Ilie Oleart

Vicente: «Vine al Brighton por el proyecto deportivo»

Tras toda una vida en el Valencia, Vicente Rodríguez fichó este verano por el Brighton & Hove Albion de la Segunda División inglesa y entrenado por Gustavo Poyet. La Media Inglesa se desplazó hasta allí para conocer sus impresiones sobre esta nueva etapa en el fútbol inglés.

 
Tan pronto como uno llega a Brighton, tras una hora de viaje en tren desde Londres, y comienza a recorrer la ciudad, se da cuenta de que algo está sucediendo en esta hermosa localidad costera. Los restaurantes, pubs y bares florecen en The Laines, la zona más popular de la ciudad. Decenas de jóvenes abarrotan las calles peatonales del centro y miles de londinenses se desplazan a la ciudad en cuanto llega el buen tiempo.
 
El club de fútbol local, el Brighton & Hove Albion, es el mejor ejemplo del auge de la ciudad. Tras doce años de travesía por el desierto, sin estadio propio y vagando por las divisiones inferiores del fútbol inglés, el club logró el ascenso de la League One al Championship , la segunda división, como campeón. El principal artífice de este éxito fue el entrenador, Gus Poyet, el exjugador de Zaragoza, Chelsea y Tottenham, que ha logrado cambiar el tradicional estilo de juego directo por uno más combinativo.
 
En su primera temporada en su nuevo hogar, el flamante AMEX Stadium, el club ha comenzado con buen pie y se encuentra en las posiciones de privilegio. Uno de los motivos es su fichaje estrella, el español Vicente Rodríguez (Valencia, 16/07/1981), que llegó el último día del mercado estival, el 31 de agosto, tras dos temporadas aciagas en el Valencia, donde solo pudo jugar un total de 30 partidos entre todas las competiciones.
 
Para comprender lo que ha significado la llegada de un jugador de su nivel, basta con charlar con cualquiera de los representantes del club. “¿Qué me decís de Vicente?”, nos pregunta con una sonrisa de orgullo mal disimulado el jefe de prensa del club a la que tiene ocasión. No es común ver a un exinternacional español que ha disputado la Champions League con la camiseta de las “gaviotas”.
 
Como suele suceder en Inglaterra, los miembros del equipo comen todos los días juntos, tras el entrenamiento. Durante la comida, el español no parece muy integrado con sus compañeros, posiblemente a causa de que todavía no se maneja muy bien con el idioma. Una vez acabada la comida, se sienta con nosotros y por ahí es precisamente por donde comenzamos.
 
¿Qué tal llevas el tema del idioma?
 
Pues la verdad regular, porque nunca estudié inglés, estudié francés. Estoy dando clases un par de días a la semana. Sobre todo, me cuesta entenderlo. Cuando estoy con el equipo en el vestuario o en el autobús, voy preguntando y así me arreglo.
 
¿Qué tal te estás encontrando físicamente?
 
Llegué sin hacer pretemporada ni nada, así que mis dos primeras semanas aquí no jugué, fueron para mí una especie de minipretemporada. Hace dos semanas ya pude jugar mi primer partido de titular y cada vez me siento mejor.
 
Tras concluir tu contrato con el Valencia en verano, tuviste varias ofertas. La decisión de fichar por el Brighton fue algo sorprendente, teniendo en cuenta que es un club que acaba de ascender a la Segunda División. ¿Qué te llevó a venir aquí?
 
Lo cierto es que quería jugar en el fútbol inglés. Entonces me llamó Gustavo y aquí estoy. Él me contó sobre el club, cómo era la vida aquí, me habló del estadio nuevo. El proyecto me pareció interesante. Además, había un jugador español, Íñigo Calderón, aparte del técnico, Gustavo, y Tano (el argentino Mauricio Taricco, que coincidió como jugador con Poyet en el Tottenham), su segundo.
 
¿Qué diferencias has encontrado hasta ahora entre el fútbol español y el inglés?
 
Me ha llamado la atención el ritmo, sobre todo en los entrenamientos. En España se trabaja más el aspecto táctico mientras que el fútbol aquí es más físico, más veloz.
 
Gus Poyet tiene intención de colocarte como media punta, en una posición centrada, para que entres más en contacto con el balón de lo que lo harías en la banda izquierda. ¿Te sientes cómodo en esa posición?
 
Lo cierto es que en el Valencia jugué poco ahí pero no creo que me cueste adaptarme. Yo estoy encantado de jugar donde el entrenador me diga. Además, el estilo del equipo me beneficia porque tratamos de jugar el balón, intentamos siempre sacar el balón controlado desde atrás.
 
El club acaba de ascender pero las casas de apuestas ya lo situaban antes de comenzar la temporada como uno de los candidatos al ascenso. ¿Crees que el objetivo del club debe ser el ascenso o es demasiado pronto?
 
Yo creo que esta debe ser una temporada de transición, pero estamos ahí arriba y, bueno, quién sabe. Hay clubes que se han gastado mucho dinero para lograr el ascenso, equipos a priori más potentes que el Brighton. Hay que ir paso a paso. Si al final de temporada estamos en posiciones de promoción, ya nos preocuparemos de eso, ojalá sea así.
 
¿Te ha sorprendido el nivel del Championship en comparación con el nivel de la Segunda División española?
 
No, creo que es un nivel parecido. Hay mucho ritmo, un gran desgaste, una intensidad superior a la del fútbol español. Lo que sí creo es que los equipos están más trabajados tácticamente en España.
 
¿Qué tal la vida personal en Brighton, una localidad mucho más pequeña que Valencia, con todo lo que eso comporta?
 
La verdad es que muy bien. Vivo al lado de la playa y estoy contento. La ciudad está bien, no es Londres pero se vive bien. Mientras encontraba casa me quedé en un hotel por el centro y pude conocerla bien. He venido con mi novia y mi hija y estamos a gusto. El único problema es el clima, ¡cuando me fui de Valencia había treinta grados y aterricé aquí con la mitad! Otra ventaja es la tranquilidad. Aquí no hay periodistas todos los días en los entrenamientos, así que puedo gozar de una calma que nunca tuve en España.
 

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Ilie Oleart