Juan Vega

Previa 2015-2016: Chelsea

El vigente campeón de la Premier League afronta una temporada difícil y sobrecargada de presiones en la que el objetivo es, como mínimo, superar los resultados del año anterior.

 
Leonardo Da Vinci dijo una vez que sus máquinas no eran perfectas. Que la perfección se hallaba en todas las personas y que eso era lo más difícil de ver. «La máquina más perfecta que existe es el ser humano». Estas palabras del genio del Renacimiento son extrapolables a la tarea que nos atañe. El fútbol.
 
El fútbol son las personas. Esto está claro. Y eso vamos a tratar hoy. Imaginemos por un momento un equipo de fútbol como una máquina perfecta. Como un ser humano que tiene sus defectos y sus virtudes, sus aparatos que le hacen funcionar, moverse, actuar y que, por supuesto, posee sus fallos, corregibles o no. El Chelsea será nuestra máquina por hoy y comenzaremos hablando de ella como conjunto para posteriormente desgranar en detalle sus partes y poder llegar a la conclusión sobre cómo funciona.
 
El conjunto afincado en Stamford Bridge fue el mejor equipo de la Premier League la pasada campaña. Líder desde la primera jornada hasta la última, pocas veces temió que le arrebataran el puesto. Comenzó la temporada como un auténtico misil, las nuevas incorporaciones se adaptaron rápidamente y funcionaron a la perfección. En esa primera fase, arrasó a sus rivales. Allá por donde pasaba, no volvía a crecer la hierba. La prensa y los expertos en la materia le postularon como claro favorito para hacerse con todas las competiciones. Pero no todas las historias terminan con final feliz. Las lesiones de algunos jugadores importantes y la baja forma o irregularidad de otros acabaron con sus opciones de conseguir algo grande.
 
Este año, el equipo es básicamente el mismo. José Mourinho ha considerado que no es necesario emprender reformas en profundidad. No obstante, han llegado algunos refuerzos que conviene comentar y no es descartable que puedan incorporarse otros jugadores. Un domado tigre Radamel Falcao llegó al club a principios de julio tras un año para olvidar en el Manchester United. El agotador periodo psicológico tras una dura lesión y la poca confianza que Louis van Gaal depositó en él mermaron la potencia y moral de una fiera que espera agazapada el momento de volver a salir de caza. Con todos estos alicientes, parece ser el jugador perfecto para José Mourinho, especialista en sacar y desenterrar el talento de los jugadores que pasan por su vestuario y que, aconsejado por sus propios jugadores, accedió a incorporar al colombiano a su plantilla.
 
La marcha del legendario Petr Cech al Arsenal tras una década como portero titular e indiscutible del club ya es historia. Asmir Begovic, que llegó a Inglaterra en el año 2005 de la mano del Portsmouth y se consolidó en el Stoke City a partir de 2010, ocupará el puesto de segundo portero. Una vez más, el técnico de Setúbal ha optado por adquirir a un guardameta que roza los dos metros de altura -198cm- y es que nunca ha ocultado que, a su parecer, son los más eficaces. De Stoke-on-Trent también regresa Victor Moses. El nigeriano, a sus 24 años, ya lleva mucho tiempo queriendo comerse el mundo. Potencial le sobra. Ágil y rápido por naturaleza, dotado de un gran manejo del cuero y una condición física envidiable, regresa para proporcionar un recambio de garantías para Eden Hazard en el flanco izquierdo.
 
En el apartado de jóvenes promesas, cabe destacar la incorporación de Nathan Allan de Souza por seis millones de euros. El jovencísimo jugador brasileño es un centrocampista que ya ha demostrado un tremendo olfato de gol y que atesora un gran potencial y un brillante futuro. Hasta nuevo aviso, se encontrará cedido en el Vitesse (también conocido como el Chelsea holandés), destino en el que coincidirá con otras promesas Blues como Danilo Pantic (recientemente incorporado al club), Isaiah Brown, Dominic Solanke o Lewis Baker.
 
Ya hemos comentado los refuerzos. Las personas que llegan. Ahora nos centraremos en las que ya formaron parte de la maquina perfecta durante el pasado año. En el cuerpo humano, al igual que en los equipos de fútbol, existe un organismo (cerebro) que ejerce un control centralizado sobre los demás órganos del cuerpo. Hablamos del cuerpo técnico. José Mourinho afronta su tercera temporada como técnico en Stamford Bridge.
 
