Daniel García-Cervigón

Holt o cómo reinventarse en la progresión

Tras toda una vida moviéndose arriba y abajo por las diferentes divisiones de la Football League, Grant Holt alcanzó el clímax de su carrera estas dos últimas temporadas, en que ha competido en la Premier League. Este año le veremos en Championship pero esperamos que no tarde en regresar al lugar que le pertenece. 

 
La última convocatoria de la selección inglesa dejó a todo el mundo boquiabierto con la llamada de Rickie Lambert, un delantero muy veterano que poco a poco había ido creciendo desde las divisiones inferiores inglesas. Es imposible pensar en este prototipo de jugadores sin pensar en Grant Holt.
 
En sus primeros años como futbolista, el inglés pasó por multitud de clubes amateur como Halifax Town, Sorrento FC o Barrow AFC, llegando a jugar en Singapur, pero su primera parada como futbolista profesional fue Sheffield. Allí llegó para jugar por primera vez de manera profesional en el Sheffield Wednesday, donde los partidos que disputó no fueron los suficientes y donde su falta de adaptación al fútbol profesional se hizo patente. Sus números fueron pobres, lo que provocó su traspaso en 2004 hacia el noroeste de Inglaterra, dónde se incorporó a la disciplina del Rochdale FC.
 
En esta pequeña ciudad situada en la zona metropolitana de Manchester, Holt comenzó a ser el gran delantero que hoy conocemos. Sus números fueron más que destacables: en su primera temporada en League Two, sumó 17 goles que llevaron al Rochdale a la novena posición en la tabla. El año siguiente, su maravilloso estado de forma (logró 14 goles en 21 partidos) provocó que en invierno el delantero abandonara el club buscando nuevas cotas. Así, dejó el puesto de delantero a Rickie Lambert y se marchó al histórico Nottingham Forest. Allí volvió a encontrarse con la League One. En sus primeros seis meses en el equipo sumó cuatro goles, lo que le situó como el sexto máximo goleador en el equipo. La confianza de Colin Calderwood llevó al jugador a seguir una temporada más.
 
La siguiente temporada, el rendimiento de Holt mejoró. Su nivel comenzaba a ser el esperado. Hasta el punto de que se convirtió en el máximo goleador esa temporada y consiguió ser el estandarte del equipo, que alcanzó una meritoria cuarta posición. Pero al igual que subió, volvió a caer. Tres goles en 32 encuentros en el Forest y una fallida cesión en Championship con el Blackpool, acabaron por forzar su salida el año siguiente en dirección al Shrewsbury Town de League Two, donde coincidió casualmente con un jovencísimo Gylfi Sigurdsson. Allí consiguió cuajar una de sus mejores temporadas con 20 goles en 43 partidos.
 
En 2009, el Norwich City acababa de hundirse en el pozo de la League One. Paul Lambert era el hombre que la directiva había escogido para devolver al Norwich a su lugar. El ahora técnico de Aston Villa decidió hacerse con los servicio de Holt. La asociación entre ambos hombres no pudo resultar más fructífera. Holt encadenó las mejores tres temporadas de su carrera. Y el Norwich encadenó dos ascensos y se asentó en la zona media de la Premier League.
 
En su primera temporada, Holt no sufrió ninguna lesión grave y fue el sustento goleador de un equipo que consiguió proclamarse campeón en League One con facilidad. El delantero marcó 24 goles, el mayor botín de su carrera. Unos impresionantes números para un delantero con muchos altibajos, que encadenaba su segunda temporada a un gran nivel.
 
Lo que nadie sospechaba en Norwich es que la vuelta a Championship sería tan exitosa. En el plano individual, Holt nunca había conseguido jugar en una categoría tan alta. La segunda división inglesa era un reto para él. Pero el delantero inglés respondió y de qué manera. Con 21 goles se erigió en el máximo goleador del equipo, que consiguió la segunda posición y el ascenso directo a Premier League.
 
Holt estaba en el nivel más alto de su carrera y a punto de cumplir uno de sus sueños: jugar la Premier League. La temporada 2011/2012 fue el clímax de la carrera del delantero. Con 30 años, Holt debutó en la élite del fútbol inglés y además lo hizo por todo lo alto. Con 15 goles, se convirtió en el segundo máximo goleador nacional, solo por detrás de Wayne Rooney.
 
Pero la máxima competición pasa factura y una mala temporada 2012/2013 tuvo sus consecuencias. Tras sumar solo ocho goles en la máxima competición a causa en parte de ciertas molestias físicas recurrentes, los Canaries decidieron emprender la búsqueda de un delantero de referencia. El fichaje de Ricky Van Wolfswinkel por 8 millones de libras desplazaba al capitán de los Canaries. Holt, el gran artífice de los dos ascensos consecutivos, el goleador, el ídolo de Carrow Road, se encontraba con las puertas abiertas. El fútbol no tiene memoria ni con los grandes.
 
El Wigan se interesó entonces por él. El proyecto era interesante, se trataba de un buen equipo que aspiraba a volver a la Premier para quedarse. Holt no se lo pensó y firmó por los Latics. Ahora está inmerso en un proyecto consistente, con jugadores al nivel de la Premier League, como son James McCarthy, James McClean, Jean Beausejour, Scott Carsson, etc; pero de nuevo en la Football League.
 
En la segunda temporada de su carrera en Championship, Holt vuelve a reencontrarse con las divisiones inferiores, dónde como hemos podido ver siempre se ha movido como pez en el agua. De la mano de Owen Coyle, el delantero nacido en Carlisle, la capital del condado de Cumbria, busca reencontrarse con las fantásticas cifras goleadoras que le han llevado a ser uno de los mejores delanteros ingleses de los últimos años. Y quién sabe si, siguiendo el ejemplo de su excompañero en Rochdale, Rickie Lambert, debutar con la selección inglesa una vez superada la treintena. Aunque parece que este tren ya pasó para Holt.
 
De momento, Holt ya se estrenó en su partido de debut con el Wigan. Esperemos que sea solo el aperitivo de lo que nos deparará Holt esta temporada. La Premier League no es la misma sin él.
 

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Daniel García-Cervigón