Ilie Oleart

Gran Bretaña exhibe sus carencias en su debut

Todas las dudas generadas en el amistoso contra Brasil se ratificaron en el debut del equipo británico en los Juegos Olímpicos. A pesar de adelantarse por mediación de Craig Bellamy, los británicos fueron incapaces de controlar el partido y pudieron incluso acabar perdiendo ante una agresiva Senegal.

 

JJOO

Gran Bretaña 1
Senegal 1
Ficha técnica
1 – Gran Bretaña: Butland, Bertrand, Richards, Caulker, Taylor, Cleverley, Allen (Ramsey, 63), Sturridge (Sordell, 46), Giggs, Rose, Bellamy (Cork, 80).
1 – Senegal: Ousmane Mane, Souare (Yero, 88), Ciss, Ba, Papa Gueye, Toure, Sadio Mane, Diame, Idrissa Gana Gueye (Kouyate, 42), Konate, Ibra (Gueye, 65).
Goles: 1-0, m.20: Bellamy. 1-1, m.82: Konate.
Las dudas que se cernieron sobre la selección británica en Middlesbrough con ocasión del amistoso contra Brasil se agrandaron cuando Stuart Pearce anunció su primera alineación oficial en los Juegos. Y lo peor es que se confirmaron durante el encuentro.
 
Pearce optó por alinear a tres laterales izquierdos. Solo Ryan Bertrand ocupó su posición natural. El galés Neil Taylor jugó en el lateral derecho, mientras que Danny Rose ocupó el interior izquierdo. Mientras, un lateral derecho como Micah Richards ocupó el centro de la zaga. Este caos se plasmó sobre el terreno de juego.
 
Dos galeses, Joe Allen y Ryan Giggs, llevaron la manija en el centro del campo mientras Tom Cleverley se situaba delante de ellos. Giggs no se siente cómodo en esa posición y ya no está preparado para soportar la carga física de ocupar el mediocentro. Y aún menos en pretemporada y cuando se avecinan varios partidos consecutivos. Tampoco Cleverley se sintió cómodo tan adelantado, por detrás de Sturridge, que demostró que todavía no está plenamente recuperado de la meningitis que sufrió hace poco. Demasiadas limitaciones aunque fuera ante un Senegal físico, por momentos agresivo, pero con escaso talento.
 
Aunque los británicos estuvieron cerca de lograr la victoria si no hubiera sido por el gol de Moussa Konaté a falta de ocho minutos tras un error grave de la zaga británica, que no jugó bien el fuera de juego. En la primera parte, Craig Bellamy había abierto el marcador tras aprovechar un mal rechazo de la defensa senegalesa tras una falta lanzada por Giggs.
 
Los locales podrían haber decidido el encuentro cuando, en la segunda parte y con 1-0 en el marcador, Craig Bellamy fue víctima de la enésima entrada peligrosa, esta vez dentro del área. El árbitro uzbeko optó por lavarse las manos y señalar saque de puerta.
 
La única nota positiva fue el apoyo masivo del que gozó la selección en Old Trafford. El estadio se había ido llenando con motivo de la poco convincente victoria de Uruguay sobre Emiratos Árabes Unidos y completó su aforo para presenciar el primer partido de la selección británica desde los Juegos de Roma en 1960.
 
Pero tras ver el espectáculo de esta noche, los británicos necesitarán mucho más que unos cuantos aplausos para pasar a cuartos de final. Por si fuera poco, Joe Allen tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla y su participación en los próximos encuentros está en entredicho. Peor no podían empezar las cosas.
 

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Ilie Oleart