Ilie Oleart

El Notts County cumple 150 años

A pesar de que ha pasado desaparecibido a causa del ruido generado por la Premier League, esta semana el club profesional más antiguo de Inglaterra cumple 150 años. El Notts County se fundó en 1862 y a pesar de muchos altibajos, sigue luchando por regresar un día a la élite.

 
Este domingo, se cumplieron 150 años desde la fundación del Notts County, el club de fútbol más antiguo del mundo entre los que son profesionales hoy en día. El Sheffield FC, fundado en 1857, es el más antiguo pero es actualmente un club aficionado.
 
El Notts nació en noviembre de 1862 para jugar, en palabras del historiador Paul Wain, una forma de fútbol primitiva entre los miembros del club. Dos años después, comenzaron a organizar partidos contra otros clubes. El primero de ellos fue un encuentro con veinte jugadores por bando contra otro conjunto local, el Trent Valley, en un campo del distrito de Nottingham conocido como Meadows. «Un caballero de Holme Pierrepont -una localidad a 8 kilómetros de Nottingham- actuó como árbitro», explicó el periódico local, «pero su intervención no fue necesaria. No se cometió ninguna infracción de las normas; y aunque el duelo duró hasta después del anochecer, y todos los jugadores se esforzaron hasta la extenuación, la euforia generada y el sentimiento de solidaridad que se generó, provocaron que muchos desearan que el duelo continuara bajo la luz de la luna».
 
El Notts se convirtió rápidamente en una potencia local. El club alcanzó dos semifinales de la FA Cup durante los años 80 del siglo XIX. Varios de sus jugadores fueron internacionales ingleses e incluso un par fueron también famosos jugadores de cricket, Richard Daft y William Gunn. Originalmente, jugaron con rayas negras y ámbar, para pasar luego a una mitard color chocolate y otra azul claro. Pero cuando ganaron la FA Cup en 1894 tras derrotar al Bolton Wanderers por 4-1 en Goodison Park, ya lo hicieron con sus famosas rayas blanquinegras que dieron lugar a su apodo.
 
Los partidos de local de las «urracas» se jugaron en diferentes estadios hasta 1910, cuando se trasladaron a Meadow Lane, cerca del campo donde se celebró su primer partido formal. En un lado se erigió una pequeña grada de madera, que perteneció originalmente al estadio de cricket de Trent Bridge, que había sido desmantelado y reconstruido al otro lado del río. En los años siguientes, cuando soplaba viento del este llegaban hasta el campo los vapores nocivos de un matadero cercano.
 

La FA no ha participado en los actos de celebración

En el club se conserva un buen recuerdo de Eriksson

En 1947 comenzó una época de gloria, coincidiendo con la llegada de Tommy Lawton, que se unió a Jackie Sewell para formar una dupla atacante que condujo al club desde la Third Division (South) a la Second Division ante una media de 34.659 espectadores. En una pésima operación, Sewell fue traspasado al Sheffield Wednesday en 1951 por una cantidad récord en Gran Bretaña. Poco antes, Lawton se había marchado al Brentford. Sewell, que tiene ahora 85 años, hizo el saque de honor la semana pasada en un encuentro entre dos conjuntos formados por antiguos jugadores dirigidos por John Barnwell y Mick Walker, dos de los muchos técnicos que han pasado por un club que ha coqueteado más de una vez con la desaparición.
 
Cuando el club celebró su centenario en 1962, la FA envió a un equipo que incluía cuatro miembros del equipo que Walter Winterbottom había enviado a la Copa del Mundo para participar en un encuentro en Meadow Lane. Un detalle que la FA no ha tenido para este 150º aniversario, ya que el órgano rector del fútbol inglés no ha participado en las ceremonias de celebración que continuarán este miércoles por la noche, cuando el desaparecido Jimmy Sirrel, que condujo al club desde la cuarta hasta la primera división entre 1971 y 1981, entre en el recién creado salón de la fama del club.
 
El excéntrico y diminuto escocés estaría satisfecho con el rendimiento del equipo bajo las riendas de Keith Curle, que asumió el cargo en febrero. El club está actualmente en la zona de play-off de League One, gracias en parte a una espectacular racha lejos de casa que se extiende hasta una derrota ante el Hartlepool United dos días antes de la llegada de Curle.
 
Tras el extraño paréntesis de 2009, cuando el (inexistente) dinero procedente de Oriente Medio atrajo a Sven-Goran Eriksson como director deportivo, el club parece disfrutar de una etapa de relativa estabilidad gracias a Ray Trew, un empresario local que compró el club por una libra en febrero de 2010 tras la marcha de Qadbak Investments. Según Howard Wilkinson, segundo entrenador de Sirrel en el pasado, «su perfil no es bajo, es subterráneo».
 
Curiosamente, Eriksson es recordado con cariño por sus buenos modales, por generar notoriedad para el club y por no exigir la astronómica cantidad de dinero que se le debía cuando todo se hundió. Un favor que permite al Notts, un club con pocos pero fieles aficionados, mirar hacia el futuro con optimismo.
 

Sobre el autor

Ilie Oleart