David Acebal

Previa 2013-14: Manchester United

Por primera vez en más de un cuarto de siglo, el Manchester United emprende una nueva temporada con un nuevo ocupante en el banquillo. El escocés David Moyes deberá cubrir el enorme hueco dejado por Sir Alex Ferguson. Y la empresa no se antoja sencilla.

 
Posición la temporada anterior: 1º
Pronóstico para la próxima temporada*: 2º
Probabilidades de ganar la liga: 5/2 (bet365)
 
¿Época de cambios o cambio de época? Esa es la duda que planea sobre Old Trafford. Sir Alex Ferguson es insustituible, casi como una madre. El recién llegado tendrá que encargarse de amamantar a los diablos huérfanos. Y considerando que esos huérfanos se cuentan por cientos de miles repartidos en los cinco continentes, más vale que David Moyes tenga unas buenas ubres.
 
El técnico de Glasgow ha demostrado su valía a lo largo de sus más de diez temporadas en el Everton. Su buen hacer con presupuestos muy ajustados, la confección de equipos muy competitivos que se situaron año tras año en la mitad alta de la clasificación, junto al trabajo con los jugadores jóvenes y el aval de Sir Alex le situaron en el banquillo de Old Trafford. Y no estamos hablando de uno cualquiera, sino de uno que tras 26 temporadas ya tenía la forma de las posaderas de su antecesor. 
 
Lograr hacer olvidar al «jefe» es imposible, intentar minimizar el impacto de su marcha sin defraudar a los fanáticos es el objetivo real al que debe aspirar David William Moyes. La sombra de Sir Alex Ferguson es muy alargada pero eso no implica necesariamente que podamos asegurar que Moyes no vaya a terminar quemado por el sol. La crema protectora en forma de paciencia en el club, o de experiencia en la plantilla o de abundante presupuesto para fichajes, tendrá que ser de un factor elevado para luchar contra los rayos ultravioleta de su propia inexperiencia, del complicado calendario de inicio de temporada y del nuevo agujero de la capa de ozono producido por el efecto Rooney.
 
El objetivo del equipo será no hacer historia, es decir, no terminar por debajo del tercer puesto, algo que desde que se juega la Premier League nunca ha ocurrido. Una vez alcanzada esa meta, algo menor pensando que se trata del Manchester United, el equipo más exitoso en la era Premier League, el siguiente paso será luchar hasta el final por el título de liga. Esta temporada promete ser una de las más reñidas que se recuerdan. Los vecinos del City estarán comandados por «el ingeniero amable» mientras que al Chelsea ha regresado un portugués «menos amable». Ambos se postulan como firmes candidatos para alzar el trofeo. Por otro lado, disputar las instancias finales de la Champions y luchar por alguna de las copas domésticas deberían ser siempre objetivos al alcance de los diablos rojos, independientemente del inquilino del banquillo.
 
A estas alturas de la pretemporada y con el mercado en su recta final, Moyes sigue sin incorporar a ningún jugador a la plantilla profesional. Wilfried Zaha fue el último fichaje de Ferguson mientras que el uruguayo Guillermo Varela está destinado a incorporarse al equipo sub-21. Los Glazer, dispuestos a facilitar la transición, han puesto a disposición de Moyes un presupuesto para fichajes casi ilimitado pero la secretaría técnica no logra hallar los refuerzos que necesita el equipo.
 
A la espera de los refuerzos, que llegarán, la base titular del equipo no diferirá mucho de la habitual de la pasada campaña. Moyes seguirá confiando en el 4-4-1-1 que usó recurrentemente en el Everton y al que también recurrió frecuentemente Ferguson. En ese caso, la alineación titular (siempre y cuando Rooney continúe en el club) podría ser la formada por el español David De Gea bajo palos, con una línea de cuatro compuesta por Rafael, Rio Ferdinand, Nemaja Vidic y Patrice Evra, el medio centro para Michael Carrick y Tom Cleverley, bandas para Antonio Valencia y Shinji Kagawa, y Rooney enganchando con Robin van Persie. Moyes puede introducir pequeñas variaciones sobre el mismo tema según el rival y el momento de la temporada, como el recurso de Phil Jones para reforzar zonas determinadas o anular una amenaza rival concreta, como ya hizo Ferguson la temporada pasada para frenar (con éxito) a Gareth Bale o Cristiano Ronaldo.
 
Con este ambiente y calculando a través de complicados algoritmos matemáticos el previsible comportamiento futuro de la atmósfera en base a unas condiciones iniciales, sumado todo ello a los datos aportados por nuestro satélite, podemos hacer la predicción meteorológica en Old Trafford para el curso 2013/14.
 
Brillará el sol:
 
– en la portería: bien cubierta con David De Gea, flamante campeón de Europa sub-21 con la selección española, que debe consolidarse como titular siguiendo la mejoría experimentada en la última temporada. Anders Lindegaard será su sustituto en caso de descanso o percance del español.
 
– en los laterales de la defensa: tanto Rafael como Patrice Evra deberían mantenerse en el once sin discusión. A nadie sorprende ya su solvencia defensiva y sus llegadas al área contraria. Evra tendrá sus minutos de descanso, proporcionados principalmente por Alexander Buttner y en menor medida por Fabio tras volver de su cesión (omitiremos voluntariamente comentar la opción Leighton Baines y la posible salida del francés de vuelta a casa, una posibilidad que a buen seguro acabará ocurriendo pero posiblemente lo leeremos en las previas del curso 14/15).
 
