Carles Maronda

El Chelsea elimina al Fulham en los penaltis

Hicieron falta 120 minutos y una tanda de penaltis para que el Chelsea pasara de ronda en Stamford Bridge. Villas-Boas alineó a los menos habituales en un encuentro emocionante que estuvo marcado por la expulsión de Alex en el minuto 47 y la lesión del portero de los «blues», Petr Cech. 

 

Carling Cup

Chelsea 0
Fulham 0
Ficha técnica
0 – Chelsea: Petr Cech (Ross Turnbull, 46), David Luiz, Alex, Ryan Bertrand, Paulo Ferreira, Joshua McEachran (John Terry, 52), Oriol Romeu, Florent Malouda, Salomon Kalou, Daniel Sturridge (Frank Lampard, 44), Romelu Lukaku
0 – Fulham :Mark Schwarzer, Stephen Kelly, Zdenek Grygera, Philippe Senderos, Matthew Briggs, Chris Baird, Marcel Gecov (Steve Sidwell, 91), Kerim Frei, Pajtim Kasami (Bobby Zamora, 79), Bryan Ruiz, Orlando Sá (Moussa Dembélé, 59)
Goles: No hubo. Victoria del Chelsea en los penaltis por 4-3.
El Chelsea avanzó de ronda después de una dramática tanda de penaltis en la que el flamante fichaje del Fulham, Bryan Ruiz, erró la pena máxima definitiva. Incluso hasta en eso tuvo emoción el partido, ya que el lanzamiento de Ruiz golpeó en el larguero, en la línea y de nuevo en el larguero y durante unos segundos no se supo si había sido gol o no. Antes, Frank Lampard y Dembélé habían errado también sus lanzamientos, en los que Schwarzer y Turnbull estuvieron muy acertados.
 
Villas-Boas solo conservó a Petr Cech y Daniel Sturridge respecto al equipo que fue derrotado en Old Trafford por 3-1 el pasado domingo. El técnico portugués dio la alternativa a jugadores jóvenes como Oriol Romeu, Romelu Lukaku y Ryan Bertrand, y relegó al banquillo a Lampard, Terry y Drogba, por si las cosas iban mal. Finalmente, el defensa y el centrocampista tuvieron que saltar al césped después que el partido se le pusiese cuesta arriba al Chelsea a partir de la expulsión de Alex en el minuto 47.
 
Los más activos para los «blues» en ataque fueron Kalou y Malouda. De ellos surgieron las primeras oportunidades de los locales, mientras el Fulham esperaba agazapado para salir con rapidez al contrataque.
 
Martin Jol, por su parte, tampoco alineó a sus titulares e intentó una estrategia que a punto estuvo de salirle bien. Primero se defendió con solvencia, sabedor que el Chelsea, a pesar de ser un gran equipo con muchas alternativas, no tenía toda su pólvora en ataque y, por lo tanto, si los zagueros visitantes se mostraban atentos y contundentes podrían mantener el cero en la portería de Schwarzer. Una vez que Alex fue expulsado, Jol vio su oportunidad. Dio entrada a Dembélé y Zamora para refrescar la zona ofensiva y ambos fueron un quebradero de cabeza para los locales durante buena parte de la segunda mitad y sobre todo en la prorroga.
 
En el tiempo extra, el Fulham fue el que llevó la iniciativa. El Chelsea había realizado un esfuerzo físico importante al quedarse con diez hombres y llegaron a la prórroga en un tono bastante bajo. Las mejores ocasiones cayeron del lado visitante y Martin Jol abandonará hoy Stamford Bridge pensando que su equipo no pasó la eliminatoria por unos centímetros.
 
Esa fue la distancia que separó dos disparos de Zamora de entrar dentro de la portería de los «blues» y, por encima de todo, unos pocos centimetros fueron los que impidieron que el penalti definitvo de Bryan Ruiz entrara en la portería.
 
Fue curioso ver la alegría que se desbordó entre los jugadores y el cuerpo técnico del Chelsea cuando se acabó la tanda de penaltis. Quizás solo
son unos dieciseisavos de final de Carling Cup, pero Villas-Boas y los suyos saben todo lo que hubiese provocado una eliminación que hubiera sumado más dudas al nuevo proyecto de los «blues» 
 
Por su parte, el Fulham, que anda último en la Premier, seguramente no había puesto muchas esperanzas en esta eliminatoria frente al Chelsea, pero aún así, la cruel forma en como se produjo la derrota supone otro revés para el equipo de un Martin Jol que deberá remar con todas sus fuerzas para sacar a su equipo del atolladero en que ha encallado.
 

Sobre el autor

Carles Maronda