Ilie Oleart

Las 5 claves de André Villas-Boas

André Villas-Boas es mucho más que un discípulo aventajado de José Mourinho. El extécnico del Oporto, de solo 33 años, inspira lealtad en sus jugadores, tiene una gran inteligencia táctica y sabe cómo manejar a los medios de comunicación. Descúbrelo en nuestro análisis en profundidad.

Villas-Boas es un tipo listo, siempre lo ha sido. Y precoz. Un ejemplo evidente fue su decisión de ocultar su edad en las Islas Vírgenes Británicas (solo tenía 21 años entonces) por miedo a que eso perjudicara sus posibilidades de dirigir a su equipo nacional. «Era un niño, pero ellos no lo sabían», ha confesado. «Solo les dije mi edad el día que dejé el puesto. Estuve a cargo durante la fase de clasificación para la Copa del Mundo de 2002».

 

Estuvo siete años trabajando junto a Mourinho, hasta octubre de 2009. Desde que se alejó de la sombra de su compatriota, sus éxitos han trazado una carrera que es todavía más extraordinaria que la del entrenador del Real Madrid.

A los 16 años le escribió una carta a Robson, que no dudó en contratarle

Ocultó su edad (21 años) para entrenar a las Islas Vírgenes

Comenzó en el fútbol con solo 16 años, cuando escribió a Sir Bobby Robson, que entonces era técnico del Oporto. Villas-Boas le indicó que, en su opinión, podía sacar más partido de su delantero, Domingos Paciencia. Robson le pidió pruebas de su teoría y quedó tan impresionado con la respuesta que le ofreció un trabajo como aprendiz con el cuerpo técnico del equipo juvenil. Villas-Boas sigue considerando ese suceso como el momento más importante de su carrera. «Fue el escalón que me permitió llegar a donde estoy hoy», ha dicho.

 

Robson usó entonces su influencia en la Federación de Fútbol para ayudar a Villas-Boas, que tiene una abuela inglesa (Margaret Kendall), para examinarse del título de entrenador en Lilleshall con solo 17 años. Robson también persuadió a George Burley para permitir que Villas-Boas pasara varios días con el Ipswich Town.

 

Villa-Boas se unió al equipo técnico de Mourinho cuando este fue nombrado técnico del Oporto en 2002, tras haber dirigido a la selección de las Islas Vírgenes Británicas durante dos partidos. Su especialidad fue elaborar expedientes detallados y DVD sobre sus rivales, una información muy valorada por Mourinho y por los jugadores.

 

En su única temporada al frente del Oporto, el portugués ha demostrado que es capaz de inspirar lealtad en sus jugadores, que tiene una gran inteligencia táctica y que sabe cómo manejar a los medios de comunicación. Estudiemos en detalle los cinco factores que han llevado a Villas-Boas el éxito y al vestuario del Chelsea.
 

1. Táctica
 

El Oporto protagonizó una lamentable temporada 2009-10 a las órdenes de Jesualdo Ferreira pero cuando André Villas-Boas tomó las riendas del equipo, insistió en que el 4-3-3 formaba parte integral de la identidad del club y no estaba dispuesto a cambiarlo. Sin embargo, le dio al equipo un toque más ofensivo al invertir el triángulo del centro del campo. Así que, en lugar de los dos mediocentros defensivos de Ferreira (Raul Meireles y Fernando), Villas-Boas jugó con dos centrocampistas más adelantados (João Moutinho y Fernando Belluschi o Fredy Guarín), con Fernando por detrás de ellos. Este cambio provocó unos resultados espectaculares en términos de goles (145 goles en 58 partidos) pero dejó al Oporto indefenso atrás. Solo han logrado mantener su portería a cero en tres ocasiones en sus últimos 15 partidos de la temporada.
 

