Leandro Bianchi

Previa 2013-14: Sunderland

Luego de que Paolo Di Canio salvara al equipo de lo que parecía una pérdida de categoría segura la temporada pasada, los Blacks Cats suben la apuesta y apuntan a terminar en mitad de tabla sin problemas con los puestos de miedo.

 
Posición la temporada anterior: 17º
Pronóstico para la próxima temporada*: 15º
Probabilidades de ganar la liga: 2500/1 (bet365)
 
Una vez consumada la salvación, el gerente del club, Nial Quinn, dio total libertad en cuando a fichajes y salidas al técnico italiano y este se puso en campaña para darle forma al equipo para que no pasara por los problemas de la temporada pasada. Y la primera decisión de Di Canio fue cerrar el fichaje de dos compatriotas, Roberto De Fanti y Valentino Angeloni, que fueron nombrados director deportivo y jefe de ojeadores respectivamente. Ambos habían ya trabajado juntos en la búsqueda y contratación de jugadores en Udinese e Inter de Milán, y junto con Di Canio, se pusieron manos a la obra.
 
El club se movió rápido y se hizo con los servicios del delantero estadounidese Jozy Altidore, que tras su fallido paso por el Villarreal español acabó explotando en el AZ holandés, donde logró 38 goles en liga en las dos últimas temporadas. A él se le sumaron el francés Modibo Diakité procedente de la Lazio y el italiano Emanuelle Giaccherini de la Juventus, entres sus fichajes más resonantes. También llegaron el portero italiano Vito Mannone, que abandonó el Arsenal para afrontar la difícil misión de reemplazar al belga Simon Mignolet; el caboverdiano Cabral desde el Basilea suizo, el francés Valentin Roberge desde el Marítimo portugués; y las jóvenes apuestas del francés El-Hadji Ba (procedente de Le Havre) y el sueco David Moberg Karlsson, que llega desde el Goteborg de su país.
 
Nada mal para un equipo que solo ha sufrido la baja considerable de Mignolet con destino Liverpool. Además, Di Canio ha aprovechado para sacarse de encima a jugadores de la talla de Titus Bramble, Matthew Kingallon, Alfred N’Diaye, Danny Graham y Ahmed Elmohamady, que no entraban en los planes del técnico. Y Di Canio todavía no ha dicho la última palabra en el mercado ya que en las próximas horas está pronto a fichar al defensor checo Ondrej Celustka. Además, el italiano sigue pujando para obtener a Tom Huddlestone para el mediocampo y está intentando hacerse de los servicios de Alessandro Matri o Fabio Quagliarella para su delantera. El objetivo del trío formado por Di Canio, De Fanti y Angeloni fue reforzar cada sector del campo y contar con tiempo con los refuerzos para poder trabajar con ellos e ir puliendo los detalles tácticos preferidos por el alineador italiano.
 
El trabajo como Di Canio como técnico es indiscutible tras su buen manejo del Swindon, al que consiguió ascender a League One, y la consecución de la salvación del Sunderland hace unos meses. Aunque ahora afrontará un reto mucho mayor: ver cómo maneja este equipo armado por él a su gusto y piacere. Para alcanzar el éxito, Di Canio deberá frenar un carácter y personalidad que ya le ha jugado malas pasadas en el pasado. Bajo los potentes focos de la Premier League, cualquier desliz puede provocar efectos devastadores. El italiano se enfrenta a una gran prueba esta temporada, demostrar que más allá de sus excentricidades es un buen entrenador y llevar al club a nuevas cotas.
 
La valla del Sunderland parece ser que será para Vito Mannone. El mismo arquero que nunca pudo lograr hacerse un lugar en Arsenal está ante un lindo desafío. Di Canio declaró que venía a pelear un puesto con Keiren Westwood, pero por lo visto en los amistosos el guardameta italiano corre con ventaja.
 
