Leandro Bianchi

Fue un placer, David

David Moyes será el sustituto de Sir Alex Ferguson en el Manchester United. A pesar de sus más de once años en el Everton, Moyes sigue siendo un gran desconocido para muchos. He aquí lo que los aficionados del Manchester United pueden esperar de él.

 
Esta temporada estaba predestinada a ser la última de David Moyes en Goodison Park y mis sospechas se confirmaron. Moyes pospuso la renovación de su contrato (algo que solía rubricar en enero o febrero a más tardar) a la espera de la decisión de Sir Alex Ferguson y condicionando su continuidad al final de temporada de su Everton. Confirmado el retiro de Ferguson y también confirmada la no clasificación para Europa de los Toffees, la suerte quedó sellada y la resolución del futuro de Moyes fue cuestión de horas.
 
Se va un entrenador que muchas veces ha sabido hacer maravillas con un presupuesto limitado, que fue capaz de situar al Everton en el 7º lugar o por encima en ocho de las once campañas en que estuvo al frente del equipo, incluyendo una clasificación a Champions, tres a Europa League y una final de FA Cup. Acaso el gran déficit de estos años, según propias palabras de Moyes, ha sido no poder coronar su trabajo con un trofeo. A pesar de tener que lidiar con restricciones presupuestarias, siempre tuvo la intención de formar lo que su coterráneo forjó en Manchester, un proyecto serio y competente. Para desazón de los hinchas Toffees, el presidente Bill Kenwright nunca pudo poner a su disposición el dinero suficiente para avalar ese plan y en muchas ocasiones, ventas forzadas han rasgado el ideal diseñado por Moyes. De hecho, esa fue tal vez una de las carencias de Moyes, que en ocasiones de mostró demasiado complaciente con la directiva y nunca trató de imponer sus condiciones haciendo valer los resultados.
 
El ex zaguero del Celtic se movió en general con inteligencia en el mercado. Realizó fichajes excelentes a precios de descuento como Tim Cahill (1,5M£), Phil Jagielka (4M£), Leighton Baines (6M£), Joleon Lescott (5M£), Steven Piennar (2M£) o Mikel Arteta (2M£). También cuando decidió invertir mucho dinero logró obtener un gran rendimiento como en los casos de Marouane Fellaini (15M£) o Kevin Mirallas (6M£). Aunque también es cierto que también selló algún fichaje desastroso como Diniyar Bilyaletdinov (10M£), Per Koldrup (5M£), Andy Van Der Meyde (2M£).
 
En cuanto al estilo de juego del flamante director técnico del Manchester United, él mismo fue modificando sus preferencias con el correr de las temporadas, como ya comenté en un artículo anterior. En sus primeras temporadas, sus equipos sobresalían por su sólido trabajo defensivo, un juego directo y un fútbol de poco vuelo apegado a la vieja escuela británica. Sin embargo, con el correr de las temporadas (más precisamente desde 2010, llegando casi a su máxima expresión en esta Premier que está finalizando), los equipos de Moyes han privilegiado el juego en corto, basándose en la posesión para llevar el peso del partido y buscando siempre el arco contrario. Seguramente en Old Trafford se verá esta versión moderna que ya pudo atisbarse esta temporada en Goodison, ya que la historia del club y la materia prima en stock así se lo imponen.
 

Moyes ha hecho maravillas con un presupuesto limitado

Aunque Bilyaletdinov o Koldrup son la prueba de que también se equivoca

Los aficionados del Manchester United deberán acostumbrarse a ver un equipo que juega de memoria y comenzar a olvidarse de las rotaciones a las que los acostumbró Sir Alex. Moyes es adepto a mantener un once inicial y no es partidario de modificarlo a menudo. El escocés siempre apostó por una línea defensiva conformada por cuatro defensores (seguramente con Vidic o Ferdinand como capitán), cuatro mediocampistas, en donde los dos que recorran la banda serán de buen pie y con intercambios de bandas, y dos pivotes centrales, donde uno hará las funciones de medio centro defensivo encargado del pase de salida (para ese rol es idóneo Michael Carrick) y uno de creación y llegada, que tal vez pueda ser Marouane Fellaini. Por delante de esta línea de volantes, el esquema puede variar, ya que puede elegir jugar con dos delanteros, o un mediapunta y un delantero centro. El esquema no difiere mucho de lo que presentaba Ferguson en los últimos años. En contadísimas ocasiones en Everton plantó una defensa con cinco defensores, pero será complicado que eso se vea en el último campeón de Premier.
 