Su evolución ha sido progresiva. Durante la primera campaña, consiguió crear un equipo competitivo que finalmente no consiguió ningún título. Algo poco habitual para el técnico portugués que, desde su debut en 2003 como entrenador del Oporto, únicamente había firmado un año en blanco, el anterior a su regreso al Chelsea con el Real Madrid. Durante la segunda temporada en el Bridge convirtió a sus jugadores en ganadores. El ‘efecto Mourinho’ que ya funcionó en todos y cada uno de los equipo dirigidos por él anteriormente, también funcionó en este. Cerró el año con dos títulos, la liga y la Copa de la Liga. Una vez que vas subiendo progresivamente de nivel con éxito, lo normal es continuar, no quedarse estancado y ni mucho menos decrecer. Esa es su tarea para este año. Dura, sí, pero no imposible.
 
Pero The Special One no está solo. Nunca lo ha estado. Uno de los secretos de su éxito recae en las personas que le rodean y la envidiable sinergia que posee con todas ellas. Rui Faria, Steve Hollande, Silvino Louro, Chris Jones y Jose Morais, entre otros muchos, ya llevan muchos años formando parte de la vida de José, y no solo de la deportiva. Son su mano del Rey. Juntos, y solo juntos, pueden comandar a un Chelsea que espera ansioso una tercera temporada repleta de éxitos.
 
Bajo los palos no hay problema alguno. Tres gigantes de dos metros de altura protegen una de las porterías más difíciles de custodiar de toda Europa. Con Thibaut Courtois a la cabeza, Begovic como segundo y Jamal Blackman como tercero, el Chelsea tiene asegurada una buena defensa de su linea de gol. El guardameta belga fue una de las piezas maestras del equipo de Mourinho el año pasado. Courtois es un portero que gana partidos. Que da puntos. Títulos. Consolidado en el viejo continente como uno de los mejores porteros y el mejor para muchos (entre los cuales me incluyo), apunta a que salvaguardará la portería de Stamford Bridge durante muchos años. Aquí no hay duda.
 
En la linea defensiva, nos encontramos con la primera y posiblemente más notable debilidad del equipo este año. No hay jugadores suficientes. De izquierda a derecha: César Azpilicueta (un diestro en realidad), John Terry, Kurt Zouma, Gary Cahill y Branislav Ivanovic son los efectivos con los que el club cuenta por el momento. Estamos hablando de una de las mejores zagas del panorama mundial del fútbol pero sigue siendo corta. Cinco jugadores para cuatro puestos y cuatro competiciones en las que se pretende llegar al final con opciones. La vuelta de Filipe Luis al Atlético de Madrid por falta de minutos es el causante del problema. El carril izquierdo es ahora mucho más débil que antes. Una lesión de Azpilicueta dejaría como única opción a Kurt Zouma en un puesto que no es el suyo. Por tanto, la prioridad del verano es encontrar un refuerzo para este puesto. Pero no todo son malas noticias en esta parte del campo. La campaña pasada, la zaga al completo cuajó una de las mejores intervenciones que se recuerdan en el barrio de Fulham, incluyendo diez goles marcados. La explosión definitiva de garra por parte de Branislav Ivanovic convertido en múltiples ocasiones a extremo fue de lo mejor que pudimos ver durante el año. La segunda juventud vivida por John Terry también fue verdaderamente admirable. Ante la inminente retirada de Terry, José Mourinho ha comenzado a dar progresivamente minutos al que ya ha nombrado como sucesor del internacional inglés, Kurt Zouma, de solo 20 años.
 
