David Poza

Las 5 mejores canciones futbolísticas

Como sucede con cada gran cita, Inglaterra se ha mantenido fiel a la costumbre de lanzar su canción oficial. En esta ocasión, ha sido compuesta por Gary Barlow, exintegrante de Take That. Aprovechamos la ocasión para recordar algunos viejos éxitos musicales del pasado. Ojo con los oídos.

 
Son parte de la cultura de este deporte y, aunque en los últimos años su popularidad ha ido descendiendo paulatinamente, su influencia permanece inalterable. Me refiero a las canciones de fútbol. No, no a los cánticos de la afición, sino las canciones que durante dos décadas publicaban los equipos para conmemorar algún evento o éxito importante, la FA Cup, la Copa de la Liga, un ascenso de categoría o incluso un Mundial. Podría mencionar muchas canciones y por qué son importantes para mí, pero me quedaré con cinco. Las cinco canciones de fútbol que los aficionados todavía recuerdan cada vez que suenan. La búsqueda empieza aquí:
 
1. Leeds, Leeds, Leeds (también conocida como Marching on Together, 1972)
 
Había que tener una canción pionera. Y como pioneros, pocos como el Leeds. Aunque hubo alguna canción anterior, se quedaron lejos del nivel de esta. No fue ni siquiera la canción principal de la final de la FA Cup de 1972, sino la cara B (sí, estamos hablando de vinilos), pero fue tan importante que los aficionados aún siguen cantándola antes de los partidos de los Peacocks. Los Bremner, Clarke, Charlton, Madeley y compañía popularizaron esta canción y les acompañó hacia su título de Copa por 1-0 ante el Arsenal. Luego todos se subirían al carro, haciendo canciones cada final de FA Cup (algunos con más fortuna que otros), pero esta fue la pionera. Y por ello los encumbro al Olimpo de la música futbolística.
 
2. Anfield Rap (1988)
 
¿Cómo describir esta canción? Partamos de un principio. El Liverpool es uno de esos equipos que sacaban canciones cada dos o tres años. Canciones que iban desde versiones de otros grandes éxitos (como “We Can Do It” de 1977, versión de “I Can Do It” de The Rubettes) hasta simple y llanamente insulsos temas pop. Pero todo cambió en 1988. El mejor equipo de la década de los 80 se aventuró a hacer una canción para su desafío del doblete de la campaña 1987-88. Pero esa canción rompió moldes. Con John Barnes, un inglés de origen jamaicano, como cabeza visible, los de la discográfica debieron pensar: «Hey, Barnes es de raza negra, entonces deberá rapear bien, ¿no?». El resultado fue una mezcla de rap, acento «scouse» (aunque solo había dos jugadores de la ciudad de Liverpool en ese equipo), el comentarista Brian Moore y letras inverosímiles:
 
I Come from Jamaica, My Name is John Barnes
When I do My Things The Crowd Go Bananas (Ahora sería censurada por racismo)
They’ve Won The League, They are bigger Stars than Dallas
They got more silver than Buckingham Palace. (Perfecta para este momento)
 
Más allá de que la frase «the crowd go bananas» difícilmente pasaría la censura por racismo, el toque final «tienen más títulos que Buckingham Palace encaja a la perfección con la era actual. El tema fue todo un éxito aunque los Reds perdieron en la final de la Copa ante el Wimbledon. Para el recuerdo, el vídeo. Grandmaster Flash se llevaría las manos a la cabeza al verlo.
 
3. World In Motion (1990)
 
Durante la historia, una cosa ha quedado clara. Ningún Mundial estaba completo sin la imagen de los jugadores cantando una canción de dudoso gusto. En 1970 crearon “Back Home”, que alcanzó el número uno en las listas (ser los vigentes campeones debió ayudar). En 1974, intentaron el más difícil todavía: “All The Way” («Hasta el final»). En un alarde de optimismo, la canción fue creada antes de certificar la clasificación para el Mundial. La selección fue eliminada en la previa por Polonia. En 1978 se ahorraron las prisas y decidieron esperar al 82, donde las Malvinas estaban muy presentes (y los sintetizadores también): «This Time (We’ll Get It Right)» era el himno para ganar pero los ingleses cayeron en segunda ronda. Del 86 ya ni hablamos: una canción casposa de escasa calidad (“We Got the Whole World At Our Feet”) fue un fracaso. Como la de la Euro 88, oírla supone una dura prueba para los oídoso. Pero todo cambió en 1990. Pese al ambiente de depresión en el fútbol, había que hacer algo grande. Y la solución era New Order.
 
