Ilie Oleart

El United gana pese a los inventos de Ferguson

Ferguson volvió a hacer inventos para el partido de Champions League ante el Otelul Galati rumano. Owen y Berbatov formaron en punta, mientras que Rooney ocupó el centro del campo junto a Anderson. A pesar de todo, el United acabó imponiéndose por 2-0, cortesía de Valencia y del propio Rooney.

 

Champions League

Manchester Utd 2
Otelul Galati 0
Ficha técnica
2 – Manchester United: David De Gea, Jonny Evans, Phil Jones, Rio Ferdinand, Fabio, Anderson, Antonio Valencia, Nani, Dimitar Berbatov, Michael Owen (Javier Hernández, 11), Wayne Rooney.
0 – Otelul Galati: Branko Grahovac, Adrian Salageanu, Cornel Rapa, Sergiu Costin, Cristian Sarghi, Ioan Filip, Ionut Neagu, Gabriel Giurgiu, Silviu Ilie (Sorin Frunza, 53), Liviu Antal, Marius Pena.
Goles: 1-0, m.8: Valencia. 2-0, m.87: Rooney.
Puede que Sir Alex Ferguson esté ya en edad de jubilarse pero sigue conservando el corazón de un niño. Y como cualquier niño travieso, se aburre de jugar siempre con los mismos juguetes, por divertidos o modernos que sean. Y de vez en cuando recupera del armario un par de juguetes viejos medio rotos y les dedica un poco de atención. Así es como Owen y Berbatov acabaron en la punta de ataque esta noche, mientras Rooney ejercía de centrocampista junto a Anderson.
 
El otro factor es por supuesto la debilidad del campeón rumano, muy lejos de aquel Steaua de Bucarest que en los 80 se llegó a proclamar campeón de Europa. Pero ni siquiera ante un equipo tan débil fue capaz el United de mostrar su mejor cara, incapaz de ejercer la presión necesaria sobre su rival. Aunque Ferguson ha logrado su objetivo: dos victorias consecutivas ante los rumanos han permitido a los «red devils» colocarse primeros por diferencia de goles con el Benfica segundo tras empatar con el Basilea.
 
«Michael es un fenómeno», dijo Sir Alex Ferguson para explicar su decisión de alinear a Michael Owen en el once. «Siempre que juega, marca». No es el caso de Dimitar Berbatov, que también fue titular. En cambio, Rooney, desde su nueva posición de centrocampista, sí fue capaz de marcar.
 
Owen no tuvo muchas oportunidades de marcar porque a los 10 minutos tuvo que marcharse lesionado, aunque para entonces el United ya estaba delante en parte gracias al menudo Owen. El inglés adivinó correctamente que Phil Jones se disponía a enviar un centro raso al primer palo a los siete minutos, aunque no fue capaz de hacer contacto con el balón, pero su intento distrajo a la defensa rumana y Antonio Valencia solo tuvo que empujar el balón en el segundo palo. Owen se lesionó en la jugada y fue sustituido por Javier Hernández, otro al que no le cuesta mucho marcar.
 
El gol no cambió la estrategia del Galati, que mantuvo a casi todos sus jugadores por detrás del balón. Eso permitió las internadas constantes de los laterales del United, Fabio y Phil Jones.
 
Jones estuvo especialmente incisivo. Rooney y Berbatov le enviaron balones a la espalda de la defensa del Galati una y otra vez, aunque sus centros fueron defectuosos. El propio Jones pareció darse cuenta y optó por disparar directamente a la media hora. Su intento habría acabado en gol si no hubiera sido por Cristian Sarghi, que interceptó con la cabeza en el último momento.
 
Rooney pareció cómodo en el centro del campo. De hecho, jugó tan atrás que casi siempre gozó de tiempo y espacio para jugar. Aunque uno no puede evitar tener la sensación de que algo pierde el United con Rooney tan lejos del área. Además, Berbatov y Hernández no lograron desarrollar una colaboración productiva.
 
El Galati solo amenazó antes del descanso. David de Gea tuvo que realizar dos paradas casi consecutivas tras disparos de Ionut Neagu, el segundo mucho más peligroso. Rio Ferdinand fue superado por velocidad pero se recuperó a tiempo para bloquear el disparo de Neagu.
 
Berbatov y Hernández tuvieron oportunidades al comienzo de la segunda parte, el segundo gracias a un pase en profundidad de Rooney. Si Ferguson espera que Wayne Rooney se convierta en el nuevo Scholes, más vale que comience a pensar en adelantar su posición hasta la media punta, en lugar de quedarse delante de la línea defensiva.
 
A medida que el partido se acercó al final, el United pisó levemente el acelerador. Un disparo de Anderson fue despejado sobre la línea por Sergie Costin y Hernández falló un cabezazo fácil tras un centro de Jones. Berbatov tuvo la mejor ocasión en un uno contra uno con el portero del Galati, pero el búlgaro disparó al lateral de la red.
 
El segundo gol se originó en un disparo lejano de Rooney que fue desviado por Cristian Sarghi, despistando a su portero. Posiblemente un recordatorio de dónde debería jugar Rooney para la visita del Benfica.
 

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Ilie Oleart