Carles Maronda

El Fulham corta la racha del Arsenal (1-1)

 

El Arsenal vio truncada su racha de cinco victorias consecutivas tras empatar a uno frente al Fulham. Los de Martin Jol centraron sus esfuerzos en parar a Van Persie y los de Wenger no estuvieron tan acertados en ataque como en sus últimas aparaciones. Vermaelen marcó un gol en propia puerta y redimió su error más tarde marcando el gol del empate.

 

Premier League

Arsenal 1
Fulham 1
Ficha técnica
1 – Arsenal: Wojciech Szczesny, Per Mertesacker (Vassiriki Abou Diaby, 69), Thomas Vermaelen, Johan Djourou, André Santos, Mikel Arteta, Alexandre Song, Theo Walcott, Aaron Ramsey (Gervinho, 69), Andrey Arshavin (Marouane Chamakh, 76), Robin van Persie
1 – Fulham:Mark Schwarzer, Philippe Senderos, John Arne Riise, Chris Baird, Brede Hangeland, Dickson Etuhu, Danny Murphy, Clint Dempsey, Bobby Zamora (Andrew Johnson, 79), Moussa Dembélé, Bryan Ruiz (Pajtim Kasami, 75)
Goles: 0-1, m.65: Vermaelen (p.p.). 1-1, m.82: Vermaelen.
No era seguramente el resultado que esperaba el Arsenal en su partido frente al Fulham, tras la excelente racha de cinco victorias consecutivas que habían cosechado los de Wenger. Aún así, les queda el consuelo de que el resultado pudo haber sido mucho peor, ya que a falta de diez minutos para el final del partido, los “gunners” iban por detrás en el marcador.
 
La estrategia del Fulham fue clara y Wenger debería ir acostumbrándose a que los equipos que visitan el Emirates le jueguen así. Los “cottagers” centraron parte de sus esfuerzos en detener a Robin Van Persie, atemorizados por los increíbles números que esta consiguiendo el delantero holandés (una pancarta en el estadio rezaba «No necesitamos a Batman, ya tenemos a Robin»). Una vez cumplido su cometido básico, los de Martin Jol confiaron en que la defensa del Arsenal les otorgara una de las oportunidades que suele regalar a sus rivales en cada encuentro.
 
La batalla decisiva se libró en el centro del campo. Por parte del Fulham, Clint Dempsey es el jugador que canaliza todo el juego ofensivo de los “cottagers” y en la transición defensa-ataque, casi todos los balones pasan por sus pies. Por el lado de los «gunners», Aaron Ramsey aumenta su importancia en el equipo partido a partido. Con Wilshere en el dique seco durante meses, el galés se siente cómodo con el papel de joven promesa y no duda en asumir galones cuando el encuentro lo requiere.
 
En la primera mitad, el Arsenal careció de la chispa que exhibió en los partidos anteriores. Los locales no fueron capaces de traspasar la telaraña tejida por Jol y solo Walcott con sus veloces desmarques consiguió inquietar la portería de Schwarzer con un par de disparos.
 
Tras la reanudación, el Fulham se estiró un poco y fruto de ello llegó el gol visitante en el minuto 65. Danny Murphy, que hasta el momento había estado mucho menos participativo de lo habitual, lanzó un balón diagonal hasta la zona izquierda ocupada por Riise, que recorrió toda la banda. El noruego controló el esférico con el pecho y, antes de que consiguiera conectar el disparo, Vermaelen se deslizó intentándole arrebatar el balón con tan mala suerte que lo introdujo en la portería de Szczesny.
 
Tras el gol, Wenger introdujo dos cambios: Diaby por Mertesacker y Gervinho por Ramsey. Especialmente acertado estuvo el alsaciano dando entrada al delantero marfileño, que revolucionó el ataque del Arsenal en los veinte minutos finales de asedio de los locales sobre la portería del Fulham.
 
Fue el belga Vermaelen el que marcó el tanto del empate en el minuto 82, redimiéndose de esta forma de su error en el gol de los “cottagers”. Van Persie abrió a la banda derecha para Walcott, que puso el centro. Vermaelen, haciendo gala de dos de sus mejores virtudes, el juego aéreo y las incorporaciones al ataque, envió el esférico lejos del alcance de Schwarzer.
 
En los minutos restantes, el Arsenal buscó la victoria a la desesperada, pero sin gran acierto. El marcador ya no se movió y este empate en el Emirates tiene ciertas reminiscencias a «déjà vu» para los «gunners», que vuelven a dejar escapar dos puntos que a buen seguro les harán falta en el futuro.
 

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Carles Maronda