Ilie Oleart

La liga española da lustro a la Premier

Huelgas, apagones, escasa competitividad, impagos a futbolistas, horarios imposibles, clubes en quiebra…La pésima gestión de la liga española de fútbol ha provocado que la Premier League haya aumentado su cuota de popularidad en el mercado global. Una diferencia que ya será difícil de eliminar.

 
Dos decenas de ligas de fútbol compiten entre sí por conquistar un mercado global formado por miles de millones de personas distribuidas entre los cuatro rincones del mundo, el de los aficionados al fútbol. Un mercado jugoso, que involucra la venta de derechos de televisión, la organización de giras y partidos amistosos, y la venta de merchandising.
 

Las ligas compiten por un mercado global de miles de millones

El suicidio de la liga española ha beneficiado a la Premier

Entre todas estas ligas, dos copan la mayoría de la cuota de mercado: la Premier League y la liga española. Ambas tomaron el relevo de la liga italiana, que fue líder de mercado en los años 80 y 90, pero que acabó perdiendo cuota ante sus competidores por culpa de su propia gestión y sus escándalos internos. En los últimos años, las ligas española e inglesa se han dividido el mercado global. Mientras la Premier siempre fue superior en Asia, la liga española imperaba en los mercados hispanohablantes y EE.UU. Un equilibrio que está basculando en favor de la liga inglesa. Principalmente, gracias a la pésima organización de su competidor principal.
 
La temporada pasada, la liga española comenzó con una semana de retraso debido a la huelga convocada por la AFE, el sindicato de los futbolistas españoles, en protesta por los impagos a varios de sus afiliados por parte de los clubes que les tenían contratados. Eso obligó a modificar todo el calendario sobre la marcha, con los perjuicios que eso genera para los aficionados, que en muchos casos deben recorrer decenas de kilómetros para acudir a animar a sus equipos. Además del daño que supone sobre la credibilidad del producto de cara a patrocinadores y televisiones extranjeras.
 

Huelgas, horarios imposibles, estadios vacíos, esa es la realidad española

La diferencia comienza a ser tal que difícilmente desaparecerá a corto plazo

Este año, la pugna por los derechos televisivos entre Mediapro y Canal+, las dos operadores que se los reparten, provocó que la LFP, la entidad que organiza la liga española, fijara unos horarios, cuando menos, poco comunes. Mediapro, aliada con la LFP a través de su vicepresidente, Javier Tebas, quiso perjudicar a los clubes que habían vendido sus derechos a Canal+ y les condenó a jugar a las once de la noche los lunes, por ejemplo. ¿Los intereses del aficionado? Quién sabe.
 
Por otro lado, los horarios los fijan las cadenas de televisión en función de sus parrillas y del resto de programas. Esto provoca que no se fijen hasta semanas (en ocasiones, incluso días) antes de los partidos por cuestiones de contraprogramación. En la Premier, se conocen con meses de antelación.
 
La ley española, que obliga a transmitir partidos en abierto, tampoco ayuda a una explotación razonable del fútbol, que no deja de ser un producto privado que compite en un mercado global. Esa obligación legal de transmitir en abierto amparándose en los «intereses generales» limita el precio máximo que se puede alcanzar por el producto.
 
La realidad es que, hoy en día, y sin entrar en cuestiones meramente futbolísticas, la Premier League es un producto más cuidado que la liga española. Calendarios y horarios con anticipación, estadios llenos, fiabilidad (nada de huelgas, apagones o imprevistos de última hora). Y la diferencia comienza a ser tan abismal que, tal vez, cuando la liga española quiera competir, será demasiado tarde. Para los amantes del fútbol inglés, tanto mejor.
 

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Ilie Oleart