Alvaro Oleart

Martin O’Neill llega, Steve Kean se va (2-1)

Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. El Sunderland, a pesar de ir perdiendo durante una hora, obtuvo el premio de la victoria tras apedrear la portería del Blackburn. Vaughan y Larsson, en el tiempo de descuento, remontaron el gol inicial de Vukcevic. Primera victoria de Martin O’Neill al frente de los «black cats». ¿Última derrota de Kean en el Blackburn?

 

Premier League

Sunderland 2
Blackburn Rovers 1
Ficha técnica
2 – Sunderland: Westwood; O´Shea, Bramble, Brown, Bardsley; Vaughan, Colback (McClean, 76), Larsson, Richardson; Sessegnon; Wickham (Ji, 76).
1 – Blackburn: Robinson; Lowe, Samba, Dann, Givet (Olsson, 22 (Henley, 45)); Dunn, Pedersen, Salgado (Hanley, 51), Vukcevic; Formica, Yakubu.
Goles: 0-1, m.17: Vukcevic. 1-1, m.84: Vaughan. 2-1, m.91: Larsson. 
Los comienzos nunca son fáciles. Y menos cuando tu equipo está coqueteando con el descenso y en tu primer partido ya pierdes al cuarto de hora. Sin embargo, los goles en los últimos diez minutos de David Vaughan y Steve Kean permitieron al flamante nuevo entrenador de los «black cats» debutar con una victoria tan dulce como sufrida. Un resultado que hizo justicia a lo visto en el campo, pues el partido fue un acoso y derribo constante contra la portería del Blackburn.
 
Desde sus inicios como entrenador, O’Neill tiene bien claro cómo quiere jugar: al ataque. Su filosofía se reflejó en la puesta en escena de su equipo este domingo, con las líneas muy adelantadas y buscando robar balones cerca del área rival. Sin embargo, no contó con que sus jugadores, bajo las órdenes de Steve Bruce, no estaban acostumbrados a jugar así. La consecuencia fue una actuación por momentos cómica, ya que los «black cats» querían atacar, pero no sabían cómo.
 
En el otro extremo filosófico se situó el Blackburn de Steve Kean, conservador a más no poder. Para entender lo defensivo del planteamiento del pronto exentrenador de los Rovers solo hace falta observar la posición de Míchel Salgado. El español no ocupó, como de costumbre, el lateral derecho, sino que jugó en el interior, por delante del lateral.
 
Sin embargo, ya se sabe cómo es el fútbol. El Sunderland apedreó la portería rival durante toda la primera parte, pero no fue capaz de anotar un solo gol. En cambio, los Rovers, que solo dispararon dos veces a puerta, se adelantaron en el minuto 17, cuando un despeje tras una falta lanzada por Pedersen cayó en los pies del enorme Samba. El central, de 1’94, regateó a un defensor del Sunderland como si fuera un extremo puro y disparó a puerta. Westwood detuvo el balón, pero no pudo atajarlo, y el rechazo cayó mansamente en la cabeza de Vukcevic, que celebró su segunda titularidad de la temporada con su primer gol con el Blackburn.
 
La ansiedad del Sunderland tras el gol provocó que sus dudas al atacar se multiplicaran. No sabían cómo llegar a la portería rival, así que tiraron por lo más fácil, colgar balones aéreos. Esta táctica, que se repitió durante los 90 minutos, podría haber sido útil de haber estado Bendtner en el campo, pero la ausencia del gigante danés por lesión en beneficio del joven Connor Wickham, sumada a la presencia de Samba en la zaga rival, hizo que todos los balones fueran repelidos. Además, tampoco Sessegnon o Richardson estuvieron acertados. Ambos tuvieron ocasiones claras, sobre todo el segundo, pero carecieron de confianza para marcar.
 
Por su parte, el Blackburn defendía por acumulación. En numerosas ocasiones juntó hasta ocho o más jugadores en su propia área. Un dato dice más que mil palabras: el Sunderland lanzó nueve córners por ninguno del Blackburn. Formica y Yakubu estuvieron totalmente aislados en punta.
 
Pero el fútbol fue justo, algo que no siempre sucede. A falta de seis minutos para el final, David Vaughan empaló una fantástica volea con la zurda para poner el empate en el marcador. No contentos con el empate, el Sunderland siguió atacando y obtuvo su recompensa en el tiempo de descuento cuando Sebastian Larsson lanzó un inmejorable tiro libre para dar la primera victoria a los renovados «black cats» de Martin O´Neill.
 
Esta victoria, la tercera de la temporada, coloca al Sunderland fuera de la zona de descenso. Más allá de lo que signifique a nivel de resultado, lo visto hoy en el Stadium of Light dará esperanzas a los aficionados del equipo del norte de Inglaterra. Con Martin O’Neill al frente, este puede ser el principio de una nueva era.
 
Esto contrasta con la situación del Blackburn, un equipo que necesita algún revulsivo. Desgraciadamente para ellos, Martin O’Neill ya no está en el mercado. Para más inri, además de la derrota, el Blackburn sufrió varias lesiones. Primero fue Gael Givet, su sustituto, Martin Olsson, Míchel Salgado y, para rematar la faena, el joven Jason Lowe, que tuvo que ser retirado en camilla. 
 

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Alvaro Oleart