Álvaro Escalante

Este Crystal Palace está muy vivo (1-0)

El Crystal Palace retoma la senda de la victoria y abandona la última plaza de la tabla a costa de un pobre West Ham que, aunque dominó la posesión, fue incapaz de batir a Julián Speroni. Se va notando la mano de Tony Pulis en el Palace y no solo en los resultados.

 

Premier League

Crystal Palace 1
West Ham 0
Ficha técnica
1 – Crystal Palace: Speroni; Ward, Gabbidon, Delaney, Moxey; Jedinak, Dikgacoi, Bannan (O’Keefe, 82), Puncheon (Kebe, 66); Chamakh (Williams, 85), Jerome.
0 – West Ham United: Jaaskelainen; O’Brien, Collins, Tomkins, Rat (McCartney, 78); Diamé, Noble, Nolan (Joe Cole, 58), Downing, Morrison; Carlton Cole (Maiga, 58).
Goles: 1-0, m.42: Chamakh.
Se presentaba Tony Pulis ante su afición en Selhurst Park con la obligación de vencer al West Ham, un equipo sumido también en las profundidades de la tabla. A pesar de las urgencias respectivas, el tedio más absoluto fue la nota dominante de los primeros quince minutos y solo un par de acercamientos del Crystal Palace por medio de Barry Bannan o Jason Puncheon inquietaron mínimamente a Jussi Jaaskelainen.
 
Esas dos oportunidades no le dieron mucha vida al partido, aunque sí despertaron un poco a los Hammers, que empezaron a querer la pelota, aunque sin generar ocasiones. Tendrían que esperar hasta el minuto 31 los aficionados del West Ham para ver a su equipo cercando la puerta de Julián Speroni, cuando un sorprendente centro de cuchara de Mark Noble en una falta en la frontal dejó solo a Kevin Nolan, sacando este un disparo de volea defectuoso que cayó manso en las manos del portero sudamericano.
 
Esto animó al equipo de Sam Allardyce, que encadenó dos ocasiones claras. La primera tras un pelotazo en largo de la defensa que ganó por potencia Carlton Cole en la carrera contra Danny Gabbidon. Apuró hasta línea de fondo el delantero y sacó un centro raso para un Stewart Downing que no acertó con el remate cuando tenía vía libre para anotar. Poco después llegó la otra gran oportunidad para el West Ham gracias a un maravilloso servicio de Downing que remató Momo Diamé. Por fortuna para las águilas, el testarazo del mediocentro hammer se marchó por encima del larguero.
 
Cuando peor lo estaba pasando el Palace, llegó el gol que les adelantaba. Un saque de esquina en corto encontró las botas de Bannan que sirvió a Marouane Chamakh para perforar las redes de su exequipo en el minuto 42.
 
Poco antes del pitido pudo poner el empate en el marcador el West Ham, pero el remate de Downing fue desviado lo necesario por Ward para frustrar la acometida visitante.
 
En los primeros compases de la segunda mitad, el Crystal Palace salió con una marcha más y por poco no marca el segundo. En el minuto 51, Cameron Jerome salvó con problemas un envío en largo de la defensa, consiguió ceder atrás para asistir a la llegada de Puncheon. Su remate fue desviado a córner por un excelente Jaaskelainen. Solo un minuto después, el propio Jerome se plantó solo ante Jaaskelainen y el suomi tuvo que lanzarse a los pies del delantero para salvar un gol cantado.
 
Acorralado y prácticamente noqueado, no le quedó más remedio al West Ham que despertar. Los Hammers obligaron al Crystal Palace a bajar las revoluciones y les arrebataron el control del cuero.
 
La jugada más polémica del partido llegó en el ecuador del periodo, cuando el colegiado Lee Mason anuló un gol a Downing. Vista la repetición no se aprecia ni fuera de juego ni falta de O’Brien, que fue el infractor de la acción penalizada. Y aunque dominaba el West Ham, eso no cristalizaba en oportunidades, siendo una de las más claras una falta lanzada por Downing que atajó con solvencia Speroni. Solo un minuto tardó el Palace en poner la réplica, cuando un potente disparo lejano de Kebe fue atrapado sin problemas por Jaaskelainen.
 
El final del partido fue un quiero y no puedo Hammer, que tenía la pelota en sus pies pero no sabía cómo hincarle el diente a un bien plantado Crystal Palace. La última de los de East London sería un cabezazo de Collins que no entrañó mucho peligro.
 
Con el partido dando sus últimos coletazos, pudo el Palace anotar el 2-0, ya que una mala cesión de James Tomkins unida a una indecisión en la salida de Jaaskelainen provocó que Kebe se plantara solo ante el finés. El disparo final del jugador de las águilas se fue por encima del larguero.
 
Con un West Ham frustrado e impotente por no poder hilar una última intentona murió el partido, que devuelve a la vida al Crystal Palace y que deja aún más tocada la figura de un discutido Allardyce. Los Hammers visitan al Liverpool el fin de semana antes de recibir al Sunderland, en un encuentro que puede resultar decisivo para el futuro de Big Sam.
 

Sobre el autor

Álvaro Escalante