Alvaro Oleart

Los suplentes de los Spurs ganan sin brillo al Rubin Kazan (1-0)

Sin Modric, Adebayor, Parker y Bale en el once titular, el Tottenham venció al Rubin Kazan en White Hart Lane con un golazo de falta, a la media hora de encuentro, de Pavlyuchenko. Tras el gol, el Tottenham sufrió las acometidas del Rubin Kazan, pero logró mantener su portería a cero y encarrilar su pase a la siguiente fase.

 

Europa League

Tottenham 1
Rubin Kazan 0
Ficha técnica
1 – Tottenham: Gomes; Walker, Livermore, Bassong, Rose; Lennon (Modric, 73), Sandro (Kaboul, 73), Carroll, Dos Santos (Assou-Ekotto, 65); Pavlyuchenko, Defoe
0 – Rubin Kazan: Ryzhikov; Bocchetti, Sharonov, Navas, Kuzmin; Natkho, Noboa, Karadeniz, Ryazantsev (Eremenko, 78), Kasaev (Martins, 61); Valdez
Goles: 1-0, m.33: Pavlyuchenko
Scott Parker y Emmanuel Adebayor todavía no eran Spurs cuando éstos perdieron sus dos primeros partidos de la temporada ante los dos clubes de Manchester por goleada. Eran un equipo sin alma y sin esperanzas, ni siquiera Modric quería seguir en un equipo que parecía destinado al desastre. Un mes y medio más tarde, todo ha cambiado. No han perdido ningún partido desde aquel 1-5 frente al City, están a dos puntos de los puestos de Champions en la Premier League con un partido menos, y ni siquiera necesitan a sus mejores jugadores para ganar en Europa.
 
Bien es cierto que la Europa League es para el Tottenham una competición menor, pero no lo es para sus rivales, que sacan todo su arsenal a relucir. Sin embargo, es tal la competitividad por un puesto en el cuadro londinense, que hasta algunos suplentes parecen igualar el rendimiento de los titulares.
 
Es el caso de Roman Pavlyuchenko, un hombre que se está destapando en esta Europa League a base de goles. Ha marcado su segundo gol en los últimos dos partidos de esta competición y, no contento con reencontrarse con el gol, lo ha hecho con una obra de arte: un lanzamiento de falta desde 25 metros que se coló por toda la escuadra. Dicho esto, más allá del gol, se vio poco al ruso.
 
Pese al gol, logrado a la media hora, el Tottenham nunca logró tomar las riendas del encuentro. Defensivamente, estaba claro que los Spurs lo iban a pasar mal, principalmente porque tienen a King, Corluka, Gallas, Huddlestone y Dawson en la enfermería. Con estas bajas, la línea defensiva estuvo formada por tres jugadores poco habituales en las alineaciones de Redknapp: Bassong, Danny Rose y Livermore. Este último ni siquiera es defensa, posición en la que jugó esta noche.
 
Como consecuencia, fueron constantes los errores defensivos de la zaga del Tottenham, aunque gracias al buen hacer de Gomes y a la pésima puntería de los rusos, lograron mantener su portería a cero hasta el minuto 65. Entonces empezó el carrusel de cambios por parte de Redknapp, que dio entrada a Assou-Ekotto en detrimento de Dos Santos, hoy desaparecido, para colocar al desacertado Rose el interior izquierdo y a Ekotto en el lateral. También entró Kaboul por Lennon, que volvía de una lesión, y el defensa solo necesitó 20 minutos para ser el mejor de su equipo, realizando algunas intervenciones clave. Estos dos cambios, sumados al de Modric por Sandro, que también volvía de una lesión, dieron al Tottenham la estabilidad necesaria para mantener sin problemas la portería a cero en los últimos minutos.
 
En conclusión, flojo partido y gran resultado para el Tottenham, que con esta victoria se acomoda en el liderato de su grupo y se acerca a la clasificación para la siguiente fase.
 

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Alvaro Oleart