Avancemos a la medular. Comenzamos por Cesc Fábregas y Nemanja Matic, que han sido y volverán a ser esta temporada el motor del equipo. Sin ellos, la máquina no funciona. La espectacular compenetración entre ambos hace posible que el 4-2-3-1 sea eficaz. El catalán es el referente en la creación del juego, un box-to-box que cubre desde la línea defensiva hasta la frontal del área. Su capacidad de organización ha propiciado que la mayor parte de las jugadas comiencen en él. Por su parte, Nemanja Matic es la definición de esfuerzo, dedicación y garra. Un auténtico muro capaz de hacer lo que muy pocos saben. Genera una nueva línea defensiva delante de la zaga que la mayor parte de las veces cubre él solo. Un espacio que abarca de flanco izquierdo a flanco derecho sin dejarse un palmo. Una maravilla. Esta temporada, se espera que los dos jugadores continúen con la misma tónica que el anterior, manteniendo casi a la perfección el equilibrio del equipo.
 
Eden Hazard asumirá un año más el rol de estrella del equipo. El extremo belga derrocha por los poros talento natural pero peca de ser, en ciertas ocasiones, un tanto irregular. Junto a Willian, es capaz de formar rápidas contras. Entrenados específicamente por José Mourinho, se han convertido en dos extremos capaces de prestar ayuda a sus colegas de la defensa. Otro punto a favor. Además, ambos jugadores han demostrado entenderse a la perfección incluso coincidiendo en la misma banda. Si durante el transcurso de este año consiguen limar sus pequeños defectos serán casi imparables. La media punta la volverá a ocupar el brasileño Oscar, que no vivió su temporada más prolífica el curso pasado. El técnico luso también cuenta con un amplio elenco de jugadores por si las cosas se ponen feas. Ramires, John Obi Mikel, Juan Cuadrado (Mourinho aseguró que este sería su año, tras demostrar más bien poco desde su llegada en enero) y Ruben Loftus-Cheek también tendrán sus minutos. Como recambio o para demostrar por qué forman parte de uno de los mejores equipos del mundo.
 
Pasamos a la parte que más le gusta a los niños. Los goles. Diego Costa continuará siendo el referente en ataque de los de Fulham Road. El año pasado consiguió firmar una gran temporada en Premier League con 20 goles a pesar de que solo disputó 24 partidos debido a las lesiones. El hispano-brasileño sufrió una precoz adaptación a la liga inglesa y solventó de raíz los problemas de gol que el Chelsea había acarreado durante el año anterior. No obstante, su actuación en la Champions League fue mediocre. No consiguió anotar ni demostrar a Europa la pantera que lleva dentro. Sus constantes lesiones musculares pueden ser un lastre durante este curso.
 
Radamel Falcao se unió a las filas ‘blues’ para recuperar el apodo perdido. Sería cuanto menos interesante una lucha por el puesto entre ‘la pantera’ y ‘el tigre’ pero, para que esto suceda, primero tendrá que recuperar la forma. El colombiano también puede formar junto a Diego Costa en la punta de lanza del equipo. Juntos, pueden convertirse en un ariete muy complicado de detener. Esto propiciaría algunos cambios en el esquema táctico (posible 4-1-3-2 o 4-4-2) del equipo, que hasta hoy día parece innegociable. Como tercer delantero nos topamos con Loïc Rémy, que no ha logrado adaptarse al mejor equipo de la Premier League. Proveniente del Newcastle, llegó a Stamford Bridge como segundo delantero, pero no pudo ni siquiera competir con Didier Drogba que, con 18 años en cada pierna, tuvo un papel más protagonista en los planes de José Mourinho y se espera que esta campaña corra el mismo destino. Los goles llegarán a Stamford Bridge. Eso seguro. Se espera que las lesiones y los picos más bajos de forma no coincidan con los momentos clave de la temporada.
 
En su último partido antes del arranque de la liga, el equipo cayó en la Community Shield ante el Arsenal por 1-0, un encuentro en el que se pudieron observar algunos errores que hay que mejorar con urgencia. Pero aún es pronto para hablar, los equipos se encuentran todavía con la resaca veraniega y hay que esperar a que comience la liga para poder evaluar la progresión real de los equipos. Los objetivos están claros. La Premier y la Champions como objetivos principales. El resto, que vaya viniendo poco a poco. Nos encontramos ya en un punto de no retorno, todo esto va a comenzar ya y no se detendrá hasta que alguien alce el trofeo de campeón. Puede pasar cualquier cosa. Esto es fútbol, señores, un deporte de máquinas perfectas. Pero cada una diferente a la otra. Ahí reside el encanto de este deporte.
 

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Juan Vega