Alvaro Oleart

El Liverpool cae en Craven Cottage (1-0)

A pesar de ser superior durante los primeros 70 minutos, el Liverpool cayó en Craven Cottage después de que el árbitro anulara un gol legal a Luis Suárez y expulsara rigurosamente a Jay Spearing. Con diez, el Fulham tomó las riendas del encuentro y Dempsey dio los tres puntos a los «cottagers» a falta de cinco minutos para el final.

 

Premier League

Fulham 1
Liverpool 0
Ficha técnica
1 – Fulham: Schwarzer; S. Kelly, Senderos, Hangeland, Riise; Murphy (Gecov, 90), Etuhu, B. Ruiz, Dembélé, Dempsey; Zamora (A. Johnson, 71).
0 – Liverpool: Reina; Johnson, Skrtel, Agger, José Enrique; Spearing, Henderson, Adam; Bellamy (Downing, 77), Suárez, Carroll (Kuyt, 77).
Goles: 1-0, m.85: Dempsey. 
Cuando uno juega con fuego, siempre existe el peligro de quemarse (Mario Balotelli sabe algo al respecto). Eso es lo que le ha ocurrido hoy al Liverpool, que ha mostrado un rostro totalmente distinto al que ha exhibido en las últimas semanas.
 
Algunas de las claves para que los «reds» lograran vencer por dos veces al Chelsea en Stamford Bridge y empatar con el todopoderoso Manchester City fueron la presión, la intensidad y la agresividad que mantuvieron todo el equipo, liderado por los beligerantes Bellamy, Suárez, Maxi, Kuyt y Lucas. Este sistema de juego, lógicamente, condena a Andy Carroll a banquillo. El fichaje récord de los «reds» no está ahora mismo para estos trotes.
 
Con Lucas lesionado, Dalglish apostó por Jay Spearing junto a Charlie Adam en el centro del campo, así como un extraño tridente ofensivo formado por Luis Suárez, Craig Bellamy y el ya mencionado Carroll. Maxi y Kuyt se quedaron en el banquillo junto con un Downing que todavía no mostrado su valía con la camiseta del Liverpool.
 
Esta alineación condenó al Liverpool a bajar las revoluciones. De hecho, a pesar de tener el control del partido, el paupérrimo ritmo de juego impuesto hizo que Suárez y Bellamy no tuvieran protagonismo y los «reds» se encallaron una vez tras otra ante la línea defensiva del Fulham, que estuvo bien plantado en defensa y mostró su peligrosidad al contraataque.
 
El partido se trabó hasta que apareció Suárez. A falta de 25 minutos, un excelente balón de José Enrique llegó al uruguayo, que con un sutil toque regateó al guardameta Schwarzer y envió el balón al fondo de la red. Sin embargo, para desgracia del Liverpool, el gol fue anulado por un inexistente fuera de juego.
 
No contento con haber anulado un gol legal, el colegiado Lee Mason expulsó cinco minutos más tarde a Spearing por una fuerte entrada sobre Dembélé.
 
Reducido a diez hombres e incapaz de gestionar la frustración, el Liverpool no pudo detener la avalancha que se le vino encima. Si ya antes de la expulsión, el Fulham había llegado poco pero con peligro, con superioridad numérica el equipo de Martin Jol protagonizó un auténtico asedio que terminó como cabía esperar. Sin embargo, el gol no llegó por un acierto, sino por culpa de un clamoroso fallo de Pepe Reina, que, tras un disparo de Danny Murphy, no fue capaz de controlar el balón, que le cayó a Dempsey, que solo tuvo que empujarlo.
 
La victoria acerca al Fulham a la zona tranquila de la clasificación, aunque las dudas en torno a su juego siguen presentes. La única mejoría es la nueva posición de Bryan Ruiz, que prácticamente acabó jugando de medio centro. Ante la total inoperancia mostrada hasta ahora en ataque, Martin Jol ha optado por retrasar su posición. Si siguen así las cosas, en dos meses podría relegar a Schwarzer al banquillo.
 
El Liverpool podrá sacar pocas conclusiones de un estadio donde hace solo unos meses ganó por 2-5. Los «reds» pierden por tres partidos al sustituto natural de Lucas, Jay Spearing, y rompen la magnífica racha de once partidos consecutivos sin perder. Este lunes no han sido capaces de materializar su dominio y han mostrado su fragilidad defensiva, concediendo numerosas ocasiones a los rivales (han recibido nada más y nada menos que diez disparos a puerta). Cada vez que tiene una oportunidad en el once titular, Carroll insiste en recordar a todo el que quiera verlo que no está en condiciones de formar en el once inicial. Este Liverpool vive en ataque de la intensidad y rapidez que imprimen Bellamy, Suárez, Maxi y Kuyt. Y a duras penas, porque este Liverpool solo ha marcado 17 goles en 14 partidos, la tercera peor marca del club en toda su historia.
 

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Alvaro Oleart