Moyes es poco proclive a usar juveniles, prefiere basarse en jugadores hechos y con experiencia, y antes de darle continuidad es de llevarlos de a poco. Es cierto que sacó de “The Finch Farm” a Wayne Rooney, pero ciertamente hay muy pocos más para destacar (José Baxter y James Vaughan son los otros dos canteranos que han tenido al menos diez partidos ingresando como sustitutos en estos once años y ya no están en el club). Los otros, ya sea Seamus Coleman o Dan Gosling por ejemplo, fueron compras que Moyes hizo como apuesta y se consolidaron en el primer equipo (el segundo se marchó cuando empezaba a tener más opciones). Otras apuestas jóvenes que llegaron de la mano del técnico como incorporaciones fueron Joao Silva, Magaye Gueye, Apostollos Vellios, Shkodran Mustafi, Eric Dier, Anton Peterlin, Cody Arnoux o Lukas Jutkiewicz, que no llegaron a debutar con el primer equipo o han jugado muy poco. Acaso el poco lugar a los juveniles del club sea uno de los aspectos más negativos de su gestión.
 
El escocés suele esperar hasta la recta final para realizar cambios. Los aficionados del United deberán acostumbrarse a no ver sustituciones o cambios hasta el minuto 80. En ocasiones ha sido criticado por su tardanza al hacer cambios o no reaccionar con presteza ante situaciones en las que el partido solicita la muñeca del director técnico.
 
En cuanto a las formas, Moyes es una correcta persona y respetuosa, aunque ha tenido varios encontronazos con los árbitros. Es muy crítico con las decisiones erróneas, lo que le ha valido varias multas. También con los técnicos rivales ha tenido sus más y sus menos. De hecho, los derbis de Manchester de la próxima temporada prometen ser especialmente picantes.
 
Otra de las críticas recibidas a menudo por Moyes hace referencia a su pésimo bagaje frente a los cuatro grandes (Manchester United, Chelsea, Liverpool y Arsenal). A ninguno pudo ganarle de visitante en estos once años. Disputó frente a ellos 105 partidos con un bagaje de 13 victorias, 31 empates y 61 derrotas.
 

El escocés no ha confiado mucho en los canteranos pero algo más en los jóvenes

Con Moyes no faltará el picante en los choques contra el Manchester City

Echando la vista atrás, estos diez años de relación entre Everton y Moyes fueron como un noviazgo. Everton salía de una relación conflictiva con Walter Smith y encontró en Moyes el compañero perfecto para salir adelante. Un tipo simple y austero, que reconquistó el corazón de su pareja, lo hizo creer en sí mismo y le demostró que se podía salir adelante y volver a ser lo que era antes de esa relación compleja. En este noviazgo hubo grandes citas, grandes momentos y hasta viajes por Europa, pero siempre quedó algo de sabor amargo por no poder concretar todas las esperanzas de la pareja. Es como si la novia esperara esa propuesta de matrimonio en cada aniversario para afianzar el plan de vida juntos pero esa oferta nunca llegó y los años fueron pasando. Cuando parecía que llegaba el día, la propuesta no llegaba, el proyecto no avanzaba y la novia volvía a desanimarse y a decepcionarse un poco y las cosas no se daban como ambos lo esperaban, ya sea por la situación económica, anímica o espiritual. Y cuando la relación comenzaba a estancarse, se produce la ruptura definitiva. A pesar del dolor por romper una relación fructífera de tanto tiempo, ambas partes se separaron sin acritud. Una parte pudo volver a creer en sí, revalorizarse y esperanzarse de que se puede. Y la otra adquirió más experiencia y seguro que con otra situación y tranquilidad ecónomica podrá darle forma a su proyecto de vida y no repitiendo los errores seguir creciendo.
 
Termina un gran ciclo con puntos negativos y positivos, superando los últimos a los primeros, pero que deja en mi un sabor agridulce. Siempre esperamos un poco más de un equipo que falló en los momentos claves. Es justo reconocer que Moyes dio esperanza e ilusión a los aficionados del Everton. Sin él, nada hubiera sido posible. Manchester United se lleva un gran entrenador, un trabajador incansable, un motivador nato, un estratega inteligente y un técnico muy preparado. Es su momento. En Old Trafford tendrá todo lo que le faltó en Goodison, que no es poca cosa. Ahora dependerá de él saber aprovecharlo para poder cargar y bancar sobre sus espaldas todos los palmarés que Ferguson obtuvo en estos años.
 
Fue un placer, David. Hasta pronto y buena suerte.
 

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Leandro Bianchi