2. Gestión de los jugadores
 

Mantiene una estrecha relación con los jugadores

En parte se debe a la escasa diferencia de edad. Solo tiene 33 años

La charla de equipo de Villas-Boas antes de que el Oporto ganara la Europa League es un magnífico ejemplo de su capacidad para motivar a los jugadores. «Fue tan emocionante que se me saltaron las lágrimas», confesó el portero suplente del Oporto, Beto. «Todos los jugadores abandonaron ese vestuario seguros de que ganarían al Braga». Villas-Boas también es conocido por su tranquilidad cuando se encuentra bajo presión. En el partido de ida de la semifinal de la Europa League, que se disputó en Oporto, su equipo fue barrido por el Villarreal en la primera parte y se fue al descanso perdiendo por 0-1. Villas-Boas no perdió los nervios, ni siquiera hizo ningún cambio en la formación. En su lugar, confió en sus jugadores, que acabaron ganando por 5-1 después de una espectacular segunda parte.
 

Los halagos de los jugadores hacia Villas-Boas se deben, en parte, a la estrecha relación que mantiene con ellos, a la que contribuye sin duda la escasa diferencia de edad. «Aportó una enorme voluntad de ganar a nuestro equipo y fomentó un gran espíritu de sacrificio entre todos nosotros», afirma el delantero Silvestre Varela. «Es un entrenador cercano a los jugadores y habla mucho con nosotros. Siempre está interesado en saber nuestra opinión sobre cada problema y concede libertad a los jugadores”.
 

3. Política de traspasos
 

El técnico tenía menos control sobre los traspasos en el Oporto del que tendrá en Inglaterra, a causa de la forma en que funciona el Oporto. El club tiene una red de ojeadores sin par en Sudamérica y una estructura de soporte bien engrasada. A menudo es el presidente, Jorge Nuno Pinto da Costa, quién supervisa los traspasos. Así pues, sacar el máximo partido del mercado y del presupuesto del que disponga, será uno de los retos que deberá superar Villas-Boas.

Pero su capacidad para obtener el máximo compromiso de todos (incluso de jugadores suplentes como Beto) es una de las características principales de su forma de actuar. Relanzó la carrera en declive de Moutinho hasta el punto de que ahora se le conoce como el “Xavi portugués” y creó un efecto igual de estimulante sobre Belluschi. El jugador argentino parecía totalmente perdido en su primera temporada en el Oporto, pero ha exhibido un nivel altísimo bajo las órdenes de Villas-Boas.
 

4. Inteligencia política
 

Villas-Boas siempre se ha mantenido al lado de su presidente mientras que sus alusiones frecuentes a su pasado como acérrimo seguidor del Oporto (viajaba a los partidos fuera de casa para apoyar al equipo) le valieron inmediatamente el cariño de la afición. Aunque es menos propenso a buscar la confrontación que su mentor, José Mourinho, Villas-Boas no se esconde cuando debe alzar la voz. El pasado mes de octubre fue enviado a la grada por el árbitro durante el partido contra el Vitória de Guimarães, lo cual provocó que el técnico del Benfica, Jorge Jesus, sugiriera que era una muestra de su falta de experiencia. Dos meses después, cuando Jesus se vio involucrado en un altercado con un jugador rival, Villas-Boas declaró: «¿Quién lo habría dicho? El maestro perdiendo los nervios y comportándose mucho peor que el chico que comienza».
 

5. Medios de comunicación
 

Resulta sencillo olvidar que su nombramiento el pasado verano fue una gran sorpresa y se consideró la decisión como muy arriesgada. Pero sus primeros pasos titubeantes rápidamente dieron paso a conferencias de prensa inteligentes en las que el técnico exhibió su autoconfianza. De hecho, sus enérgicas reacciones en la banda contrastan con un estilo mucho más calmado y comedido fuera de los terrenos de juego. De vez en cuando incluso deja caer alguna cita divertida. Al asumir las riendas en el Estádio do Dragão, le preguntaron por cuál de sus dos famosos jefes se sentía más influido. El portugués replicó: «Me siento mucho más cerca de Bobby Robson que de Mourinho. Como él, tengo herencia inglesa, tengo una nariz enorme y me gusta el vino tinto».

 

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Ilie Oleart