Ilie Oleart

Inglaterra, eliminada en cuartos de final

Inglaterra cayó eliminada ante Francia en la tanda de penaltis en los cuartos de final de la Copa del Mundo femenina. El partido acabó empatado a uno tras el tiempo reglamentario y no hubo cambios en la prórroga. En los penaltis, Francia se impuso por 4-3.

 
Es una Copa del Mundo, Inglaterra está sobre el terreno de juego, así que tenía que acabar en penaltis. Inglaterra y Francia lucharon durante 120 minutos en Leverkusen pero no lograron deshacer el empate, después de que en los últimos minutos Élise Bussaglia igualara el gol de Jill Scott.
 
Inglaterra acabó pidiendo la hora. Con todos los cambios realizados, Kelly Smith se lesionó, así que los 30 minutos de prórroga se limitaron a un partido de entrenamiento: Francia atacaba e Inglaterra se defendía, a la desesperada, pero milagrosamente logró llegar a la tanda de penaltis. Pero Faye White estrelló el balón en el larguero en el último de los 10 penaltis e Inglaterra perdió por 4-3.
 
Hope Powell optó por la experiencia de White en lugar de la rapidez de Sophie Bradley en el centro de la defensa, por el pase de Fara Williams sobre la fortaleza defensiva de Anita Asante en el centro del campo, y por la inteligencia de Rachel Yankey sobre la exuberancia juvenil de Jess Clarke en el extemo. Por su parte, Francia repitió el equipo que batió a Canadá por 4-0, haciendo cinco cambios respecto al que cayó con Alemania por 4-2 en el último partido de grupo.
 
El rendimiento de Inglaterra en el torneo parecía ir mejorando. Un decepcionante empate ante México en el primer partido en el caluroso Wolfsburgo fue seguido por una flojísima primera parte ante Nueva Zelanda. Con 0-1 en el descanso, Faye White admitió que el equipo tenía «45 minutos para salvar la Copa del Mundo», y la remontada de la segunda parte puso su destino de nuevo en sus manos. Una excelente demostración táctica les permitió vencer por 2-0 a Japón y transmitir la sensación de que Inglaterra estaba llegando a su cúspide.
 
Esa impresión fue reforzada tras solo 16 segundos, cuando el centro de Karen Carney dejó a Smith en excelente posición. La centrocampista inglesa superó a la portera francesa, Céline Deville, pero se escoró demasiado y su disparo fue repelido por la defensa Laura Georges.
 
Francia, máxima goleadora junto con Alemania y Brasil, con siete goles en tres partidos, también llegó con peligro en el inicio. Camile Abily disparó por encima del laerguero y a los 12 minutos, Jill Scott tuvo que intervenir al borde del área para detener el peligroso ataque de Gaëtane Thiney.
 
Bussaglia fue la encargada de marcar estrechamente a Kelly Smith para eliminar la creatividad inglesa, aunque hubo momentos en el inicio que el peor enemigo de Inglaterra fue el propio equipo. Las inglesas regalaron la posesión en zonas peligrosas y sus ataques murieron sin que las francesas tuvieran que intervenir.
 
La portera inglesa, Karen Bardsley, tuvo que detener un impresionante disparo de Thiney a mediados de la primera parte y Faye White desvió el intento de Marie-Laurie Delie justo antes de la media hora. En el siguiente córner, la estrella francesa, Louisa Nécib, recogió el balón suelto y lo envió rozando la escuadra.
 
En el descanso, Francia había disparado nueve veces por solo una de Inglaterra. Y el descanso no cambió esa tendencia. A los tres minutos de la segunda, Alex Scott tuvo que intervenir para detener a Delie, y segundos más tarde, la francesa remató fuera la mejor oportunidad del partido.
 
A los diez minutos de la segunda, llegó la mejor jugada de las inglesas en todo el partido. Williams pasó a Yankey, cuyo centro desde el extremo permitió a Jill Scott cabecear fuera por poco. Tres minutos más tarde llegó el gol inglés, aunque el equipo de Hope Powell no lo había merecido. Smith, tras tocar el balón con la mano, superó a Georges y pasó para Jill Scott, que batió a Deville.
 
Francia reaccionó y casi empata siete minutos más tarde. Nécib disparó desde 35 metros en lo que pareció un exceso de confianza por su parte. Sin embargo, Bardsley casi cuela el balón entre sus piernas.
 
Francia siguió apretando y acechando la meta inglesa. Las sustituciones de Powell durante la Copa del Mundo han sido inteligentes y positivas, pero esta vez apostó y le salió mal. A 10 minutos del final entraron Steph Houghton y Claire Rafferty, que no habían jugado hasta ahora en el torneo, para sustituir a las dos laterales.
 
La presión era insostenible pero Inglaterra seguía aguantando heroicamente. Bardsley desvió un disparo de cerca de Thomis a los 85 minutos, el cabezazo de Laure LePailleur lo sacó Ellen White sobre la línea en el 86, pero en el 87, Francia encontró finalmente lo que buscaba y merecía, gracias a un espectacular disparo de Bussaglia desde el borde del área.
 
En la prórroga, Francia lo siguió intentando ante una moribunda Inglaterra, pero tuvo que llegar a los penaltis para acceder a semifinales.
 

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Ilie Oleart