Juan Antonio Parejo

Previa 2013-14: Arsenal

Sólo una cara nueva en un Arsenal necesitado de ellas. Meterse en Champions League vuelve a ser el objetivo principal en una carrera cada vez más complicada. Incapaces de hacerse con los servicios de un delantero de primer nivel, se confía en que la solvencia defensiva mostrada en el último curso conduzca de nuevo a los Gunners a la élite europea.

 
Posición la temporada anterior: 4º
Pronóstico para la próxima temporada*: 5º
Probabilidades de ganar la liga: 9/1 (bet365)
 
Renovarse o morir. Quien no avanza retrocede. Aplíquese cualquier otro dicho de la sabiduría popular de semejante índole al “nuevo” Arsenal y las percepciones seguirán siendo igual de positivas. Cuando Laurent Koscielny anotó el crucial gol en Newcastle que metió al Arsenal en la última jornada, los hinchas de Highbury-Islington respiraron tranquilos: su puesto en la élite europea, amenazado directamente nada menos que por el Tottenham, no peligraba y en el futuro inmediato se abrían horizontes de esperanza en forma de mayores inversiones en fichajes. Meses después, el Arsenal decidió seguir siendo fiel a sí mismo. Más que nunca, quizá. Comienza una nueva temporada y los antiguos vicios parecen destinados a repetirse en unos gunners que en un principio contaban con un presupuesto para incorporaciones estimado, generosamente tal vez, en unos setenta millones de libras. Una suma que iría destinada a incrementar el potencial de la plantilla y a hacer frente a su cada vez más poderosos rivales de Londres y Manchester. Nada más lejos de la realidad.
 
Lo cierto es que el Arsenal, pese a sus continuas mermas estivales, nunca ha dejado de ser un equipo competitivo año tras año y siempre consiguió su objetivo de entrar en Champions. Sus señas de identidad, archiconocidas: juego vistoso de asociación, toque y salida limpia desde atrás inserto en un 4-2-3-1 de clara vocación ofensiva, sin descartar la salida a la contra, para la que se cuenta con velocistas de talla. Ocurre que el año pasado ya se adivinaban claras fugas de agua en el sistema, localizadas en el lateral diestro y especialmente en el ariete. Salvo el joven Sanogo, a día de hoy no hay noticias sobre fontaneros.
 
Durante la última temporada apareció algún rastro de desconfianza sobre el arco, enseñoreado de manera definitiva por Wojciech Szczesny. Curiosamente y aunque el Arsenal desde la llegada de Wenger siempre se ha caracterizado por su juego ofensivo y alambicado, lo que catapultó a los gunners a la Champions en el último tercio de temporada fue su eficacia defensiva, cimentada en la emersión de un gran Laurent Koscielny, configurando una sólida pareja con Mertesacker y enviando a Vermaelen al banco. En los laterales no hay dudas. En el zurdo, el rendimiento de Monreal está contrastado así como la cierta mejoría de Gibbs. En el diestro tampoco las hay: ni Sagna, por su enorme bajada de rendimiento, ni Jenkinson, por su nivel, parecen suficientes para un equipo Champions como el Arsenal. En cualquier caso, hablamos de una defensa adelantada hasta mitad de cancha para acompañar como un acordeón la presión en bloque alto del equipo y con la exigencia de salir con el balón jugado desde atrás, lo cual dobla su mérito.
 
En la media y a la espera del estado de forma de Jack Wilshere, Mikel Arteta sigue siendo la piedra maestra para la elaboración, inteligente y hábil como es para la iniciación, el acompañamiento y la anticipación, así como para la pelota parada. El donostiarra estará escoltado por Rosicky, de quien se espera de una vez que empiece a demostrar su gran nivel desde agosto y no a partir de marzo como acostumbra. Por su brío y su gol, el checo puede ser clave. A Jack Wilshere, uno de los mayores talentos ingleses de última generación, se le espera y parece que podrá estar disponible, aportando un elemento dinamizador del que quizá carecen sus compañeros de faena. Con todas las cautelas, la vuelta y consolidación del canterano es esperada como agua de mayo en el norte de Londres. Y en la mediapunta o volcado hacia la banda izquierda, Santi Cazorla, otra de las estrellas de los gunners y técnicamente uno de los jugadores más destacados de la Premier League. Último pase, clase por quintales, aceleración y gol ofrece el asturiano, quien pese a algún que otro altibajo, es una de las joyas de la corona. Diaby, por sus acostumbradas lesiones, y Aaron Ramsey, víctima de su indefinición, aguardarían en principio en el banquillo como comodines. Eso sí, teniendo en cuenta las habituales ausencias de Abou Diaby y la partida de Song, quizá se eche en falta en ocasiones un mediocentro de mayor vigor físico para acompañar a Arteta, como se atestiguó la noche del naufragio ante el Bayern de Múnich en Londres.
 
