Carles Maronda

El West Brom consigue su primer triunfo a costa del Norwich (0-1)

Odemwingie marcó el único gol del encuentro cuando solo habían transcurrido 2 minutos gracias a un malentendido entra la defensa y el portero del Norwich. Los «canaries» lo intentaron durante todo el encuentro pero sus recursos actuales no fueron suficientes para levantar un partido que se les había puesto cuesta arriba muy pronto.

 

Premier League

Norwich 0
West Brom 1
Ficha técnica
0 – Norwich: Declan Rudd, Leon Barnett, Kyle Naughton, Marc Tierney, Ritchie de Laet, Andrew Surman (Wes Hoolahan, 62), Andrew Crofts, Elliott Bennett, Bradley Johnson, Chris Martin (James Vaughan, 70), Grant Holt (Steve Morison, 70).
1 – West Brom: Ben Foster, Nicky Shorey, Jonas Olsson, Gabriel Tamas, Paul Scharner, Steven Reid, Graham Dorrans (James Morrison, 69), Jerome Thomas (Chris Brunt, 84), Youssuf Mulumbu, Shane Long (Somen Tchoyi, 88), Peter Odemwingie.
Goles: 0-1, m.2: Peter Odemwingie.
Llegaban ambos equipos con ganas de lograr su primera victoria de la temporada y ambos tuvieron oportunidades para conseguirla. Pero el problema para los locales fue que tuvieron que empezar a remar a contracorriente desde muy pronto. Los “canaries” han dado ya muchas muestras de fragilidad e inexperiencia durante este arranque del campeonato y frente al WBA vimos cómo, con muy poco, los visitantes cogían ventaja cuando solo habían trascurrido dos minutos de encuentro.
 
Un balón largo de Shorey propició el error del defensa local De Laet, que midió mal y no acertó a despejar. El guardameta Rudd tampoco salió de su área y el balón quedó muerto para que Peter Odemwingie, máximo anotador del West Brom la temporada pasada, que reaparecía en el once inicial, lo recogiera y lo mandara al fondo de las mallas besando el poste izquierdo. Sin duda, el delantero uzbeko es una pieza imprescindible en el juego de los “baggies”. De sus goles y de los de Long dependerá que el West Brom pase apuros esta temporada.
 
A partir del gol, el Norwich asumió el control del primer tiempo, aunque los «canaries» no acecharon en exceso la portería de Ben Foster. Un disparo desde media distancia de Elliot Bennett fue de lo mejor de los locales, mientras que Odemwingie volvió a probar fortuna para el West Brom pero su oportunidad fue repelida por los pies de Rudd. Aunque la mejor ocasión para los de Hogdson estaba por llegar, por mediación de un disparo lejano de Dorrans que se estrelló en el poste.
 
La segunda mitad no nos deparó goles, pero sí emoción. Después de un comienzo titubeante, los locales dieron un paso adelante e imprimieron más presión e intensidad a su juego para intentar nivelar el marcador.
 
Pasada la hora de juego, Bradley Johnson volvió a probar fortuna desde lejos pero su disparo centrado no vio puerta.
 
Con veinte minutos para el final, Paul Lambert reemplazó a sus dos delanteros por James Vaughan y Steve Morison, en un intento de encontrar el toque final que el Norwich, a pesar de su presión, no había tenido. En cambio, fue a los visitantes a quien se les presentó la oportunidad de aumentar su ventaja. Morison derribó a Steven Reid en el área y el arbitro señaló la pena máxima. Así que Odemwingie tuvo la oportunidad de matar el partido antes de tiempo, pero una gran parada de Rudd evitó que el delantero pusiese el 0-2.
 
Los cambios que realizó Lambert sin duda tuvieron un impacto directo en el encuentro. Con cuatro minutos para el final se presentó una de las mejores oportunidades para empatar del Norwich pero Tierney no estuvo acertado y desperdició el que a la postre supuso la última chance del encuentro para los locales.
 
Antes del pitido final, aún hubo tiempo para la polémica. Grabiel Tamas impactó con el codo a Vaughan en lo que habría supuesto un penalti en el
tiempo de descuento para el Norwich, pero el árbitro Mark Halsey no lo señaló.
 
Finalmente el marcador no se movió y los “baggies” hicieron bueno el gol de Odemwingie en el minuto dos. El West Brom saborea la dulce miel de la victoria por primera vez este año. El Norwich deberá seguir buscándola en una temporada que se antoja larga y, posiblemente, decepcionante.
 

 

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