Ilie Oleart

Un sucedáneo de Chelsea da aire al QPR (0-1)

Rafa Benítez dio descanso a varios de sus mejores jugadores, incluyendo Hazard y Mata, y lo acabó pagando. El QPR, que se encomendó a la eficacia de Julio Cesar bajo palos y al talento de Adel Taarabt, tuvo suficiente con un gol de Shaun Wright-Phillips tras un córner. El Chelsea se aleja de la liga.

 

Premier League

Chelsea 0
QPR 1
Ficha técnica
0 – Chelsea: Ross Turnbull, Gary Cahill, César Azpilicueta, Branislav Ivanovic, Ryan Bertrand, Marko Marin (Eden Hazard, 60), Oscar, Frank Lampard (Ramires, 79), David Luiz, Victor Moses (Juan Mata, 75), Fernando Torres.
1 – Queens Park Rangers: Julio César, Fabio, Clint Hill, Ryan Nelsen, Nedum Onuoha, Shaun Derry, Esteban Granero (Park Ji-Sung, 90), Stéphane Mbia, Junior Hoilett (Shaun Wright-Phillips, 16), Adel Taarabt (Kieron Dyer, 93), Jamie Mackie.
Goles: 0-1, m.78: Wright-Phillips.
El QPR visitaba Stamford Bridge con todo en contra. Hundido en la última posición y humillado por el Liverpool en casa hace solo tres días, nadie habría apostado por una victoria de los Rangers, que no ganaban en el Bridge desde 1983. Solo un club que haya comenzado el año en última posición de la Premier League se ha salvado. Si Redknapp logra aprovechar esta inesperada victoria para recuperar la confianza de sus hombres, no sería descabellado pensar que el QPR podría ser el segundo.
 
El equipo de Harry Redknapp tuvo algo de fortuna, en especial en algunas fases de la segunda parte en que los locales apretaron a su rival. Pero fue entonces cuando Júlio César demostró por qué fue considerado en su día como uno de los mejores porteros del mundo.
 
El Chelsea podrá quejarse de que el resultado no fue justo. Tal vez. Pero el QPR también tiene motivos de queja. A los tres minutos de partido, Marko Marin realizó una terrorífica entrada sobre Stephane Mbia que debería haberle costado la expulsión. Lee Mason solo le mostró la amarilla y le regaló 57 minutos de partido, que fue los que permaneció en el campo. La decisión resulta todavía más sorprendente sabiendo que Mason fue el árbitro que expulsó a Shaun Derry en Old Trafford la temporada pasada tras una inexistente falta sobre Ashley Young.
 
Redknapp pobló el centro del campo y situó a Taarabt como falso nueve. El partido se complicó pronto con la lesión de Junior Hoilett, que fue sustituido por Wright-Phillips, a la postre decisivo.
 
El Chelsea controló el partido en la primera parte pero sin generar ocasiones. David Luiz disparó por encima del larguero tras un centro de Victor Moses desviado, Torres erró en el control cuando estaba en buena posición tras un córner y Oscar desperdició un par de ocasiones desde lejos. Pero ninguna ocasión fue clara.
 
En la segunda parte cambió el guión radicalmente. El Chelsea comenzó a rondar la portería contraria, en especial por la banda izquierda a través de Ryan Bertrand, y cuando Marin y Oscar entraban en juego. Marin envió un centro medido tras deshacerse de Derry pero Moses fue incapaz de enviar el balón a portería. Una combinación entre Marin y Oscar acabó con un disparo de Lampard que se marchó fuera desviado. Branislav Ivanovic también estuvo a punto de marcar de cabeza pero su remate se fue rozando el larguero.
 
La mejor ocasión la tuvo Torres. Tras un desvío, el balón fue a parar a pies del español, que se quedó solo frente a César. Torres disparó directamente al portero, que desvió a córner. Lampard fue el único que marcó pero el árbitro anuló el gol por fuera de juego.
 
El QPR tuvo pocas ocasiones pero claras. Un fantástico pase de Taarabt permitió a Mackie encarar a Turnbull pero Gary Cahill llegó al rescate con una entrada salvadora. Pero el gol llegó tras un córner despejado por la defensa del Chelsea. Taarabt envolvió el balón para regalo y se lo dejó muerto a Wright-Phillips para que disparara. Por una vez, el extremo inglés no envió el balón a la grada sino pegado a la base del poste, lejos del alcance de Turnbull. El delirio se adueñó de la afición de los Rangers. Y no es para menos. Es un gol que puede acabar significando una salvación que parecía imposible hace 24 horas.
 

Sobre el autor

Ilie Oleart