Alvaro Oleart

El United no sabe jugar a rugby (1-1)

El Manchester United se adelantó en el marcador gracias a un buen gol de Nani, pero los «potters», que nunca se rindieron, empataron tras un córner cabeceado por Peter Crouch al inicio de la segunda parte. Los «red devils» dejan escapar sus dos primeros puntos de la temporada.

  

Premier League

Stoke City 1
Manchester Utd 1
Ficha técnica
1 – Stoke City:Begovic; Wilkinson (Huth, 80), Shawcross, Woodgate, Wilson; Pennant, Whelan, Delap (Whitehead, 83), Etherington; Walters, Crouch
1 – Manchester United:De Gea; Valencia, Ferdinand, Jones, Evra; Nani, Fletcher, Anderson, Young (Giggs, 68); Hernández (Owen, 11), Berbatov (Welbeck, 68)
Goles: 0-1, m.27: Nani. 1-1, m.52: Crouch
Pese a las cinco victorias en otros tantos partidos en liga, la visita al Britannia estaba marcada con una X en el calendario del Manchester United. Y, por si fuera poco, Rooney y Johnny Evans se unieron a última hora a la larga lista de bajas de los «red devils». Ferguson tuvo que improvisar la alineación, colocando a Jones en el centro de la zaga junto a Ferdinand, mientras que Antonio Valencia ocupó el lateral derecho. Asimismo, la delantera estuvo formada por Javier «chicharito» Hernández y, sorprendentemente, Dimitar Berbatov, que debutó como titular en esta temporada.
 
Por su parte, el Stoke salió como se esperaba: dejó el esmoquin en el armario y se puso el uniforme de trabajo. Whelan y Delap ocuparon el centro del campo de los «potters», los veloces Pennant y Etherington las bandas, y los corpulentos Walters y Crouch la delantera.
 
El Stoke dio la bienvenida al United con sus tres acciones más características y todas en los primeros siete minutos. La primera, un peligroso centro por parte de Rory Delap que, cómo no, ejecutó a partir de un saque de banda. La segunda, una clarísima falta por detrás de Woodgate a «chicharito» cuando éste se marchaba solo ante Begovic, que debería haber significado penalti y expulsión, pero ya sabemos que en el Britannia si no hay sangre, no hay faltas. Hernández tuvo que abandonar el terreno de juego y fue reemplazado por Michael Owen a los once minutos. La tercera y más común de todas ellas, fue una durísima entrada de Whelan a Evra que fue castigada, merecidamente, con una tarjeta amarilla.
 
El Stoke había logrado asustar al United, que no estaba preparado para jugar a rugby. Además, había logrado lesionar a uno de los jugadores más peligrosos de su rival y sin recibir castigo alguno por ello.
 
Sin embargo, pese a que en los primeros 25 minutos, los «red devils» no habían logrado ninguna de sus típicas combinaciones vertiginosas, sí la lograron justo antes de la media hora. Una pared entre Nani y Fletcher acabó con un inapelable disparo bajo del portugués que abrió el marcador.
 
El gol debería haber favorecido los intereses del United, dispuesto a aprovechar los espacios mediante la velocidad de Nani y Young, pero nada más lejos de la realidad. La única razón por la que los visitantes se fueron al descanso con ventaja fue David de Gea, que realizó dos intervenciones sensacionales.
 
Sin cambios en ninguno de los dos equipos, la segunda parte no pudo comenzar mejor para los «potters». A los cinco minutos, el Stoke empató gracias a un córner cabeceado por Crouch, que tuvo la ayuda de De Gea, que se quedó bajo palos cuando debería haber salido a buscar el balón. El empate hizo justicia a lo visto hasta ese momento, puesto que, pese a ir perdiendo, los locales siempre mostraron un admirable pundonor y una ilimitada confianza en sus posibilidades.
 
Desde el empate hasta el final del encuentro, el partido se movió al ritmo que marcó el Stoke. El United gozó de mayor posesión pero se atascó una y otra vez contra el muro levantado por Tony Pulis. De hecho, las ocasiones más claras las tuvo el propio Stoke de la mano de Crouch y Wilson, aunque la mejor oportunidad la tuvo Ryan Giggs, que erró inexplicablemente una volea desde cinco metros, después de un centro milimétrico de Nani.
 
El 1-1 final hace justicia a los méritos de ambos equipos. El United tuvo más posesión, pero no supo aprovecharla. Además, no ayudó el hecho de jugar con nueve en vez de once, porque a Berbatov y Owen todavía se les está esperando en Stoke. Más grave es el caso del inglés porque Berbatov siempre puede reconvertirse en defensa central, como hizo entre semana ante el Leeds, pero a Owen le falta algo de altura para reubicarse en el centro de la zaga.
 
Por su parte, este empate no hace otra cosa que consolidar las aspiraciones del Stoke. No llegará a los puestos europeos, pero quitarán puntos a los grandes, como ya ha ocurrido con Chelsea, Liverpool y Manchester United, que fueron incapaces de ganar en el Britannia. Los «potters» saben a lo que juegan (concretamente, al fut-rugby, un deporte inventado por ellos mismos), y se nota.
 
 

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Alvaro Oleart