En la delantera, un drama. Jovetic, Luis Suárez y sobretodo Gonzalo Higuaín. Àrsene se pasó todo el verano desojando la margarita hasta quedarse finalmente sin pétalos y con un tallo procedente del Auxerre y que destacó en el último Mundial sub-20 de Turquía. Joven, prometedor, con centímetros y capacidad técnica, aunque aún demasiado verde para partidos de alta competición…¿déjà vu? El gol pues, será tarea para los mayores, entre ellos el velocísimo extremo diestro Theo Walcott, que una vez solventada su renovación, realizó una de sus mejores temporadas, siendo una pieza clave del equipo e incorporando cada vez más matices y argumentos a su juego, desprovisto de su antigua linealidad. El costado siniestro, de no ocuparlo Cazorla, bien pudiera ser para Chamberlain, otra de las firmes promesas del equipo y que en la última campaña no tuvo quizá todos los minutos que merecía. O para Lukas Podolski, con mayor vocación para el gol, aunque en ocasiones algo desconcertante. Con Gervinho en Roma y Bendtner a la espera de un nuevo destino, la nómina de atacantes se cierra con el único ariete puro del plantel, que no es otro que Olivier Giroud. El francés, acogido entre reservas y críticas, acabó anotando una cifra aceptable de goles teniendo en cuenta las escasas expectativas que levantó su fichaje. Giroud volverá a aportar soluciones distintas a la habitual fina esgrima del Arsenal, como sus centímetros o su juego de espaldas, necesarias para esas acostumbradas tardes de cerrojazo, pase horizontal, bocadillo de pan duro y paciencia en el Emirates. Que son muchas, por cierto. Haciendo cuentas: todo material de buena calidad. Pero ni un artillero que garantice unos guarismos goleadores que haga a los gunners merecedores de su nombre y que sea capaz de finiquitar esos partidos dominados de cabo a rabo y que tantas veces se le escapan al Arsenal. Ay, Van Persie…
 
Así las cosas, el panorama vuelve a complicarse aún más para los de Wenger. Primero, habrán de solventar una eliminatoria contra el Fenerbahçe que no será fácil. Y después, tras una larga carrera, la meta volverá a ser meterse en Champions. Sucede que mientras sus rivales directos se refuerzan más y más, el Arsenal permanece intacto, por más evidentes que sean sus lagunas. Su hoja de ruta se complementa con mejorar su papel en las copas locales y no volver a hacer el ridículo en ellas (véase, los recientes desastres ante Bradford y Blackburn) y representar un rol aceptable que le lleve a cuartos de final de la máxima competición continental. Y es que, quién si sabe si no habrá que esperar varios años para volver a escuchar el sacrosanto himno de Handel en Highbury-Islington. En cualquier caso, y a la espera de unos refuerzos que se acogerían como auténticos mesías, el parroquiano del Emirates se agarra a la sabiduría y a la experiencia de Àrsene Wenger para mantener al Arsenal a flote. Las virtudes defensivas que consiguió arrancarle al equipo el año pasado serán indispensables para el inevitable y esperado pulso con sus vecinos del norte de Londres en la pelea para entrar por enésima vez en el Top-4 de la Premier, toda vez que United, City y Chelsea viajan en otro vagón. El técnico alsaciano siempre consiguió sacar un rendimiento más que notable al equipo y establecerlo dentro de la aristocracia de la Premier. De modo que, aunque el ayuno de títulos se está haciendo muy largo y competir sea cada vez más difícil, el Arsenal no desertará de la batalla.
 
* Esta posición no es necesariamente la opinión del autor, sino la media de las personas que han escrito las previas.
 

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Juan Antonio Parejo