Alvaro Oleart

El Swansea conquista Craven Cottage (0-3)

Los «swans» desplegaron su habitual juego combinativo en Craven Cottage, mostrando un especial acierto de cara a gol. Sigurdsson, el mejor del partido, anotó los dos primeros goles y Joe Allen se encargó de cerrar el marcador. El Swansea escala hasta la octava posición de la Premier League.

 

Premier League

Fulham 0
Swansea 3
Ficha técnica
0 – Fulham: Schwarzer; Kelly, Senderos, Hangeland, Riise; Diarra (Murphy, 72), Dempsey, Dembélé, Ruiz (Duff, 54); Pogrebnyak, Andy Johnson (Frei, 67)
3 – Swansea: Vorm;Rangel, Caulker, Monk, Taylor (Tate, 93); Britton, Sigurdsson (Gower, 93), Allen; Routledge, Sinclair, Graham (Moore, 93).
Goles: 0-1, m.36: Sigurdsson. 0-2, m.66: De Sigurdsson. 0-3, m.77: Allen.
La tarea fundamental de un entrenador de fútbol es inculcar una ideología futbolística en sus jugadores. Él es quien decide, en función de las características de sus jugadores, qué filosofía debe adoptar su equipo para lograr que funcione. Todos y cada uno de los miembros del equipo deben saber cómo quieren jugar. No importa el estilo que adopten, la clave es que todos apuesten por el mismo.
 
A diferencia de técnicos como Roberto Mancini o Alex McLeish, Brendan Rodgers ha conseguido llevar a cabo esta tarea a la perfección. Todos y cada uno de los Swans han apostado por el mismo estilo: defender a través de la posesión del balón. Hasta el portero, Michel Vorm, es un jugador con una técnica individual que nada tiene que envidiar a numerosos centrocampistas.
 
Lo cierto es que, a estas alturas de la temporada, el baño que los galeses infligieron al Fulham ya no sorprende a nadie, ni siquiera lo hace el hecho de que los aficionados «cottagers» acabaran aplaudiendo a sus rivales. Tampoco sorprende que haya tenido lugar en Craven Cottage, donde los locales llevaban una racha de seis victorias en siete encuentros; donde equipos como Arsenal y Liverpool salieron derrotados, y donde el mismísimo Manchester City no pasó del empate.
 
En cuanto al partido propiamente, no tuvo demasiada historia. Poco antes del descanso, Gylfi Sigurdsson adelantó a los visitantes con un cabezazo a centro de Routledge. No contento con su primer gol, el islandés abrió brecha en el marcador, ya en el minuto 66, perforando de nuevo la portería rival, esta vez tras una excelente pared con su socio en el día de hoy, Wayne Routledge. El extremo inglés está supliendo a la perfección la baja por sanción de Nathan Dyer, que deberá luchar para volver a ganarse su puesto en el once titular.
 
Con el partido ya decidido, Joe Allen quiso dejar su sello a falta de diez minutos. Un calamitoso pase de Senderos fue interceptado por Sinclair, que cedió el balón a Allen. Arrancando a 40 metros de la portería pero sin oposición, el «Andrés Iniesta» del Swansea sólo tuvo que regatear a Senderos para encontrarse a solas ante Schwarzer, que nada pudo hacer ante la definición del  galés.
 
Con esta victoria, el Swansea se coloca octavo, sobrepasando a su rival de hoy, el Fulham. En la práctica, los tres puntos sirven de poco. Ya tienen asegurada la permanencia y los puestos europeos les quedan todavía lejos. En cambio, esta victoria consolida, más si cabe, un estilo que hace unos meses los Swans solo eran capaces de imponerlo en campo propio. Britton completó 95 pases de 99. Allen, 73 de 80. Sigurdsson, 52 de 60. Lo único reprochable al Swansea es el papel de su delantero centro. Danny Graham, a pesar ser el máximo goleador del equipo con once goles en liga, no participa lo suficiente en la creación del juego como para que justifique su falta de goles. Visto el ojo de halcón de Rodgers a la hora de fichar, tal y como demuestran los fichajes de Caulker y Sigurdsson, mucho tendrá que mejorar Graham para mantenerse en el once titular la próxima temporada.
 

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Alvaro Oleart