Aaron Cabado

El Sunderland aplasta al Norwich (0-3)

Los Black Cats vencen en Carrow Road con una actuación muy sólida. Los Canaries se complican la vida y aventajan a los de Allardyce en un solo punto. Borini, Defoe y Watmore anotaron los tantos.

 

Premier League

Norwich 0
Sunderland 3
Ficha técnica
0 – Norwich: Ruddy, Wisdom, Bennett, Bassong, Olsson, Jarvis (Hoolahan, 59), O’Neil, Howson, Brady (Redmond, 45), Naismith (Jerome, 74), Mbokani.
3 – Sunderland: Mannone, Yedlin, Koné, Kaboul, van Aanholt, Kirchhoff (O’Shea, 85), Borini, Cattermole, M’Vila (Larsson, 67), Khazri (Watmore, 45), Defoe.
Goles: 0-1, m.41: Borini (p.). 0-2, m.53: Defoe. 0-3, m.90+1: Watmore.
Si obviamos las circunstancias contextuales, un Norwich – Sunderland estaría ubicado, probablemente, entre los partidos menos sugestivos de la Premier League. La relevancia del encuentro disputado hoy en Carrow Road venía marcada por la trascendencia del mismo: el decimoséptimo recibía al decimoctavo en un choque vital en la lucha por la permanencia. Un six-pointer de manual. La victoria del Norwich implicaría prácticamente su salvación, pero si el partido caía del lado de los de Allardyce, la diferencia entre ambos pasaría a ser de un punto.
 
Cada uno de los dos contendientes adoptaron roles opuestos: mientras el Norwich buscaba llegar al área de Vito Mannone a través de la posesión, el Sunderland optaba por su idiosincrático juego al contraataque. Aunque en el primer cuarto de hora los de Alex Neil fueron superiores, pronto se pudo observar con clarividencia que a los Canaries les costaba crear ocasiones de peligro ante la táctica de contención adoptada por los Black Cats. Mientras que el juego directo de estos hacía estragos en la vulnerable línea defensiva de los locales. Un disparo cruzado de Borini y un contraataque mal finalizado tras una salida a destiempo de Ruddy metieron el miedo en el cuerpo a la hinchada de Carrow Road.
 
El nerviosismo entre aficionados, cuerpos técnicos y jugadores era patente, con numerosas imprecisiones y errores. El Norwich trató de quitarse la presión de encima con una gran jugada de Brady que casi desemboca en un tanto en propia puerta de Kaboul, pero Mannone evitó que el balón se introdujese en su portería.
 
El partido entró luego en un pequeño periodo de calma, pues el Norwich sabía que perder el control del mismo y entrar en una dinámica de ida y vuelta no convenía a sus intereses. Sin embargo, fue incapaz de conseguirlo. A escasos minutos del intermedio, Wisdom cometió un absurdo pero flagrante penalti sobre Borini que el propio atacante italiano convirtió en el 0-1. Los de Sam Allardyce se ponían por delante en el marcador.
 
En el descanso, Neil introdujo al joven Nathan Redmond con el objetivo de dinamizar el ataque estático del Norwich. Y la substitución estuvo cerca de dar resultado, pues en el 48’ un disparo lejano del inglés se estrelló contra el poste. Los Canaries hacían méritos para lograr la igualada, pero sus estrepitosos errores en defensa les condenaron. Bassong se hizo un lío con el balón en propio campo, lo perdió con Jan Kirchhoff –imperial el pivote alemán en labores de recuperación en la zona ancha– y el veloz contragolpe derivó en el segundo tanto del Sunderland, obra de Jermain Defoe.
 

El golpe anímico dejó aturdido al Norwich, que se veía dos goles abajo en un partido que era incapaz de descifrar. Impulsados por sus aficionados, los Canaries metieron al Sunderland en su área y crearon algunas ocasiones, destacando un centro-chut de Wisdom y un cabezazo de Mbokani que despejó Cattermole cuando iba a introducirse en la portería, pero en ningún momento se percibió realmente que los de Allardyce pasasen apuros. Kaboul, Koné y compañía defendían eficientemente el área y la fatiga hizo mella en un Norwich exangüe y pusilánime.

El ritmo del partido bajó y los minutos empezaron a pasar sin emoción alguna. A pocos instantes del final, Watmore anotó el tercer gol, castigo excesivo para un Norwich que soñaba con sellar la salvación y que se encuentra metido en una lucha que pretendía evitar. El Sunderland se ubica a un punto de los de Norfolk, además de restarles un encuentro más por disputar. El resultado, además, abre la puerta a un Newcastle que tras la victoria de hoy, se pone a tres puntos de la decimoséptima plaza. Sin embargo, ahora mismo el Sunderland parece el principal favorito para lograr la permanencia. Allardyce ha sabido recuperar anímicamente a una plantilla que, antes de su llegada, parecía dirigirse irremediablemente a Championship. Y le ha dotado de una solvencia poco imaginable en un conjunto que era exageradamente endeble a principios de la temporada. La batalla sigue abierta.  

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Aaron Cabado