Ilie Oleart

Torres marca, asiste y se expulsa en la goleada del Chelsea

Torres estuvo 39 minutos en el terreno de juego antes de ser expulsado pero participó en los dos goles del Chelsea: marcó el tanto inaugural y asistió a Ramires en el segundo. A pesar de jugar con un hombre más, el Swansea no solo fue incapaz de remontar, sino que acabó goleado por 4-1.

 

Premier League

Chelsea 4
Swansea 1
Ficha técnica
4 – Chelsea: Petr Cech, Ashley Cole, José Bosingwa, John Terry, Branislav Ivanovic, Ramires, John Obi Mikel, Raul Meireles (Joshua McEachran, 83), Nicolas Anelka (Didier Drogba, 79), Juan Mata (Florent Malouda, 60), Fernando Torres.
1 – Swansea: Michel Vorm, Neil Taylor, Garry Monk, Angel Rangel, Ashley Williams, Nathan Dyer (Stephen Dobbie, 72), Leon Britton (Wayne Routledge, 45), Mark Gower, Joe Allen, Scott Sinclair, Leroy Lita (Danny Graham, 59).
Goles: 1-0, m.29: Torres. 2-0, m.36: Ramires. 3-0, m.76: Ramires. 3-1, m.86: Williams. 4-1, m.94: Drogba.
Fernando Torres debió respirar aliviado al ver que Frank Lampard no estaba en el once inicial. En breve, el español podría dejar de ser el centro de atención por sus desgracias para ser sustituido por el inglés.
 
El encuentro nos deparó un choque entre dos discípulos de José Mourinho, André Villas-Boas y Brendan Rodgers.
 
Respecto a Lampard, algunos dirán que Villas-Boas le dio descanso ante el partido de Champions League del miércoles en Valencia pero la realidad es que el portugués parece preferir al más dinámico Raul Meireles. Para más inri, Lampard vio cómo otro de sus rivales por un puesto en la medular, Ramires, marcaba dos goles.
 
A Torres le bastó una parte para disfrazarse de bueno, feo y malo. Se convirtió en malo a los 20 minutos. Al borde del área rival, el delantero levantó la cabeza y pareció disponerse a disparar o pasar a un compañero. Sin embargo, la duda fue seguida por un caracoleo soporífico hacia su propia porteria. Cuando perdió finalmente el balón, el jugador de 27 años cometió una falta repleta de frustración.
 
Pero entonces se redimió. Justo antes de la media hora, Juan Mata vio la inteligente carrera de Torres de izquierda a derecha dentro del área del Swansea y le pasó el balón. Torres controló con el pecho, giró y colocó el balón en la escuadra. Dos goles en dos partidos, tras su gol ante el Manchester United el pasado domingo. El bueno.
 
El gol espoleó a Torres, que siguió mostrando su mejor cara. Él precipitó el movimiento que desembocó en el 0-2, obra de Ramires.
 
Torres se retrasó a su propia área, encontró a Ashley Cole, el lateral izquierdo se adelantó y encontró al brasileño. Su disparo fue bueno, pero el balón pasó por debajo del cuerpo de Michel Vorm.
 
Torres estaba en su salsa. Pero entonces llegó el feo. Al igual que sucedió en Old Trafford, donde jugó un buen partido empañado por un grave error a puerta vacía, aquí empañaría su buena actuación con su expulsión.
 
Cerca del descanso y sin ninguna necesidad, Torres entró con las dos piernas a Mark Gower. Mike Dean no dudó en mostrarle la tarjeta roja y Torres abandonó el campo cabizbajo, preguntándose qué había hecho para merecer su desgracia actual.
 
El Chelsea se quedó con 10 hombres nuevamente, como ya le pasó entre semana ante el Fulham en la Carling Cup, cuando Alex fue el expulsado. Brendan Rodgers quiso sacar partido de la ventaja numérica sustituyendo a Leon Britton por Wayne Routledge en el descanso. El extremo comenzó bien la segunda parte provocando el pánico entre los defensas del Chelsea, que dio un paso atrás.
 
Sin embargo, sus ataques acabaron en la mayoría de los casos con Nicolas Anelka, que pasó a ocupar la posición central de Torres, mostrándoles a los galeses cómo debe atacarse. El francés estrelló un balón al palo en un disparo lejano.
 
Ramires marcó su segundo gol tras regatear a Ashley Williams, que marcó luego el tanto del honor para el Swansea. La guinda la puso Didier Drogba, que entró como sustituto y puso el 4-1 definitivo.
 

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Ilie Oleart