Toño Suárez

Previa 2013-14: Liverpool

Punto y seguido al proyecto que Brendan Rodgers inició la pasada temporada al frente del Liverpool con discretos resultados. El asentamiento de su proyecto y la búsqueda de posiciones más significativas en la tabla clasificatoria son los objetivos a alcanzar.

 
Posición la temporada anterior: 7º
Pronóstico para la próxima temporada*: 6º
Probabilidades de ganar la liga: 28/1 (bet365)
 
Pocos deportes de élite hay en los que las frases hechas abunden tanto como en el fútbol. Frases, además, que sirven igual para un roto que para un descosido. Siendo así no es de extrañar que cada vez con más asiduidad los periódicos deportivos tengan que decantarse por los titulares imposibles y las noticias de ciencia ficción: tan exigua es la literatura que ofrecen los futbolistas.
 
Tras la revancha que se tomó el AC Milán con el Liverpool en la final de la Champions League de 2007 por la locura de Estambul, al aficionado red no le queda otra que recurrir a frases hechas tan repletas de sentimiento como vacías están las vitrinas de Anfield éstas últimas temporadas. Si hasta el más estusiasta kopite tiene que tirar del repertorio que al mundo dejó Bill Shankly es que las aguas del Mersey no bajan muy tranquilas al menos, en una de las orillas: “If you can’t support us when we lose or draw, don’t support us when we win”.
 
Ni siquiera Brendan Rodgers ha conseguido que la afición del Liverpool haya dejado de apoyar a su equipo tras una temporada, la pasada, en la que las luces aún rebotan contra la espesa neblina que inunda Anfield las últimas campañas. Otro batacazo en Premier mediante, séptimo, a once puntos del Tottenham que marcó la frontera para la disputa de competición y europea, y con el Everton mirándole desde la tranquilidad y el jolgorio que dos puntos por encima proporciona al eterno rival no es lo que se dice, un comienzo esperanzador. Los Toffees acumulan dos temporadas consecutivas finalizando por encima en la liga, algo que no sucedía desde 1937.
 
Entre medias, y para poner las cosas aún peor, la eliminación en Europa League a manos del Zenit de San Petersburgo en dieciseisavos de final, a la misma altura que llegaron en FA Cup hasta que se cruzaron con el Oldham Athletic y una insípida cuarta ronda en la Copa de la Liga antes de hincar la rodilla ante el Swansea, a la postre vencedor del torneo: si es que el que no se consuela es porque no quiere…
 
¡La temporada 2012-13 ha muerto! ¡Viva la temporada 2013-14!
 
Este nuevo proyecto de Rodgers al frente del Liverpool comienza con una sensible baja, más que en el campo, que también, en el vestuario: Jamie Carragher, el penúltimo romántico, anunciaba ya la pasada temporada que esa sería la última vestido de corto. Carra se marcha dejando un vacío enorme en el vestuario y otro mucho mayor en los corazones de los aficionados, aquellos que le vieron debutar un frío enero de 1997.
 
Rápido como el viento, cuando el viento va rápido, claro, reaccionó el técnico norirlandés ante la baja del central y se hizo con los servicios de Kolo Touré que llega libre tras finalizar su contrato con el Manchester City. Sus 32 años de edad y sus más de 400 partidos en Premier repartidos entre Arsenal y Manchester City parecen aval suficiente para que el africano se convierta en el nuevo amo de las llaves de la defensa red.
 
Más artillería pesada para conquistar sueños: junto al marfileño han desembarcado en Anfield el portero belga, ex del Sunderland, Simon Mignolet y los españoles Iago Aspas, con el 9 de Fowler a la espalda y procedente del Celta de Vigo y Luis Alberto Romero, centrocampista zurdo procedente del FC Barcelona “B” (que pescar en el “A” está prohibitivo) en el que jugaba en calidad de cedido por el Sevilla FC. Quizás ha llegado el momento de que alguien le diga al mundo que porque Andrés Iniesta sea español, no hay aún estudios significativos que demuestren que un íbero en pantalón corto y con un balón en la mano ha de ser, necesariamente, futbolista de élite. Dicho queda.
 
Hasta la fecha estos son los refuerzos con los que el Liverpool va a atacar los objetivos que el cuerpo técnico se habrá marcado para esta temporada que no son otros que dejar de nadar en aguas mansas que no conducen a ninguna parte y empezar a atacar olas que rompan contra las puertas de la Europa League. Para eventos mayores hay poco surfero, de momento.
 
En cuanto al capítulo de bajas, a la ya reseñada de Jamie Carragher, hay que añadir la de Jonjo Shelvey con destino a Swansea, la del portero Peter Gulacsi al Salzsburgo, la de Suso al Almería en calidad de cedido, la de Pepe Reina al Nápoles de Rafa Benitez y la definitiva compra por parte de West Ham United del delantero Andy Carroll que estaba cedido en los Hammers desde la pasada temporada. Los pubs de Liverpool te echan de menos, Andy.
 
Visto lo visto y a la espera de futuros movimientos en el apartado de salidas que, a buen seguro, protagonizarán hombres como Stewart Downing (que suena para el Newcastle y el West Ham), Danny Agger (uno de los 300 centrales que la prensa española baraja para el FC Barcelona), Martin Skrtel (que puede volar al Nápoles) o el uruguayo Luis Suárez, un once tipo, sin las presumibles salidas anteriormente reseñadas, para esta temporada podría ser el formado por Mignolet ,Glen Johnson, Touré, Agger ,José Enrique, Lucas Leiva, Steven Gerrard, Joe Allen, Philippe Coutinho, Iago Aspas y Luis Suárez.
 
Pero la bomba de la temporada puede ser la salida del equipo del delantero Luis Suárez, máximo goleador del equipo la pasada campaña y segundo de la Premier tras el holandés Robin van Persie con 23 goles. El uruguayo, más allá de conformarse con ser el ídolo de su afición, quiere ganar títulos y competir en la Champions League, cosa muy comprensible por otra parte y francamente difícil de lograr en el Liverpool en estos días.
 
Quizá, antes de tomar la decisión, le vendría bien ponerse en contacto con Fernando Torres, su antecesor en el cargo, que también prefirió los títulos y las fanfarrias al calor de la gente. Y acertó, es cierto, al menos en lo de los títulos y en lo de jugar la máxima competición europea. Aunque habría que preguntarle si su situación personal y ser el centro de continuas burlas y chascarrillos futbolísticos igual le han compensado los flashes.
 
A día de hoy, Luis Suárez está apartado del equipo por “falta de respeto” a unos colores y a una afición que no dejó de apoyarle cuando fue sancionado con 10 partidos por morderle el brazo al zaguero del Chelsea Branislav Ivanovic. Sería cuestión de buscar pero no sería de extrañar que, gracias a la devoción que genera en Anfield, se hubiera creado en Twitter, de aquella, un perfil con millones de seguidores acusando al serbio de tener un brazo excesivamente provocativo, irresistible de catar, exculpando al uruguayo y pidiendo sanción ejemplar para el defensa. ¡Si es que va provocando!
 
En fin: si las expectativas para el Liverpool esta campaña no son demasiado esperanzadoras, la más que presumible salida de Luis Suárez no hará que mejoren sustancialmente, al contrario. Y lo peor será ver cómo gestiona Brendan Rodgers los 40 millones de libras que dejará, a buen seguro, la salida del delantero en las arcas del Liverpool: ya se sabe el gusto que tiene el gales por pagar cantidades “generosas” por producto de segunda mano.
 
* Esta posición no es necesariamente la opinión del autor, sino la media de las personas que han escrito las previas.
 

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Toño Suárez