Miguel Ruiz

Steven Gerrard le enseña el camino a Jacob Ramsey

El joven centrocampista inglés, natural de Birmingham, está siendo de las grandes revelaciones del nuevo plan de Steven Gerrard en el Aston Villa.

Jacob Ramsey nació en Birmingham un 28 de mayo de 2001. Ese día, la temporada de Premier League había acabado ya y sólo unos pocos días antes, el Aston Villa había cerrado un meritorio octavo puesto en la clasificación final. Título para los ‘Fergie Boys’ y hasta la temporada que viene. Ese año, el conjunto de las Midlands contaba con nombres variopintos.

Desde los goles colombianos de Juan Pablo Ángel a la elegancia del francés de David Ginola. Incluso en esos tiempos vestía la elástica del Villa el actual seleccionador inglés, Gareth Southgate. Ese mismo año, el Liverpool de Gérard Houllier acababa tercero, a sólo un punto del Arsenal de Wenger. Un Liverpool que esa última jornada, tendría como titular a un tal Steven Gerrard.

El centrocampista que hoy ocupa el banquillo del Aston Villa jugaba entonces con el ‘17’ y con la poca experiencia adquirida desde su debut un par de temporadas antes. Él también nació en mayo, sólo dos días después de Jacob. Y también lo hizo muy cerca del que sería el estadio del equipo de su vida. Quizá por eso, Gerrard está consiguiendo ayudar a mostrar al mejor Ramsey.

Con sólo veinte años, Jacob Ramsey ha conseguido destacarse como uno de los nombres más interesantes de la actual Premier League. Su techo es una incógnita, pero primero con Dean Smith y ahora con Steven Gerrard, parece que el muchacho de las Midlands tiene mucho que ofrecer con la elástica del Aston Villa. Su ascenso fue fulgurante y ya desde sus inicios en el equipo reserva del Villa mostraba a un jugador con madera de líder, sentido de la oportunidad, buena capacidad de asociación, despliegue físico e incluso habilidad para llegar con peligro al área.

Esa unión de valores lo hacían un jugador llamativo en las inferiores de un Aston Villa que ya empezó a contar con él la pasada campaña. Su presencia actual, ni es una casualidad, ni es precisamente novedosa, aunque su rendimiento empiece a destacar de manera muy seria.

Gerrard ficha por el Aston Villa / La Media Inglesa (YouTube)

Fue en febrero de 2019 cuando, convocado por Dean Smith para la Championship, apareció su nombre en los rótulos del banquillo. Primero ante el Brentford sin llegar a disputar minutos y la semana siguiente ante el West Brom, partido en el que contaría con casi media hora para mostrar su desparpajo. Debutó como mediapunta, una posición que en contexto Aston Villa explica bien el por qué del éxito del muchacho en los meses siguientes, primero en EFL y FA Cup, pero más tarde en Premier League.

La timidez de Smith, quizá a la sombra de alguna de las ausencias del equipo brillante de la 2020/21, dio paso a la visión de Gerrard, que tras coger el equipo en noviembre de 2021 empezó a mostrar las cartas que guardaba un Aston Villa que había sabido invertir el dinero conseguido por la venta de Jack Grealish. Lo inesperado, lo especial, iba a venir, no obstante, de la mano del de Merseyside en la cantera villana.

La madurez de Ramsey iba a comenzar a lucir desde un cambio evidente en sus gestos más destacados. Si bien es cierto que su capacidad para brillar en categorías inferiores había residido más en su habilidad con el balón y en su capacidad para asociarse en zonas de ataque, Gerrard necesitaba de él un paso más. En ese cambio ha residido parte del éxito que parece augurársele al jugador de veinte años.

Su despliegue físico es una de sus armas más destacadas, siendo un box to box escondido en la elegancia de sus gestos y en lo certero de sus disparos. Amparado en la voluntad de Gerrard de jugar con soltura ante cualquier rival, este Aston Villa está haciendo crecer a Ramsey en un ambiente más que propicio, dejándole espacios para evolucionar y destacar en múltiples facetas como pieza en el centro del campo. Correcto con ambos pies, sobre todo para el disparo, atrevido en las conducciones y con un especial sentido del timing a la hora de decidir, Ramsey se ha convertido en una apuesta ganadora.

Un comodín para Gerrard

A veces como mediocentro más marcado, a veces ocupando el rol de mediapunta o incluso ejerciendo como interior, el rol de Ramsey varía sin demasiado problema a petición de los designios del entrenador, apoyando en la base de la jugada o presionando la salida de balón rival. Sí se ha establecido en una zona tendente al perfil zurdo, que le permite mirar al arco con mayor facilidad y, sobre todo, orientar su juego a una zona determinada que beneficie su pie bueno (el derecho) a la hora de gestionar la salida del balón en caso de necesitarlo o acelerar el juego en zonas ofensivas. Esa lectura, de saber dónde y cuándo aparecer de una u otra forma, se convierte de manera sencilla en otro de los grandes puntos fuertes del jugador inglés.

La necesidad posicional a la hora de situarse sobre el campo la marca un poco la compañía, pudiendo juntarse con Douglas Luiz más atrasado con un magnetismo clave, pero también tiene un buen entendimiento con la línea ofensiva, especialmente con Emi Buendía.

Es uno de los fijos en los planes de Gerrard, juegue quien juegue, por ese perfil flexible que le dota de posibilidades infinitas en la pizarra y que no le restan incidencia a la hora de sumar estadísticas favorables. La llegada de Coutinho, recientemente, aumenta incluso las opciones para poder imaginar diferentes formas de construir el juego en mediocampo, dándole más socios para poder interpretar la jugada e incluso cierto descanso en caso de lesión de alguno de los hombres fuertes de la zona de tres cuartos.

Si bien es cierto que esta es su primera temporada con cierta regularidad en los planes del Aston Villa, Jacob Ramsey ya está consiguiendo números importantes para asegurar que la 2021/22 pueda llegar a ser una temporada excelente en su currículum. Ya son veintiún partidos disputados en todas las competiciones, llegando a superar los mil quinientos minutos y logrando cinco tantos y una asistencia (todo esto, en Premier League).

Y es que, según las estadísticas de Fbref.com, Ramsey es uno de los mejores (comparado con jugadores de su posición de las cinco grandes ligas europeas) haciendo progresar el balón hacia el área rival, ya sea a través de conducciones o pases. Además, tiene unos datos notables en la presión, destacando así su acertado, aunque desapercibido, compromiso defensivo.

Siguiendo el camino de su entrenador, Ramsey no es más que un centrocampista prometedor que quiere brillar en el equipo de su ciudad. Ha llegado con una fuerza enorme y en un momento clave para que la conjunción entre compañeros, idea y talento puedan llevar a todos a buen puerto. Una luz esperanzadora, además, para un público villano que se ha secado las lágrimas por la marcha de Grealish con la llegada de un muchacho local con capacidad para ilusionar y seguir creciendo en el equipo. Al menos hasta que los cantos de sirena de otros equipos más grandes puedan empezar a enredar a Ramsey con el fin de llevarse el talento, de nuevo, de Villa Park.

Sobre el autor

Miguel Ruiz
Periodista especializado en fútbol internacional e histórico.

Me dejan aparecer por Panenka, La Media Inglesa, Sphera Sports y Balón en Profundidad | Autor de ‘1974’ (Editorial Librofútbol, 2021)

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