporada, pero que necesitan confianza. El primero es Torres, que sustituyó a su compatriota Mata, y el segundo es Oriol Romeu, que reemplazó a Anelka en un cambio defensivo con la intención de cerrar el partido.
 
Ya en el tiempo de descuento, Ji Dong-Won, que había salido a falta de diez minutos por Sessegnon, acortó distancias en el marcador poniendo el 1-2, aunque, pese a la ofensiva final del Sunderland, la victoria visitante nunca corrió peligro.
 
La victoria de los «blues» consolida el proyecto de Villas-Boas, que hoy ha demostrado ser un candidato al título en un campo complicado. Meireles y Mata fueron la clave de este equipo, que les necesita a ambos para hacer circular el balón con velocidad y criterio. También Sturridge fue importante, pues su movilidad y rapidez fue una constante amenaza para los «black cats».
 
En cambio, el Sunderland se ha sumido en una espiral peligrosa. Pese a haber fichado a doce jugadores, este equipo se ha mostrado más que vulnerable en defensa, donde solo se salvan Wes Brown y Mignolet, y nulo en ataque. Ya han transcurrido cuatro partidos y los «black cats» siguen sin haber logrado una sola victoria.

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Alvaro Oleart