Ilie Oleart

La pizarra: Fàbregas y Arteta, parecido no es igual

En el Arsenal, Mikel Arteta deberá cargar, al menos en sus inicios con los «gunners», con una losa difícil de soportar, la de sustituto de Cesc Fàbregas. Es cierto que ambos comparten algunas característcas, principalmente su formación en el Barcelona, pero ¿es realmente su juego tan parecido?

 
Muchos medios han vendido el fichaje de Mikel Arteta como el sustituto de Cesc Fàbregas como el cerebro del Arsenal en el centro del campo. Si bien es cierto que ambos comparten algunas características comunes, no son tan parecidos como algunos creen.
 
Arteta y Fàbregas pasaron por las categorías inferiores del Barcelona, pero existen diferencias sustanciales. Mientras Arteta, nacido en San Sebastián, en el norte de España, llegó al club catalán con 15 años y solo permaneció en el Barcelona tres años antes de marcharse cedido al Paris Saint-Germain, el caso de Fàbregas es diferente. Nacido en Vilassar de Mar, un pequeño pueblo cercano a la capital catalana, llegó al Barcelona con solo diez años y estuvo en La Masia hasta los dieciséis, en que abandonó el club para irse al Arsenal para continuar su formación.
 
Es decir, Fàbregas estuvo el doble de años que Arteta en las categorías inferiores y llegó con cinco años menos. Fàbregas absorbió por completo la filosofía de toque reinante en el Barcelona, la misma que inspira a Xavi, Iniesta o Messi. Sin embargo, Arteta, a pesar de haber aprendido ese mismo enfoque, añade a su juego una dimensión más práctica, fruto de sus múltiples experiencias internacionales, que comenzaron en el Paris Saint-Germain, continuaron en el Glasgow Rangers, donde permaneció dos años, y prosiguieron en la Real Sociedad y en el Everton antes de desembocar en el Arsenal.
 
Ambos juegan en una posición similar, como enganche entre el medio centro y la punta de ataque, y tienen unas características físicas parecidas (Arteta mide 1,76, un centímetro más que Fàbregas). Además, comparten cifras goleadoras: Fàbregas logró 35 goles en sus ocho temporadas en el Emirates, en comparación con los 27 que marcó Arteta en sus ocho en el Everton. Aunque existe una diferencia importante. Mientras Arteta logró un porcentaje elevado de esos goles a balón parado (faltas y penaltis), Fàbregas marcó muchos de los suyos incorporándose al ataque.
 
Para analizar en mayor profundidad el juego de ambos, utilizaremos dos Arsenal-Bolton jugados con un año de diferencia y que transcurrieron por cauces similares. Fàbregas jugó los 90 minutos en el Arsenal-Bolton del 11 de septiembre de 2010 que acabó con 4-1 tras haber llegado al descanso con 1-1. Arteta disputó 82 minutos en el mismo partido de la temporada siguiente celebrado este sábado pasado, que concluyó de nuevo con victoria de los «gunners» por tres goles de diferencia (3-0) tras llegar al descanso con empate sin goles.
 

 
Las similitudes se observan a simple vista: un elevado porcentaje de pases completados, principalmente en corto, en la zona medular del terreno de juego. Fàbregas realizó un total de 91 pases, 71 con éxito, 18 fallidos y dos asistencias. Arteta, por su parte, en ocho minutos menos sobre el césped, realizó 76 pases, 62 con éxito y 14 errados. Es decir, unos números similares de acierto en el pase (80% para Fàbregas, 81,5% para Arteta). También defensivamente presentan números parecidos. Mientras Fàbregas realizó cinco entradas y ganó cuatro, Arteta realizó seis y ganó también cuatro.
 
La principal diferencia, sin embargo, radica en la zona de influencia. El juego de Fàbregas se centra en el círculo central pero abarca hasta el área rival, como reflejan sus dos asistencias. En cambio, Arteta, centra su juego en el campo rival pero abarca más espacio, llegando a recibir a su propia área pero pisando con menor asiduidad el área rival.
 
Por supuesto, todavía es demasiado pronto para comparar en detalle porque Arteta todavía está adaptándose al juego del Arsenal, muy diferente al esquema de David Moyes en el Everton. Sin embargo, ya se pueden encontrar unas primeras similitudes y diferencias entre ambos.
 

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Ilie Oleart