Ilie Oleart

Viajes de ida y vuelta

Las dos historias más rocambolescas de este mercado invernal de 2013 estuvieron protagonizadas por jugadores que no llegaron a cambiar de club. Uno recorrió más de 200 kilómetros y no logró que le abrieran la puerta. Otro acabó regresando a su club de origen por un supuesto problema de visión. 

 
El mercado invernal de 2013 estuvo, en general, presidido por la cordura. Lejos quedan los multimillonarios fichajes de Fernando Torres (sic) y Andy Carroll (sic, sic). ¿Significa eso que recordaremos este período de fichajes con un bostezo? Nada de eso. No hacen falta millones y glamour para confeccionar una buena historia. Un coche, una puerta cerrada o una prueba de visión fallida son más que suficiente.
 
Sin lugar a dudas, Peter Odemwingie fue el protagonista del Deadline Day. El delantero uzbeko-nigeriano recorrió en coche los más de 200 kilómetros que separan West Bromwich de Londres hasta llegar a Loftus Road. Allí le aguardaban las cámaras de Sky Sports.
 

Odemwingie se convirtió en el hazmerreír de toda la liga

Incluso compañeros como Chamberlain se burlaron de él

En su macarrónico inglés y sin salir del coche (tal vez en un guiño hacia su nuevo jefe), Odemwingie habló de etapas que se cerraban, el papel decisivo de Harry Redknapp en su traspaso y la seguridad de que el Queens Park Rangers no descendería. Pero, para su sorpresa, el QPR no le abrió la puerta. ¿El motivo? Los clubes no habían llegado a un acuerdo económico para su traspaso, a pesar de lo que él o su agente creían.
 
El papelón de Odemwingie fue épico. O trágico. Su club (el de verdad, el que le paga) le multará con dos semanas de sueldo por «la enorme decepción de presenciar por televisión la llegada de Odemwingie a Loftus Road» cuando no se había cerrado ningún traspaso. El presidente del West Brom, Jeremy Peace, acusó al delantero de falta de profesionalidad. «Debe aceptar que le quedan 18 meses de contrato». Que, huelga decirlo, se le pueden hacer eternos en The Hawthorns. Y en la vida, en general. Ya durante la noche, compañeros como Alex Oxlade-Chamberlain se burlaron de él públicamente («¿Necesita algún sitio donde dormir, Odemwingie?», preguntó en Twitter el extremo del Arsenal).
 
Odemwingie presentó un transfer request la semana pasada y expresó en Twitter su frustración al conocer que su club había rechazado dos ofertas de los Rangers. El acuerdo parecía inminente en Deadline Day, con Junior Hoilett cedido como parte del trato, pero el delantero del QPR se negó a marcharse.
 
A quince minutos del cierre, Redknapp admitió la derrota. «Creyó que se había cerrado el acuerdo entre clubes y hubo una confusión. Lo siento por el chico y la forma en que ha sucedido todo. No fue nuestra culpa. Quizás le aconsejaron que viniera, que la oferta había sido aceptada». Tal vez debería informarse mejor antes de subirse a un coche para recorrer 200 kilómetros.
 
La otra historia que captó la atención en Deadline Day implicó a un presidente kuwaití, un técnico escocés y un extremo inglés. Y tampoco acabó bien.
 
Peterborough y Nottingham Forest alcanzaron un acuerdo en torno al medio millón de libras para el traspaso del extremo George Boyd, que acaba contrato en verano con los londinenses.
 

63 goles en 260 partidos no está mal. Sobre todo, para no ver nada

McLeish podría abandonar el Forest por culpa de todo el incidente

El jugador pasó la revisión médica pero luego le pidieron que se sometiera a una prueba de visión que, según el Forest, no superó. El presidente, el kuwaití Fawaz Al-Hasawi, decidió entonces cambiar las condiciones del acuerdo. El Forest propuso transformar el traspaso en cesión, una solución que el Peterborough rechazó de plano.
 
El técnico del Forest, Alex McLeish, está contemplando la posibilidad de renunciar a su puesto en forma de protesta por todo el incidente. El presidente del Peterborough, Darragh MacAnthony, que expresó su indignación en Twitter, está estudiando la posibilidad de emprender acciones legales contra Al-Hasawi.
 
Barry Fry, director deportivo del Peterborough, admitió que McLeish estaba molesto y afirmó que los nuevos propietarios del Forest son «una vergüenza». Según Fry, «McLeish lleva un par de días discutiendo con los propietarios sobre fichajes como Chris Burke, no me extrañaría que dimitiera. No puedo entender por qué cancelan el acuerdo 12 horas después de la revisión médica y después de que Alex dedicara tres semanas a fichar al jugador. Después de la prueba de visión, Alex seguía queriendo cerrar el fichaje pero los propietarios se negaron».
 
Los dueños kuwaitís le prometieron a McLeish unos tres millones de libras para fichajes. No han gastado una libra. Las tres incorporaciones han sido dos cesiones y un jugador libre. Para los despidos, tienen más facilidad. En enero se deshicieron del embajador del club Frank Clark, del responsable de fichajes Keith Burt y del director ejecutivo Mark Arthur.
 
Ah, y respecto a los problemas de visión de Boyd, ya les gustaría tenerlos a unos cuantos jugadores. El inglés ha marcado 63 goles en 260 partidos de liga con el Peterborough en seis temporadas completas. ¿Alguien en Boleyn Ground podría comprobar la vista de Andy Carroll? ¿Y a ser posible, dañarla? Gracias.
 

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Ilie Oleart