Ilie Oleart

El Stoke avanza a la siguiente ronda de la Europa League (1-1)

Aunque sufriendo, el Stoke logró sellar su clasificación a la siguiente ronda de la Europa League en el Britannia. El Dinamo de Kiev se adelantó en la primera parte gracias a un gol en propia puerta de Upson, pero Kenwyne Jones marcó el empate en la recta final. 

 

Europa League

Stoke City 1
Dinamo de Kiev 1
Ficha técnica
1 – Stoke City: Asmir Begovic, Robert Huth, Ryan Shotton, Danny Higginbotham, Matthew Upson, Wilson Palacios, Jermaine Pennant (Dean Whitehead, 88), Salif Diao (Ricardo Fuller, 70), Rory Delap, Cameron Jerome, Kenwyne Jones (Jonathan Walters, 84).
1 – Dinamo de Kiev: Oleksandr Shovkovskiy, Yevhen Khacheridi, Danilo Silva, Betao, Oleg Gusev, Oleksandr Aliyev, Ayila Yussuf (Milos Ninkovic, 85), Ognjen Vukojevic, Brown Ideye, Andriy Shevchenko (Leandro Almeida, 73), Andriy Yarmolenko.
Goles: 0-1, m.27: Upson (p.p.). 1-1, m.81: Jones.
Tony Pulis se ha convertido esta noche en el segundo técnico de la Premier League en asegurarse que su equipo jugará en Europa en 2012, después de que el Stoke sellara el empate que necesitaba.
 
Pulis ha triunfado donde Sir Alex Ferguson, Andre Villas-Boas y Harry Redknapp fracasaron, gracias a su noveno partido imbatido, que les ha permitido clasificarse para la ronda de dieciseisavos de final.
 
Kenwyne Jones, con su gol en la recta final, evitó que el Stoke tuviera que viajar a Turquía en la última jornada para luchar por su clasificación. Ese era el escenario que Pulis temía, tener que viajar al campo del Besiktas a buscar el empate. Y sin embargo, durante muchos minutos, esa fue la perspectiva que aguardaba a los «potters» después de que Matthew Upson marcara en propia puerta. Pero el Stoke demostró una vez más su fuerza de carácter ante las adversidades.
 
Para muchos técnicos, la Europa League es casi tan dolorosa como una visita al dentista. Pero Pulis, a diferencia de su viejo amigo Harry Redknapp, ha resistido la tentación de alinear a jugadores suplentes.
 
En esta ocasión, sin embargo, Pulis realizó ocho cambios respecto al equipo que jugó ante el Blackburn el sábado. Aunque los titulares de esta noche sumaban más de 20 millones de libras, incluyendo Kenwyne Jones, Wilson Palacios y Cameron Jerome.
 
Aunque Pulis reconoció que el partido era como una final, sus rivales tenían mucha más presión. El Dinamo de Kiev no ha perdido en 18 partidos en la liga ucraniana esta temporada pero no ha logrado repetir este estado de forma en Europa.
 
Los ucranianos debían ganar el partido, una urgencia que se percibió ya en los primeros diez minutos, cuando Olexandr Aliyev puso a prueba en dos ocasiones al guardameta Asmir Begovic con disparos lejanos.
 
Cosa extraña en los de Pulis, el Stoke apareció aletargado y la presión inicial del Kiev dio frutos a los 27 minutos, aunque el azar se alió con ellos. El excelente Yarmolenko avanzó sin oposición medio campo hacia el área del Stoke y cedió para Aliyev. El disparo del centrocampista fue desviado por Upson y Begovic no pudo detener el balón.
 
Era la primera ocasión en que el Stoke estaba por detrás en la Europa League esta temporada y las cosas se podrían haber puesto más feas antes del descanso. Andriy Shevchenko, el exdelantero del Chelsea, que se retirará al final de esta temporada, falló una clara ocasión en la que la defensa del Stoke se despistó por completo. Fueron los peores momentos del Stoke, que pareció perdido durante varios minutos.
 
Wilson Palacios fue el primer jugador del Stoke que amenazó la portería rival en la segunda parte. Palacios dispuso de espacio para girarse en el área pero su disparo fue detenido por Oleksandr Shovkovskiy.
 
El Stoke detectó algunas debilidades en el juego rival y se lanzó al ataque. Un disparo potente de Jermaine Pennant fue sacado sobre la línea de gol por Yevgen Khacheridi y luego Salif Diao envió el balón fuera desde una buena posición.
 
Pulis introdujo a Ricardo Fuller para aumentar la presión. Y a falta de nueve minutos, lograron el gol que necesitaban. Jones cabeceó un excelente centro de Pennant, una de las combinaciones más fructíferas del juego ofensivo de los «potters».
 
Siguieron las acostumbradas volteretas y saltos mortales de Jones. Posiblemente, incluso Pulis tuvo que retenerse para hacer una él mismo tras otra noche europea feliz en el Britannia.
 

Sobre el autor

Ilie Oleart