– en el ataque: el United cuenta en sus filas con el máximo artillero de la pasada liga, Robin van Persie (26 goles). Por si eso no es suficiente garantía de gol, Javier «Chicharito» Hernández ha demostrado con creces que no necesita muchos minutos para anotar. El mexicano fue el tercer máximo goleador del equipo en liga con diez goles a pesar de haber sido titular en solo 9 partidos. En la recámara se encuentra también Danny Welbeck, que solo anotó un gol en liga en parte debido a la tendencia de Ferguson de escorarle a banda. Si el affaire Rooney no acaba desembocando en su partida, el poder ofensivo de los «diablos rojos» permanecerá inalterado. Si por el contrario Rooney acaba emigrando, Moyes deberá moverse con inteligencia y presteza para encontrar un recambio a su altura, algo complicado a estas alturas del verano.
 
Parcialmente nublado:
 
– en el centro de la defensa: a corto o medio plazo tendrá que llegar un central de garantías para cubrir las cada día más frecuentes ausencias de los veteranos Rio Ferdinand y Nemanja Vidic. Chris Smalling y Jonny Evans han demostrado en ya demasiadas ocasiones graves carencias, mientras que Phil Jones no es más que un recurso de emergencia. Desde hace semanas se afirma que el United ha cerrado el fichaje del central argentino Ezequiel Garay, que aparece como el hombre ideal para el puesto. Sin embargo, en las oficinas del Benfica, siguen sentados pacientemente junto al fax esperando la llegada de una oferta.
 
– en los extremos: en el ataque de los diablos rojos, las alas tienen una labor decisiva. Entre Ashley Young, Antonio Valencia y Nani (más los medias puntas que pueden jugar escordados en banda, como Cleverley o Kagawa) se repartían habitualmente dos puestos pero este verano ha llegado un chico nuevo a la oficina dispuesto a ganarse su cuota de protagonismo: Wilfred Zaha. El costamarfileño, procedente del Crystal Palace y parte vital en el ascenso de las águilas a la Premier, luchará por hacerse un hueco en el once. Si mantiene la verticalidad y el descaro demostrados en los partidos de pretemporada, gozará de bastantes minutos de calidad a lo largo del curso.
 
Tormentas:
 
– el mediocentro: el United sigue careciendo de un creador, de un arquitecto que diseñe el juego de ataque. En otras palabras, de un Scholes con ocho añitos menos. Se trata de un problema que se está enquistando en la medular de los Red Devils. Michael Carrick, timón y ancla del equipo en la última temporada, agradecería a los cielos la llegada de un socio con talento y clase. Sus compañeros en la parcela central no parecen suficiente artillería para las batallas que se libran en esta parcela del campo. Anderson asegura tres partidos buenos al año y, a tenor de su aspecto, arrasa con los canapés en todas las recepciones que celebra el club. Tom Cleverley se enfrenta a la que debe ser su temporada de consagración. Shinji Kagawa ha sido una decepción desde que llegó a bombo y platillo del Borussia Dortmund. Opciones como Nick Powell deberán de ir ganando experiencia a base de minutos en la rotación de una larga temporada pero el rayo que puede partir el equipo caerá con total seguridad en esta zona del campo.
 
¿Qué pararrayos debería comprar el United para evitar que eso sucediera? El elegido para desarrollar esa tarea es Cesc Fàbregas. El United ha presentado ya dos ofertas por el catalán pero hasta ahora el Barcelona se muestra inflexible. En caso de que no pueda cerrar el fichaje del otrora socio de Van Persie en el Arsenal, la alternativa podría ser un viejo conocido de Moyes: Marouane Fellaini. El belga no es un fino estilista como Fàbregas pero su rendimiento en la Premier League está más que contrastado. La opción más económica ya se esfumó después de que Thiago Alcántara prefiriera recalar en el Bayern de Múnich antes que en Old Trafford. En el caso de que no acabara llegando Fellaini, a David Moyes no le quedará más remedio que emular a Benjamin Franklin e inventarse un pararrayos propio.
 
Las dudas se ciernen sobre el hombre del tiempo. La llegada de David Moyes ha generado muchas incógnitas y las actuaciones del equipo en pretemporada no han contribuido a difuminarlas. Resulta difícil aseverar con certeza si tiene el temple y los recursos para lograr el título en su primera temporada.
 
Lo que sí sabemos es que el soporte que ejercerán Ryan Giggs y Phil Neville como miembros del equipo técnico supondrá una garantía de que los valores, los procesos y la mentalidad de liderazgo exitoso de Sir Alex Ferguson se diluyen lo menos posible, lo que dejará en manos de Moyes la tarea de trasladar su estilo de juego y su forma de gestión sin obstáculos y sin emprender cambios radicales que puedan interrumpir la dinámica de un equipo ganador.
 
Lo que nos atrevemos a asegurar es que, gane o pierda, mañana saldrá el sol. O quizás no.
 
* Esta posición no es necesariamente la opinión del autor, sino la media de las personas que han escrito las previas.
 

Sobre el autor

David Acebal