Alvaro Oleart

¿Te llamas Roberto? ¡No salgas de casa!

 
¿Es absurdo creer en horóscopos? Personalmente, no tengo ninguna duda: sí. Totalmente absurdo. ¿Cómo puede alguien predecir la semana que van a tener todas las personas de un mismo signo? ¿Es que todas las personas que tengan el mismo signo van a tener una semana igual? Ni de broma. Sin embargo, reconozco que me hace gracia escribir uno. El de esta semana va dedicado a un nombre que ha sido el claro protagonista: Roberto. Doy gracias a mis padres por no haberme puesto dicho nombre. Lo siento por ellos, pero tras las últimas dos jornadas de Premier League, auguro una pésima semana a todos los Robertos.

 

Es una pésima semana para llamarse Roberto

Mancini y Di Matteo se quedarán sin empleo a final de temporada

Ya he criticado en numerosas ocasiones a Roberto Mancini por su conservadurismo y cobardía. Pero lo ocurrido este domingo no tiene nombre. El City se jugaba la liga en el Emirates ante el Arsenal, e hizo el ridículo. Tras regalar el balón a los «gunners» y atrincherarse atrás (teniendo sobre el campo a Nasri, Barry, Milner y Agüero, jugadores muy hábiles con la pelota), Roberto no sustituyó a Mario Balotelli cuando tocaba. Es decir, en el minuto 10, cuando hizo una criminal entrada sobre Alex Song. El delantero italiano pudo haber sido expulsado tres veces durante el encuentro. Pero Martin Atkinson estuvo

 condescendiente y Roberto Mancini ingenuo. Creyó que Balotelli tiene más de 10 años mentales. No los tiene. No tiene ni cinco. La gran apuesta de Roberto para esta temporada fracasó por enésima vez, y, para colmo, el Arsenal ganó, merecidamente. La liga se le fue esta semana a los «citizens» gracias al primer Roberto.
 
El segundo Roberto es el entrenador del Chelsea, Roberto di Matteo. Aunque todavía lleva un balance muy positivo en cuanto a resultados (8 victorias, 2 empates y 1 derrota), ya ha demostrado no valer para ser el técnico de un equipo grande. Ayer ante el Fulham (empataron a uno en Craven Cottage), Di Matteo no acertó en ninguna de sus decisiones. Mikel, Lampard y Meireles fueron incapaces de mover el balón con velocidad en el centro del campo. Tampoco funcionaron Ramires y Kalou en los extremos. El primero no es un extremo puro (todavía no se ha inventado la posición futbolística ideal para un maratoniano como Ramires) y el segundo es simplemente demasiado limitado para jugar en un equipo como el Chelsea.
 
Para colmo, los cambios llegaron tarde. Mata apenas tuvo 20 minutos y Drogba ni diez. Y dejó sentados en el banco los 90 minutos a Sturridge y Romeu, dos jugadores que podrían mejorar notablemente las prestaciones de este predecible equipo, como ya hicieron con Villas-Boas. Jugando así, es inevitable que el Barça les pase por encima y sería un milagro que alcanzaran la cuarta plaza en liga.
 
Lo peor de todo es la mala elección de prioridades que ha mostrado Di Matteo. Ha priorizado la FA Cup (este fin de semana se mide en las semifinales al Tottenham) frente a la Premier, un error catastrófico. El cuarto lugar en liga le da alguna opción de mantener su cargo al frente del Chelsea; ganar la FA Cup no le asegura más que una noche de oasis. Tampoco es inteligente priorizar la Champions frente a la Premier: juegan una eliminatoria a ida y vuelta contra el Barça. El Barça. Messi, Cesc, Iniesta y Xavi. Y Busquets. Mucho tendrán que rezar los «blues» para poder evitar una goleada.
 
En definitiva, la experiencia de estos dos Robertos pronostica una semana dura en el trabajo. Estos dos firmarán un goloso finiquito a final de temporada, pero no todos los propietarios del nombre protagonista tienen la suerte de cobrar varios miles de euros al mes. Así que, si te llamas Roberto, te recomiendo que salgas de casa lo menos posible. No vaya a ser que te encuentres con Arteta o Dempsey por la calle. Te pueden arruinar la semana. Y conseguir que te despidan. 

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Alvaro Oleart