Comenzando con Kenneth Wolstenholme narrando su histórica, aunque modificada, frase («Some on the crowd are on the pitch»), la canción está lejos de ser una horterada de los 80. Se trata de un tema precioso, una oda al amor. Al menos hasta que se arrancan los pobres futbolistas. Porque John Barnes estaba ahí, de nuevo, para aportar su granito de arena. ¿Cómo? Pues con un rap, cómo no. La cuestión es que la canción fue número uno durante todo el Mundial (por delante de Luciano Pavarotti, que cantaba la canción de la BBC del torneo) e Inglaterra volvió a disfrutar de su fútbol por un verano. En 1996, Three Lions tomaría el relevo.
 
4. Ossie’s Dream (1981)
 
Tottenham y Chas and Dave es la unión perfecta. Un Toshack-Keegan de los 70 pero en los 80. Jugar tres finales de FA Cup en los 80 les hizo producir a esos dos «cockneys» de pura cepa tres canciones dignas de entrar en el Olimpo de la música futbolística. Pero no nos vamos a centrar en las del 82 y 87 (aunque tienen su miga también), sino en la de 1981. Era la primera final de FA Cup que jugaban los Spurs desde 1967 y tenían que hacer una canción de verdad, no la caspa propia de esos años. ¡Y vaya si lo consiguieron! Partiendo de la base de que iban a una guerra (comandados por el entrenador Keith Burkinshaw), tenían en mente que había una persona que soñaba con jugar esa copa: el “exótico” Osvaldo Ardiles. Un argentino jugando en la Division One era harto difícil en aquella época y quisieron explotar ese filón. El sueño de un jugador extranjero en levantar la copa.
 
En sus primeros tiempos, Ardiles tenía problemas para pronunciar el nombre del equipo. Y ese constituyó el gag de la melodía: “burlarse” del acento argentino del maestro Ossie. Y nos dejó esta memorable estrofa:
 
Ossie we’re gonna be behind you
Altogether man for man
We know you’re gonna play a blinder
In de cup for Totting-ham
 
El vídeo resulta especialmente recomendable: Glenn Hoddle, Ardiles, Chris Hughton y Garth Crooks lucen el chándal del equipo en una escena impagable. Otra de mis canciones favoritas de un equipo para ganar la FA Cup a mi estimado Manchester City.
 
5. Ally’s Army (1978)
 
Si hay que mencionar un año para el fútbol escocés, ese es 1978. La Copa del Mundo llegaba a Argentina y la Tartan Army había traído uno de los mejores equipos al torneo, con aspiraciones incluso de ganar. Era tal el nivel de optimismo que Ally McCleod, entrenador de la selección, afirmó que «no nos conformaremos únicamente con una medalla, vamos a ganar el Mundial». Ese triunfalismo resultaba patente en todos los rincones. Los escoceses iban a ganar el mundial. Y en esas llegó Andy Cameron. No era un cantante muy conocido en esa época pero decidió hacer una canción que transmitiera el mensaje clave: «¡Escocia va a ganar el Mundial!». En un arrebato de fuerte acento escocés y letras descabelladas, Andy puso claro el sentir de la afición del norte del Reino Unido.
 
And we’ll really shake them up, When we win the World Cup, ‘Cos Scotland is the greatest football team.
We’re representing Britain, And we’re gaunny do or die, England cannae dae it, ‘Cos they didnae qualify!
 
«Representamos a Gran Bretaña» representaba además un golpe bajo a Inglaterra, que una vez más se quedó sin participar. Todo estaba preparado para ganar el Mundial. Todo, excepto que Perú ganara en el primer partido e Irán empatara en el segundo. A pesar del gol de Archie Gemmill ante Holanda, la Tartan Army tuvo que hacer las maletas. Con el paso de los años, el triunfalismo fue cediendo su lugar a la humildad. Las canciones dan fe de ello:
 
1974: Easy Easy (tuvimos mala suerte)
1978: Ally’s Tartan Army (un claro ejemplo de vender la piel del oso antes de haberlo cazado)
1982: We Have a Dream (el pesimismo comienza a atisbarse)
1986: Big Trip To Mexico (vamos de turismo a la Riviera Maya)
1998: Don’t Come Home Too Soon (por favor, una victoria aunque sea)
 
Bonus tracks:
 
– Jugadores cantando en solitario: Kevin Keegan empezó con canciones al amor («Head Over Heels In Love») y acabó volviendo a Inglaterra («England»). Luego vino la hecatombe: Glenn Hoddle y Chris Waddle se lanzaron con «Diamond Lights». Pero el súmum llegó con Paul Gascoigne, que masacró un tema de los grandísimos Lindisfarne («Fog on The Tyne»).
 
– Propietarios cantando con su equipo: en 1978, Elton John pidió a los jugadores de su equipo, el Watford, que pusieran los coros a su canción Georgia. El resultado fue genial. Pero todavía sería mejor verlos de corto cantando en un programa ¡australiano! llamado «Countdown». Ver a Luther Blissett dando el do de pecho no tiene precio.
 
Puedes seguir a David en Twitter: @OnThisDay91
 

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David Poza