David Gilabert

Enero en Boleyn Ground

 
Nunca he creído mucho en los llamados fichajes de invierno si no es para cubrir una grave lesión o si no eres un club de los llamados grandes (y/o “nuevo rico”), lo que significa que puedes permitirte arrebatar un buen jugador a otro equipo.

 
No me gusta como concepto tampoco: suficientes jugadores cambian de club cada verano como para encima tener la posibilidad de jugar en un equipo la primera vuelta y en otro la segunda. O simplemente para que no pasen cosas como las que ha sufrido el West Ham: fichar a Joe Cole, un jugador que debutó a principios de enero defendiendo la camiseta claret & blue, cuando hace menos de un mes le marcó un gol que significó un punto menos para los Hammers. ¿Y si el West Ham se queda a un punto de entrar en Europa? ¿Y si desciende de categoría por un sólo punto? Que paradoja… Joe Cole dejándose la piel en el campo durante toda la segunda vuelta, para que un gol suyo pueda estropear su propio trabajo.
 

El que ficha en invierno es como el que hace los deberes la noche antes

¿Qué pasa si el gol de Joe Cole acaba costando el descenso del West Ham?

Si no tienes ninguna lesión grave ni eres un grande y tienes la necesidad de hacer fichajes de invierno, significa que la cosa no acaba de funcionar, significa que tienes que improvisar, significa que vas a tener que corregir deprisa y corriendo lo que no has planificado en agosto. Y suele significar que el jugador a quien vas a contratar no está haciendo una buena temporada, ya que si fuese así, la mayoría de clubes no le dejarían marchar. Hay excepciones, pero no muchas… A veces aprovechar una plantilla de un equipo grande que esta sobrecargada, otras aprovechar la situación de un buen jugador que necesita un cambio de aires…
 
El West Ham ha contratado hasta el momento cuatro refuerzos durante el periodo invernal. El citado Joe Cole, jugador formado en el club y que ya disputó 126 partidos entre 1998 y 2003, año en que abandonó la disciplina del West Ham United para ir a vivir sus años dorados (y engrosar sus cuentas bancarias) en las filas del Chelsea FC.
 
Después de dejar a los Blues y de pasar un par de años dando balonazos en Liverpool y en la liga francesa, concretamente en el Lille, Joe vuelve a casa. Está claro que sus mejores años ya han pasado, que quizá es un jugador con más nombre y prestigio que lo que pueda aportar… pero es Joe Cole, el mismo que fue el eje, juntamente con Lampard, en el Chelsea de Mourinho, el mismo que ordenó el centro del campo de la selección inglesa en 56 ocasiones durante la década pasada. Es un fichaje que, sobre todo ofensivamente, puede aportar mucho.
 
Marouane Chamakh es el segundo refuerzo. Un goleador. Llega cedido del Arsenal y es internacional con Marruecos. No está mal. Pero es un goleador. El West Ham va mucho más necesitado en defensa. Sobre todo necesita apuntalar sus bandas. No necesita a un goleador.
 
Chamakh llegó al Arsenal en 2010 después de dos buenísimos años en el Burdeos. Tuvo un buen primer año con los Gunners, pero poco a poco ha ido perdiendo fuelle. El año pasado solo anotó un gol y eso que disputo no pocos partidos y este año ni tan siquiera ha debutado en liga. Sólo ha marcado dos goles en el loco partido de la Copa de la Liga frente al Reading que acabó con el increíble marcador de 5-7.
 

El West Ham no necesita delanteros y ha fichado a tres

El único fichaje de futuro es el de Sean Maguire, dos son cesiones

Más dudas aún tengo acerca de Wellington Paulista, que llega en calidad de cedido procedente del Cruzeiro. Primero porque no es ningún gran jugador, segundo porque el futbol brasileño y el fútbol británico, en especial el juego practicado por Sam Allardyce, son como la noche y el día. Tercero, porque su experiencia en el fútbol europeo se remite a una temporada mal contada en el Alavés cuando el club estaba en sus momentos más bajos en la segunda división del fútbol español. Y cuarto, claro, por más de lo mismo… otro goleador… porque a pesar de los pocos goles que han conseguido, tendrá difícil arrebatar la plaza a Carlton Cole o Andy Carroll… y al propio Chamakh.
 
Pero si no había bastante, el cuarto refuerzo (cesión, vaya) es otro delantero centro. Un joven de 18 años que proviene de la liga irlandesa, concretamente del Waterford United, y que responde al nombre de Sean Maguire. Quizá tiene un buen futuro, pero dudo que tenga muchas oportunidades en un equipo con tantos atacantes.
 
Aunque, sobre todo desde hace algunos años, sobre todo en la Premier y sobre todo en el West Ham, se han abonado a este tipo de contrataciones invernales habrá que esperar a final de temporada para ver el resultado. Lo dicho, los fichajes de invierno siempre me han dado la impresión de ser como aquel que hace los deberes de la escuela el último día por la noche, deprisa y corriendo.
 
Son unos fichajes que la mayoría de veces prometen más de lo que ofrecen finalmente. O sea que para el West Ham muchas veces suponen un ”they fly so high, nearly reach the sky, then like my dreams , they fade and die”…

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David Gilabert