La línea de cuatro defensores para arrancar se supone que contará con el centrocampista reconvertido Craig Gardner en el lateral derecho, John O’Shea y Wes Brown como centrales y en el lateral izquierdo Jack Colback (tras el regreso de Danny Rose a los Spurs). O al menos esta debería ser la alineación hasta que Modibo Diakité se recupere de su lesión, tras la cual seguramente desplazará a Brown al banco de relevos. La línea defensiva se antoja como lo más flojo de este equipo, en donde Roberge, Phil Bardsley y quien llegue (posiblemente Celutska) serán recambio para estos puestos. El español Carlos Cuéllar parece estar bastante relegado en la consideración del técnico y no se descarta su salida del club antes del 2 de septiembre.
 
En el mediocampo es donde reside lo mejor del equipo. Adam Johnson y Emanuelle Giaccherini jugarán por las bandas, seguramente intercambiando carriles de vez en cuando. En el doble pivote central, Cabral arrancará como titular aunque el club sigue buscando un jugador contrastado para cubrir ese puesto. El caboverdiano se parará más retrasado para que Seb Larsson sea quien se suelte un poco más y llegue a posición de gol. Para el recambio estarán los jóvenes Karlsson y Ba, que prometen mucho a tenor de lo mostrado en los partidos de preparación. La partida de James McClean al Wigan en busca de continuidad ha dado motivo para que Di Canio busque otro joven zurdo que ofrezca variantes en esa zona del campo. El que parece tener sellada su salida en esta zona es Lee Cattermole, que ha gozado de pocos minutos en los amistosos y ya le habría comunicado su intención de marcharse al técnico.
 
La delantera contará con un Stephane Sessegnon que partirá como mediapunta y con Jozy Altidore como la referencia de área. El rendimiento de este sector dependerá de que el oriundo de Benín logre minimizar las lagunas que en ocasiones invaden su juego. Ahora que no llevará todo el peso de la generación de juego del equipo, se espera que plasme todo lo que se esperaba de él. Es una incógnita el rendimiento de Altidore, que ya vivió un mediocre paso por el fútbol inglés cuando hace tres años defendió los colores del Hull City (un gol en 28 partidos de Premier League). De no llegar nadie, Connor Wickham y Ji Dong-Won harán el aguante como sustitutos hasta que a mediados de septiembre vuelva Steven Fletcher para ponerse a las órdenes del entrenador. A pesar de jugar solo 28 partidos de liga a causa de las lesiones, el escocés fue el máximo goleador del equipo la temporada pasada con 11 goles.
 
En cuanto a juego, es más que probable que sigamos viendo mucho de los que vimos sobre el final de la campaña pasada. Sunderland será un equipo duro, agresivo que no dejará muchos espacios libres para que el rival aproveche. Se espera también que sea un poco más incisivo en ataque, ya que ahora cuenta con otras más y mejores herramientas para hacerlo, y deje de lado el kick and rush que tan buenos dividendos le dio a la hora de evitar la pérdida de categoría. Para esto, será necesario que Johnson sea más regular y se convierta en la estrella que alguna vez muchos esperaron de él y que Giaccherini se adapte lo más rápido posible a esta competición, porque las cualidades las tiene. No cabe duda que el equipo será un rival peligroso e incómodo para cualquiera si Di Canio logra encajar las piezas e incorporar un mediocentro que le ofrezca salida de balón además de marca.
 
Sin lugar a dudas, este equipo luce mejor que el de la temporada pasada. Es cierto que quizás el plantel carece de algo de profundidad pero también lo es que el Sunderland solo participa de las competencias locales y que Di Canio ha dispuesto de un cheque en blanco para reforzar el equipo con las piezas de su elección. El dueño del club, el estadounidense Ellis Short confía plenamente en la conducción del italiano y espera que les dé el salto de calidad con el que alguna vez amagó Martin O’Neill.
 
* Esta posición no es necesariamente la opinión del autor, sino la media de las personas que han escrito las previas.
 

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Leandro Bianchi